7º DÍA

Piñera es visto como el ‘gurú’ para levantar la economía chilena


Los chilenos acudirán en noviembre a las urnas para elegir al sucesor de Michelle Bachelet. Sebastián Piñera es favorito en las encuestas, aunque no tendrá la mayoría en el Congreso, según las proyecciones. 

Sebastián Piñera gobernó Chile en el periodo 2005-2010. Es propietario de aerolíneas, de un canal de televisión y un importante equipo de fútbol

22/10/2017

Recientemente todo el gabinete económico de la presidenta chilena, Michelle Bachelet, se retiró cuando ella rechazó inesperadamente un proyecto de minería de $us 2.500 millones, lo cual impulsó a los inversores en el país a anhelar la posible reelección de Sebastián Piñera.    

Las encuestas muestran que el multimillonario expresidente es el favorito para ganar las elecciones en noviembre próximo, lo cual indica que Chile está a punto de convertirse en el próximo país latinoamericano en moverse hacia la derecha conforme retrocede la ‘marea rosa’ de los líderes de izquierda que asumieron el poder a principios de este siglo.  

Tras el decepcionante crecimiento económico bajo la administración de Michelle Bachelet -debido a la caída en los precios de las materias primas, un clima empresarial poco favorable y el rechazo de su programa de reformas- hay grandes esperanzas de que una victoria de Sebastián Piñera revitalizará la economía a la deriva de Chile. Estas esperanzas han impulsado un aumento del 28% en el mercado bursátil local este año, superando a la mayoría de los pares regionales, excepto Argentina. 

“Piñera ganará. Tiene índices negativos altos, pero sus rivales son demasiado débiles y están demasiado divididos”, dice Patricia Navia, analista política, explicando por qué está convencida de que los chilenos están a punto de reelegir a Piñera, quien construyó un imperio comercial que incluye una aerolínea, una estación de televisión y el mejor equipo de fútbol de Chile antes de su presidencia en el período 2010-2014.  

Comparación

Si Piñera gana la elección, uniéndose al argentino Mauricio Macri como otro exitoso hombre de negocios convertido en presidente, será la segunda vez que suceda a Bachelet. Él siguió su primer mandato en 2005-2010, derrotando a su partido, que en ese momento era visto como un partido estancado y dividido por luchas internas, para convertirse en el primer líder conservador de Chile desde la dictadura militar del general Augusto Pinochet.    

Esta vez, Sebastián Piñera pretende volver al poder debido a la actual desilusión con la fracturada coalición que apoya a Bachelet, que está presentando a tres candidatos en las próximas elecciones, y amparado por amplias expectativas de que tiene una mayor habilidad para gestionar la economía. 

Bajo su primer mandato, el crecimiento anual promedio fue de casi del 5% -impulsado por los altos precios del cobre, que representa la mitad de las exportaciones chilenas- mientras que bajo la administración de Bachelet, el crecimiento anual promedio ha sido del 2%.

Además, bajo el Gobierno de Piñera, los precios del cobre subieron de alrededor de $us 3 a $us 4,5, mientras que durante el segundo mandato de Bachelet bajaron de alrededor de $us 3 a $us 2, y solo recientemente han surgido nuevamente por encima de $us 3.  

La victoria de Piñera ya está cotizada en los mercados alcistas, dice Ana Madeira, economista de Bank of America Merrill Lynch, quien espera que el crecimiento incremente al 2,6% en 2018 del 1,4% este año en medio de una recuperación en los precios del cobre.  

Aunque el apoyo que tiene Piñera, de alrededor del 35%, es inferior al 50% que necesita para triunfar en la primera ronda, tiene una ventaja de dos dígitos sobre su oponente más cercano, Alejandro Guillier, un ex periodista y presentador de televisión. Gullier ingresó por primera vez a la política en 2013 como senador.  

Pocos creen que Guillier pueda cerrar la brecha en una segunda ronda. Los analistas esperan que muchos votantes centristas de la izquierda se abstendrán en la segunda ronda o incluso optarán por Piñera, quien también se beneficiaría de una baja participación electoral.   

“Los programas radicales no atraerán a esos votantes”, dice Guillermo Larraín Ríos, consejero de Carolina Goic, la candidata más moderada de la difunta coalición de Bachelet. “Entre la mayoría de los votantes centristas en Chile, hay una fuerte preferencia por la estabilidad y el cambio moderado”, agrega.   

De hecho, un giro hacia la derecha en Chile no representaría el tipo de cambios sísmicos que se han visto en otros países de la región, como Argentina y Brasil, donde los líderes populistas más radicales que ascendieron al poder en la última década ahora han caído en desgracia.    

La sociedad conservadora de Chile ha producido un sistema político más estable en el último cuarto de siglo desde que Pinochet dejó el poder, tras presidir lo que comenzó como una de las dictaduras más despiadadas de la región.   

Además, el péndulo no podrá oscilar demasiado hacia los extremos debido a las reformas del sistema electoral de Bachelet, lo que significa que es poco probable que Piñera pueda obtener una mayoría en el Congreso y que necesitará el apoyo de la oposición para gobernar de manera efectiva, una tendencia emergente en la región, especialmente en Argentina y Brasil. 

Pero quizás la mayor debilidad del magnate son las acusaciones de conflicto de intereses. Aunque Piñera ha evitado exitosamente los cargos relacionados con sus inversiones en el extranjero, se abrió una investigación el mes pasado para decidir si recibió fondos de campaña ilegales de la controvertida compañía minera, SQM, en su oferta presidencial de 2009.  

“Sebastián Piñera tiene una buena explicación para casi todo. Pero en algún momento los rumores con respecto a sus elecciones previas y las finanzas de la campaña pueden dañarlo", dice un observador bien conectado. 

La inseguridad está en debate

Una encuesta mostró un leve descenso en los casos de delincuencia en Chile. La presidenta Bachelet asegura que las cifras desmienten el discurso de Piñera. El opositor dice que no sabe en qué país vive la mandataria

Una encuesta sobre la delincuencia en Chile provocó un intercambio de declaraciones entre la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y el aspirante a ocupar el palacio de La Moneda, Sebastián Piñera.  

Una encuesta de Paz Ciudadanía, publicada la semana pasada, reveló que en Chile disminuyó levemente la victimización por robo o intento de robo, del 40,2% al 39,5% entre diciembre del 2013 y septiembre del 2017.

La jefa de Estado, que defendió su gestión en materia de seguridad ciudadana, aseguró que las últimas cifras de victimización desmienten la ‘campaña’ de Piñera sobre dichos temas, destacando los números del estudio de Paz Ciudadana que demuestran "la errónea creencia que algunos repiten, de que la delincuencia en Chile está desatada, lo cual no es cierto".

“Yo no sé en qué país vive la presidenta, porque hay dos maneras de medir la delincuencia en nuestro país, una es la Encuesta Nacional de Víctimización que mide el porcentaje de hogares que han sido víctimas de un delito en un año determinado. Cuando llegamos al Gobierno ese índice era de 30% y cuando lo dejamos lo habíamos reducido a un 22%", dijo el martes el candidato de oposición desde la localidad de Punta Arenas.

“Es decir, un millón de chilenos se salvaron de ser víctimas de la delincuencia gracias a que la hicimos retroceder. Durante el Gobierno actual ese índice ha crecido del 22% al 27%. Es decir, 700.000 chilenos más han sido víctimas de la delincuencia producto de una política débil y antigua", añadió Piñera.
Fuente: La Tercera y Emol.com



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