TEATRO

Dos décadas de un sueño que sigue en pie


Referente. El Fitcruz nació del entusiasmo de un  grupo de gestores y gente ligada al arte y se transformó en el principal evento teatral del país. Hoy, 20 años después, sigue enfrentando las crisis con creatividad y empuje


21/04/2017

Un 10 de abril de 1997, entre una inesperada lluvia, discursos emotivos, un espectáculo de gran calidad (Desiderium, de la compañía brasileña Alto 1) y más de 3.000 personas que se dieron cita en el Parque Urbano, se daba inicio a la primera versión del Festival Internacional de Teatro de Santa Cruz de la Sierra. De esta manera, lo que en un principio parecía una locura, se transformó en el mayor evento teatral del país y, 20 años después, demuestra que, a pesar de los diversos obstáculos que se le han presentado, sigue en pie. 

“Acá siempre teníamos miedo de encarar un festival internacional de teatro por la cuestión económica, pero el éxito del primer Festival Internacional de Música Barroca nos animó”, afirma Marcelo Araúz Lavadenz, uno de los impulsores del proyecto, junto con Alcides Parejas, Cecilia Kenning y René Hohenstein, que por esos años conformarían la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC), institución que ha cobijado el evento en estas dos décadas.

“En ese tiempo yo trabajaba en la secretaría de Cultura de La Paz, adonde me llamó Maritza Wilde (primera directora de festival y fundadora del Fitaz), que había estado hablando con René Hohenstein, para buscar apoyo a esta idea. Así coincidimos en que era el momento de hacerlo. Afortunadamente se contó con el apoyo de la Casa de la Cultura y de otras instituciones locales. Cuando la trascendencia del festival fue finalmente reconocida, fue que se logra una ley para que sea patrimonio”, añade don Marcelo.

Mantenerse
El distinguido hombre de cultura valora el sostenimiento que durante todos estos años se la ha dado al festival gracias, sobre todo, a que ha habido una institución como APAC, que trabaja todo el año para tal fin. 

La significativa reducción de obras, escenarios y elencos en esta versión del festival es una señal de que las condiciones no son las mismas de otros años (conseguir el apoyo de la empresa privada es cada vez más complicado), pero la institución demuestra que esas carencias se pueden suplir con creatividad y el buen criterio para escoger espectáculos de calidad para el amante de este arte. 
“Ha sido fundamental mantener un grupo de personas que realicen una labor permanente, yo valoro la labor que realiza Paula Aramayo de Paz Soldán (gerenta de APAC), que no solo se preocupa de la parte económica, sino de la coordinación general del festival. He visto que para esta versión están llegando muy buenos elencos del exterior y programadores reconocidos de festivales, así que es una oportunidad para no desaprovechar”, finalizó Araúz.­