CIENCIA Y VIDA

Conectan un cerebro humano a internet por primera vez


El experimento es un atisbo de la era en la que la tecnología y el cuerpo estarán conectados


24/09/2017

Tener que tocar el celular con el dedo para navegar en internet algún día será cosa del pasado: está
confirmado que podremos mandar correos, subir una foto a Instagram y dar un par de ‘likes’ con solo pensarlo.

Un equipo de investigadores de la Universidad Wits de Johannesburgo (Sudáfrica) logró conectar un cerebro humano a internet, en tiempo real, por primera vez. Con este experimento abrieron un capítulo en la historia de la humanidad: el de la era en la que las máquinas y el pensamiento humano se amalgaman (aunque el avance alcanzando sea apenas un atisbo minúsculo de lo que traerá el futuro).

Sin chips ni cirugías

El proyecto, denominado Brainternet, funciona a través de señales de electroencefalografía (EEG) de ondas cerebrales que registran la actividad neuronal y, a través de un dispositivo conectado a la cabeza, la transmiten a una pequeña computadora Raspberry Pi (un ordenador que actúa como intermediario) que luego envía los datos a una página web donde cualquiera los puede ver.

Esto supone que, al menos por ahora, la actividad neuronal de la persona conectada está disponible para todo el mundo.

El experimento inicial revela lo que el ser humano es capaz de hacer con tecnología adaptada al cuerpo.

“Estamos permitiendo que el usuario interactúe con su cerebro. Puede ver en tiempo real cómo reacciona su cerebro ante un estímulo y puede reconocer lo que sucede en su cabeza”, explicó el coordinador del proyecto, Adam Pantnowitz a IFL Science.

Aún está lejos

La ciencia ficción y las series de televisión, como Black Mirror, nos pintan un futuro en el que la tecnología está incorporada al cuerpo y los cerebros actúan como discos duros ultrapotentes.

Si bien el experimento de la universidad sudafricana demuestra que no es algo imposible, aún está lejos el día en el que las personas podamos controlar telepáticamente los aparatos electrónicos como si fuéramos cíborgs.

Por ahora hay demasiadas limitaciones técnicas para lograrlo y es más probable que las generaciones
actuales conozcan dispositivos con inteligencia artificial que nos hagan la vida más cómoda.

Los experimentos cerebro- máquinas nos seguirán deslumbrando, pero mientras eso sucede, el internet de las cosas será lo tangible en los próximos años.



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