FENÓMENO

El año 2016 durará un segundo más de lo habitual


La Tierra gira fracciones de segundo más lento en comparación con los relojes atómicos. Para estar en sintonía con el planeta, y no llegar antes de tiempo al año 2017, este año será un segundo más largo

El planeta gira más lento debido a la fuerza gravitacional de la Luna, no es algo extraño

28/12/2016

Malas noticias para los que quieren que el año se acabe ‘de una vez por todas’. El Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS) añadirá un segundo extra al 31 de diciembre de 2016 para compensar la ralentización, de milésimas de segundo, de la rotación del planeta.


El tiempo se basa en la velocidad de la vuelta que da la Tierra sobre su eje con respecto a los cuerpos celestes, y el segundo se definió en base a esa referencia, señala Science Bulletin.


Sin embargo, el planeta está girando más lentamente que antes debido al efecto gravitacional de la Luna: si hace 200 años un día normal duraba 86.400 segundos, hoy dura cerca de 86.400,002. Por esa razón, es necesario compensar las milésimas restantes añadiendo un segundo extra a los relojes atómicos con los que se mide el tiempo universal coordinado (UTC), que regula el horario de todo el mundo y está basado en las vibraciones de un átomo de cesio y observaciones precisas de la rotación de la Tierra.


El UTC no debería variar más de 0,9 segundos, pero cuando eso ocurre, es necesario añadir (o sustraer) un segundo. Ese procedimiento se ha realizado 26 veces desde 1972, siempre sumando un segundo en los meses de junio o diciembre. Este año se decidió añadir un segundo extra al 31 de diciembre de 2016 a las 23:59:59 UTC, es decir a las 19:59:59 hora boliviana.


La Tierra no va a dejar de girar
La inserción ocasional de segundos solo indica la diferencia acumulada entre los dos sistemas: los relojes atómicos y la rotación terrestre.


Las observaciones muestran que, cada 500 a 750 días, la diferencia entre ambos sistemas es de aproximadamente un segundo y para evitar la diferencia de las escalas de tiempo, se lo añade a mediados o final de año. “Fácilmente podemos cambiar la hora de un reloj atómico, pero no es posible alterar la velocidad de rotación de la Tierra para que coincida con los relojes atómicos”, señala  Science Bulletin 



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