SÉPTIMO DÍA

Nostas: El contrabando y las estatales compiten con los empresarios


La generación de empleos es el reto para el empresariado y el Gobierno. Considera que la dependencia de puertos chilenos debe acabar de una vez por todas 


18/06/2017

El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia expuso los avances en el diálogo con el Gobierno, pero también conversó sobre las dificultades que enfrentan para invertir en el país.

El Gobierno admite que existe una desaceleración económica en el país, ¿cómo impacta eso en los empresarios privados?
Todo proceso de desaceleración económica es complicado en cualquier país, aunque en Bolivia no es para alarmarse, la situación nos llama a buscar espacios de diálogo que permitan asumir medidas para superar este momento.

Al fin y al cabo, con un proceso de desaceleración sufrimos todos, pero el impacto es mayor en los sectores más pobres y vulnerables. Buscar solución al problema es parte de una necesidad, de una responsabilidad y una obligación de los gobernantes y de los empresarios. 

Desde hace algunos años el empresariado y el Gobierno iniciaron rondas de diálogo, pero no se ha logrado cerrar la agenda, ¿por qué?
El proceso iniciado con el Gobierno es bastante complejo porque se tenía que crear confianzas y había que generar condiciones para que avanzáramos. El año pasado lo hicimos de una manera más sólida porque fueron instaladas seis mesas de trabajos. Hicimos un diagnóstico completo de la situación del país y presentamos propuestas concretas para atacar esos problemas. Fueron 82 puntos diferentes en todos los ámbitos económicos y empresariales para tratar de apalancar el crecimiento y el desarrollo de Bolivia.

El Gobierno asegura que el empresariado no arriesga, que es temerosos; ¿cuáles son las propuestas concretas?
Eso es una barbaridad; no podemos estar en ningún momento de acuerdo con una posición de ese nivel. Hay que entender que parte de la naturaleza del empresario es invertir, pero si no lo hacemos es porque las condiciones no son favorables. Para que fluya la inversión privada se necesitan de dos actores fundamentales dentro del Estado: El sector empresial y el otro que norma, que es el Gobierno. Si uno no hace su parte, el otro no podrá hacer lo suyo.

Hemos dicho en reiteradas ocasiones que en el país faltan condiciones para invertir y en el proceso de diálogo con el Gobierno hemos dicho que se tienen que establecer las condiciones para que mejoren las inversiones. A pesar de eso, entre los años 2015 y 2016 la inversión privada se ha duplicado, muy por encima de la inversión extranjera, que solo ha llegado a los $us 360 millones, mientras que los empresarios bolivianos invirtieron alrededor de $us 2.490 millones, obviamente discrepamos con el Gobierno sobre las cifras, pero en la próxima mesa de diálogo explicaremos la forma de calcular la inversión privada en el país.

 



Si no hay condiciones, ¿por qué se duplicó la inversión privada?
Hacemos lo que las condiciones permiten que se haga, eso hay que dejarlo bien claro. Tenemos muchas variables que afectan al sector para que no haya más inversión y las limitaciones nacen del aspecto normativo, de mercado y que son aspectos que no controlamos nosotros y que tienen que ver con la responsabilidad de quienes gobiernan el país.

¿Hay inseguridad jurídica?
Depende de cómo se la mire; por ejemplo, me enteré (martes) de un problema que existe en el sector agroproductor porque dicen que existen 32 propiedades afectadas por la toma ilegal de tierra; eso es inseguridad jurídica. Hay otra forma de mirar la inseguridad jurídica, que es cuando nos cambian permanentemente las reglas de juego, los aspectos normativos que nos afectan. Hay mucho que trabajar todavía para garantizar la seguridad jurídica para los empresarios nacionales y extranjeros.

Hay sectores empresariales, principalmente los agropecuarios, que proponen cambios en la política cambiaria porque están en desventaja con productos extranjeros; ¿cómo se está manejando la política cambiaria en el país?
Este es un tema delicado y hay que tener mucho cuidado porque es muy crítico y vulnerable. El sector exportador se ha visto afectado porque ha perdido muchísima competitividad, creo que el 40% con relación a otros países vecinos y eso ha afectado, pero el tipo cambiario también genera estabilidad y mejores condiciones de competitividad para otros sectores, como el industrial.

 

Es un tema difícil de tratar y al momento de debatir hay que ser lo suficientemente objetivo para que no cause problemas, ya que corremos el riesgo de que se produzca una inflación y los bolivianos no queremos eso bajo ningún punto de vista. El día que exista la real necesidad de debatir este tema, que sea con una discusión seria, responsable, serena y tomando en cuenta todos los elementos porque en algunos sectores afecta y en otros no. En todo caso, debemos buscar alternativas para que los afectados reciban un refuerzo para que tengan competitividad.

 



Entonces, ¿aguanta la política cambiaria tal y como está?
Si no se toman medidas el sector exportador seguirá bajando, ese es el problema. Hay que apoyar a este sector para que no se produzcan cambios traumáticos.

¿Para cuándo tienen prevista la próxima reunión con el Gobierno y cuál es la agenda de debates?
Estamos terminando la agenda con el Gobierno, este año hemos tenido varias reuniones lideradas por el presidente (Evo Morales). Recientemente hemos logrado la creación del Consejo Económico Productivo, una propuesta de la Confederación de Empresarios Privados y que ha sido muy bien acogida por el jefe de Estado; tenemos temas pendientes y una agenda urgente que está concentrada en 10 de los 82 puntos que mencionamos anteriormente porque son temas prioritarios y que serán discutidos con los diferentes ministerios.

 

El asunto es que queremos resultados, porque los diagnósticos, diálogos y más diálogos no nos llevarán a nada. El año pasado fueron 3.000 horas-hombres dedicadas a buscar propuestas para resolver problemas del sector empresarial y de su contraparte, en este caso el Gobierno.

 



¿Qué resultados esperan?
Qué se asuman medidas que se vean traducidas en leyes, reglamentos y resoluciones que están en manos del Gobierno y que sean dirigidas a impulsar una línea de acción. No quiero entrar en puntualizaciones para evitar susceptibilidades de alguna de las partes. Lo importante es que los empresarios creemos que el proceso de discusión terminó y ahora queremos que nos digan qué se puede hacer y qué no. Tuvimos un proceso de diálogo no de negociación. Por ejemplo, el plan nacional de empleos lanzado por el Gobierno surgió en las mesas de debate y necesitamos medidas para que el país siga creciendo como lo hizo en los años anteriores en favor de los bolivianos.

¿Los empresarios están dispuestos a generar empleos o ven riesgos?
Generar empleos es parte de nuestra responsabilidad. No hemos rechazado el plan del Gobierno, por el contrario lo hemos apoyado porque en este país hay gente que no tiene acceso a un ingreso económico que permita ofrecer las mínimas condiciones de vida a su familia.

 

Cuando en el plan de empleos se contempla la participación del sector privado, significa que las reglas del juego deben estar claras; se tiene que decir en qué condiciones participaremos, las responsabilidades, los alcances de los contratos y cómo se va a manejar. Hay que recordar que no estuvimos de acuerdo con algunas políticas laborales del Gobierno, principalmente con algunas normas inconsultas que fueron aprobadas y que ocasionaron problemas en el empleo. Si las normas y la reglamentación están claras, muchos empresarios se sumarán a este plan de empleos.

 



El ministro de Economía dijo que en la última década los empresarios ganaron más dinero, pero lamenta que se sigan quejando, ¿qué dice usted?
Creo que es una posición política del ministro porque desde hace mucho tiempo los empresarios dejamos de quejarnos. No tenemos una visión clara de lo que el Gobierno pretende hacer para fortalecer el aparato productivo, pero me parece un despropósito hacer una afirmación de esa naturaleza. El sector privado tiene un rol con el Estado, no con el Gobierno; en el momento que el pueblo vota y elige a su gobernante nos da una responsabilidad de trabajar con los que gobernarán el Estado boliviano, pero el Gobierno también tiene su rol y tenemos que buscar los equilibros en favor del país. 

¿Cuáles serían las condiciones para invertir?
Por ejemplo, cuando usted tiene un contrabando que está por alrededor de los $us 2.200 millones, cifra que porcentualmente ha crecido con relación a 2005, impide que el sector empresarial compita en igualdad de condiciones y que limita la inversión privada. Cuando la informalidad de la economía del país no ha variado porcentualmente en nada a lo que existía en 2005, es una afectación al empresariado. Nadie puede negar lo bueno que ha hecho este Gobierno, es imposible. Antes vivimos tres o cuatro décadas en inestabilidad absoluta en lo económico, político y social, pero el Gobierno ha dado estabilidad en los últimos 10 años, pero cuando analizamos otras variables que nos permita crecer, como igualdad de mercado competitivo, vemos que eso no existe porque hay informalidad, contrabando y empresas estatales compitiendo con nosotros. 

¿Cómo afectan las estatales?
Cuando se crea una empresa estatal para competir con los privados no es una competencia leal, peor cuando nos obligan a pagar un incremento salarial del 7% y a las estatales las instruyen a pagar si tienen utilidades. ¡Por favor, eso es competencia desleal! Hay que desglosar la visión política de las cosas y la visión económica de las cosas, pero algunas autoridades cuando se refieren al sector privado lo hacen con una visión política, no económica.

¿Los empresarios tienen las condiciones para aumentar la inversión si le dan las condiciones?
Claro que sí, tenemos las condiciones para hacer más inversiones. Hay personas que no se endeudan porque tienen temor a no cumplir con ese endeudamiento y quedarse con un elefante blanco. Un industrial, por ejemplo, piensa en qué rubro invertir si tiene que pelear contra el contrabando, contra la informalidad y, por ahí, contra una empresa estatal que le va a hacer competencia desleal y que tiene la posibilidad de pagar un doble aguinaldo o un incremento salarial de acuerdo con sus resultados. El problema, insisto, es la competencia desleal. Creo que se puede invertir si se toman las medidas adecuadas, con una verdadera lucha contra el contrabando, con una estrategia de formalización paulatina de la economía del país y eso lo hemos planteado.

¿Qué opina del proyecto de ley de empresa social que propuso el MAS?
Ese fue un despropósito absoluto. Ahí fuimos bastante duros porque el proyecto de ley violentaba todos nuestros derechos constitucionales y nos ponía en una situación compleja, que afectaba la inversión nacional y extranjera. Además, le resta credibilidad a los gobernantes. 

 

Hace siete años que los empresarios bolivianos dejamos  de hacer política

En su criterio, ¿las exportaciones bolivianas deben continuar saliendo por Chile?
Un estudio que elaboró la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia sobre el tema del contrabando hemos constatado que la actitud de Chile ha dejado mucho que desear. En ese caso le doy la razón al presidente Evo Morales cuando dice que hubo un ahogamiento a la economía boliviana a través de una estrategia de la parte chilena hacia Bolivia; de eso no me cabe la menor duda. Está claro que tanto la salida al mar a través de Puerto Busch y por Ilo son absolutamente necesarias para el país. Sin embargo, dejar la dependencia de los chilenos también requiere de una importante inversión y de tiempo porque optar por uno de los dos puertos alternativos no solucionará el problema, se tiene que encarar de forma conjunta.

 



¿Cuál ha sido el aporte de los empresarios?
Desde hace muchos años hemos venido aportando; algunas de las cargas que se producen en el oriente boliviano sale por Puerto Busch y la de occidente que salga por Perú, esa es la forma como debemos encarar. Definitivamente los bolivianos tenemos una responsabilidad con el futuro de dejar de depender de los puertos chilenos y debemos seguir planteando propuestas y salidas en el país.

¿Qué opinan los empresarios de las elecciones judiciales y de la reelección presidencial?
Sobre la reelección, es un tema que debe debatirse en las instancias que corresponden, los empresarios no vamos a emitir opiniones sobre los acontecimientos políticos-partidarios. En el aspecto judicial sí nos preocupa porque no hemos avanzado, más bien creo que hemos retrocedido en este tema y, definitivamente, tenemos que solucionarlo. Tenemos una tarea pendiente porque este es un problema para la sociedad en su conjunto porque afecta la vida, el patrimonio y la libertad de las personas. 

¿Los empresarios hacen política?
No, no vamos a hacer política. Desde que estoy en la Confederación, cinco como vicepresidente y dos como presidente, fuimos cambiando la visión de que definitivamente no podemos hacer política porque no es nuestro rol. Si mantenemos una posición crítica, equilibrada y propositiva, es decir neutral y apolítica, vamos a tener credibilidad con el Gobierno y con la sociedad.

¿Es la decisión de los empresarios?
Hace siete años que dejamos de hacer política. No tenemos interés en mantener una alianza política partidaria con el Gobierno ni con la oposición, por el contrario, es una actitud correcta, objetiva y anteponiendo cualquier interés que no sea la del país. Eso nos da credibilidad para encarar un proceso de discusión y que se reconozca que nuestra posición es técnica y objetiva. 

 



En esta nota



e-planning ad