SÉPTIMO DÍA

La mano de obra vs la pata de obra


Con la aprobación del decreto 21060 la mejor rentabilidad para un campesino era pisar hojas de coca. El salario que recibía un ordeñador era la cuarta parte de lo que recibía un pata de coca

Defiende la Ley de Coca solo se habla de los cultivos. Osvaldo Peredo, Chato, dijo que mantener la coca significa preservar las tradiciones en el país / Foto: Jorge Gutiérrez

11/06/2017

Recuerdo el decreto ‘maldito’ 21060 de factura gonista en el Gobierno de Paz Estenssoro: despidos, relocalizaciones, desestructuración de familias, consecuentes alzas en los precios de los productos y pleno funcionamiento de la ley básica capitalista: demanda-oferta.


Como nunca antes se legalizó el narcotráfico y con toda la fuerza se expresó la famosa ley. La mayor demanda era de las ‘patas’ de obra, porque la mejor rentabilidad para un campesino u obrero era pisar coca. Yo, un ‘veterinario clandestino’, no podía ofrecer un salario a la mano de obra de un ordeñador de vacas que era la cuarta parte del salario que pagaban a la ‘pata’ de obra de un pisador de coca. Imposible competir. Si trasladamos esta situación particular al macroestado comprenderemos lo que ocurre actualmente a escala mundial. Pero hagamos una somera historia del narcotráfico.


En 1842 China se vio forzada a firmar el tratado de Nam Kin, pagó 21 millones de libras en plata y tuvo que aceptar que el puerto de Hong Kong fuese gobernado por británicos declarándole puerto libre junto a otros cinco puertos. Así Hong Kong se convirtió en el centro mundial del tráfico de drogas para beneficio del narco-imperio comercial británico.


Lord Palmerston, primer ministro británico confirmó la importancia de haber ganado la guerra para la narco economía “No hay duda que este acontecimiento que confirmara un hito en el progreso de la civilización de las razas humanas, concede las ventajas más importantes para los intereses comerciales de Inglaterra” (Thomas Roy “China; The Awakeming Giant, pags 15-28, Toronto, Mc Graw- Hill Ryerson Ltd, 1981).


Pero para consolidar el narco-imperio británico había que desarrollar el tráfico de humanos desde China a Estados Unidos por la costa oeste. Al constatar el aumento de coolies, esclavos chinos, en 1862 el presidente Lincoln prohibió el tráfico de humanos por que ya en EEUU el censo de los adictos al opio, entre los habitantes estadounidenses, alcanzaba a 120.000, además de los coolies chinos. Con el dinero del opio y el apoyo de la monarquía británica, Lord Shelbourne “compró en 1873 el parlamento inglés íntegro” (Jack Bee ching “The chinese opium wars” Nueva York Harvest Books 1975).


Hay una reciente historia conocida como “Irán-contra o Irangate” que se desarrolló entre el Gobierno de Ronald Reagan con el contrabando de armas a Irán que involucraba a los contrarrevolucionarios nicaragüenses, que a su vez tenían estrecha relación con el famoso colombiano Pablo Escobar y varios cárteles de narcotraficantes. Como el escándalo era tan evidente que fue condenado por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con la sentencia del 27 de junio de 1986 por “el apoyo a la contra, el minado de las aguas nicaragüenses y el narcotráfico desde Colombia, Panamá, Centroamérica hacia Estados Unidos”. Los condenados en Norteamérica por estos escándalos fueron absueltos por el presidente George Bush, padre, en 1992.


Pero ahí no acaba el asunto. Los grandes estados necesitan de grandes blanqueadores que justifiquen los $us 800.000 millones anuales que circulan en el mundo por concepto del narcotráfico; el doble de esa cantidad por concepto de tráfico de armas, no se sabe el monto por concepto de tráfico de seres humanos (datos de la ONU).


Hace cuatro años mi amigo, el conocido Xabier Azkargorta, en una conferencia magistral nos mostró los datos de las sumas que manejaban en la FIFA y la función de blanqueadores de dinero de esa institución mundial. Eso fue antes de que estallara el escándalo de corrupción en la FIFA y que ‘sospechosamente’ es hasta ahora manejado por una fiscal estadounidense. Deduzco yo, para que no se descubra más del real papel de la FIFA como blanqueadora de dinero destinado o proveniente de las guerras imperiales. Es necesario encubrir con unos cientos de millones de dólares, las astronómicas cifras de billones por concepto del tráfico de armas, de estupefacientes y de seres humanos.

La FIFA, la blanqueadora, está protegida por la fiscal de Estados Unidos y Blatter y otros funcionarios solo son los chivos expiatorios del gran negocio. Algunas oleadas nos llegan a noso-tros, pobres ‘bolis’.
El mayor productor de opio es Estados Unidos y el mayor consumidor de drogas “casualmente” es también EEUU y “casualmente” también es quien impone las modalidades de la lucha contra el narcotráfico pensando y criminalizando solo al productor de la cocaína, “ignorando” la ley básica del capitalismo de la oferta y demanda. 


No se debe encarar la lucha contra el narcotráfico si no se observa la cadena completa. Se produce más por que hay más consumidores y esos están en Estados Unidos.
Pero solo se ha escrito de la cantidad de tierra cultivable y del volumen  de la hoja producida, soslayando el fondo del problema: el consumidor. O miopía al enfocar el problema o intento de exonerar al mayor productor y consumidor de drogas en el mundo: Estados Unidos de Norteamérica, lo cual ya es una actitud sospechosa, si no delincuencial.  



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