ciencia

Diseñan una célula que puede ayudar a crear vida sintética


Esta célula tiene menos genomas que ningún organismo anterior. Es suficiente para mantenerse con vida en una forma simple. Los científicos conservadores piden cautela ante este hallazgo

Craig Venter (izq) creó en 2010 la pimera célula sintética que podía multiplicarse

26/03/2016

Genetistas estadounidenses crearon una célula autónoma con menos genomas que ningún otro organismo anterior, lo que expande las posibilidades de la creación sintética de vida, anunciaron el jueves en la revista especializada Science.

Se trata de "la construcción de una célula más simple que cualquiera existente", explica el bioquímico y microbiólogo Clyde Hutchison.
Clyde Hutchison, junto con el genetista Craig Venter, lideraron la investigación en el centro de investigación que lleva su nombre, el Craig Venter Institute, en el estado de Maryland (EE.UU.).

La nueva célula bacteriana contiene solo los genes necesarios para sostener vida en su forma más simple.

Para qué nos sirve

Las aplicaciones médicas de este hallazgo son incontables, ya que abre la posibilidad de crear nuevos productos químicos o farmacéuticos en el largo plazo, explicó el microbiólogo.

"Esperamos ser capaces de diseñar células nuevas que nunca antes se han producido, podremos construir todo aquello que queramos", dice el profesor emérito de la Universidad de Carolina del Norte.

Por ahora, sin embargo, los científicos se centran en "aprender a diseñar los genomas en sí mismos" y las aplicaciones vendrán más adelante, precisó el investigador.

Clyde Hutchison y Craig Venter llevan más de dos décadas investigando sobre el genoma y la vida sintética.

La creación de vida de forma sintética es diferente de la llamada "vida artificial", ya que toma elementos que ya existían y "simplemente los une de forma sintética", aclaró Hutchison. Con esta publicación, Venter, creador del primer genoma sintético, actualizó su propio descubrimiento de 2010, cuando creó la primera célula sintética bacteriana capaz de auto-multiplicarse.

Así, quedó probado que con una computadora podía diseñar un genoma, que a su vez podía construir químicamente en un laboratorio, para luego ser trasplantado.

Con este hallazgo, se abrió por primera vez la posibilidad de, eventualmente, crear una especie artificial, con toda la carga ética que eso implica.

Grupos de científicos conservadores y el propio Vaticano pidieron entonces "cautela" ante el nuevo descubrimiento.
Desde 2010, conseguir una célula con un número de genes inferior se convirtió en el principal objetivo de los genetistas. Ahora lo han logrado



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