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Cinco errores sobre la dieta vegetariana


Se cree que no aporta proteínas y que no es buena en el embarazo. La clave es consultar siempre con un nutricionista. 

Cereales, verduras, semillas y frutas deben equilibrarse.

29/05/2017

Estos cinco mitos se suelen repetir cuando se piensa en dieta vegetariana. En los casos en los que se opte por la dieta frugívora (frutas), macrobiótica (cereales) o vegana (solo alimentos vegetales), es necesario consultar con un nutricionista. 

1. Los vegetarianos tienen siempre estilos de vida alternativos

Es incorrecto. Las dietas vegetarianas son adoptadas por miles de personas a lo largo de todo el mundo. Aunque al principio sí pudo estar unida a motivos éticos y de cambios en el estilo de vida, actualmente muchas personas que desean mejorar su estado de salud optan por una alimentación vegetariana.

2. Las dietas vegetarianas implican déficits nutricionales

Es falso. Toda dieta vegetariana bien planificada es saludable y nutricionalmente adecuada. Incluso las dietas vegetarianas pueden contribuir a una reducción en la incidencia de enfermedades crónicas, tales como la diabetes, la obesidad o el cáncer. Aun así, toda restricción dietética puede conllevar un riesgo de déficits nutricionales, si no se planifica de manera correcta. Una dieta ovolactovegetariana y vegana puede suponer un riesgo de déficit de vitamina B12, yodo y vitamina D, pero si la dieta está bien planificada y organizada no tiene por qué implicar ningún riesgo nutricional.

Patrones dietéticos vegetarianos más restrictivos (frugivorismo o macrobiótica) sí pueden generar más riesgos nutricionales. Por esta razón, es muy importante acudir a un dietista-nutricionista para planificar y organizar la dieta, si se desea llevar un estilo de alimentación vegetariano.

3. Las dietas vegetarianas no aportan suficientes proteínas

En realidad, las dietas que incluyen huevos y lácteos pueden cubrir sin problema las necesidades proteicas de adultos y niños. En el caso de dietas veganas, incorporar alimentos vegetales sustitutos de la proteína animal, como la soya (tofu, miso, tempeh y otros derivados), junto con alimentos como los cereales, legumbres y frutos secos combinados de manera correcta aseguran el aporte proteico de la dieta.

4. La dieta vegetariana no es buena en el embarazo

Una dieta vegetariana bien planificada es apta para todos los ciclos de vida, incluidos la gestación y la lactancia. El embarazo requiere controles analíticos que todas las mujeres -vegetarianas o no- deben realizar. Es probable que la mujer gestante vegetariana deba tomar durante el embarazo suplementos de vitamina B12 y ácido fólico, además de seguir los controles analíticos que le recomiende su ginecólogo.

5. La dieta vegetariana es siempre saludable

No es así. Una dieta vegetariana puede ser igual de desequilibrada nutricionalmente hablando que una dieta no vegetariana. Esto es así porque existen múltiples opciones de alimentos de origen vegetal ricos en grasas trans o grasas saturadas y azúcares, de manera que no siempre seguir una dieta vegetariana significa llevar una dieta saludable.

Muchas dietas vegetarianas pueden ser en exceso calóricas, ricas en grasas y azúcares, si se abusa de alimentos como galletas, bollería, preparados de sustitutos cárnicos ricos en grasas, cereales de desayuno azucarados, miel, azúcar y bebidas azucaradas, aceite, margarinas, helados y productos de aperitivo.






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