ENTREVISTA

La CAO cree que faltan condiciones para triplicar la producción


El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) confía en la potencialidad del sector. El Gobierno los desafió a que aumenten la producción de alimentos hasta el 2025, pero exigen que les concedan las condiciones. El agro genera 1.876.000 empleos y exporta $us 1.000 millones


16/07/2017

Los productores cruceños exigen al Gobierno que libere las exportaciones, que permita el ingreso de la biotecnología y que sanciones a los que ocupan ilegalmente las tierras.

Cuando usted asumió la presidencia de la CAO (en febrero), presentó cuatro puntos de negociación con el Gobierno, ¿cuáles son los avances?

En la agenda fueron tocados más de cuatro temas, pero en el acto de posesión los mencioné de manera muy sucinta porque el tiempo era muy corto. Hablamos de invasión de tierras, de liberación de exportaciones, de biotecnología, de aspectos tributarios, abigeato y de otros temas que hacen no solo la problemática del sector, sino del país. Para resolver todos esos elementos se tienen que conjugar muchas cosas porque en agropecuaria existe el cumplimiento de la Función
Económica y Social (FES), que impide que uno no sea dueño de su tierra, que tenga que dar examen permanentemente para acceder a la tierra; mientras no se resuelva el problema de la tenencia de la tierra, todo estará irresuelto.

El anterior presidente de la CAO, Julio Roda, mantuvo una buena relación con el Gobierno; ¿cómo es actualmente?

Yo acompañé a Julio en los seis años, en calidad de primer vicepresidente de la CAO, y mantuvimos una buena y estrecha relación con las autoridades de Gobierno porque así debe ser. Seguimos la misma línea de mantener las buenas relaciones con las autoridades de Gobierno y, en lo posible, con las autoridades más altas de la esfera gubernamental.

¿Cuáles son los principales puntos de negociación?
Primero planteamos que se resuelva el problema de la tenencia de la tierra, sin eso será muy difícil que se resuelvan otros temas porque en la cumbre Sembrando Bolivia. De cara al 2025  el Gobierno nos planteó el de-safío de producir tres veces más de lo que se produce ahora, respondimos que nos ofrezcan las condiciones para producir tres veces más, como por ejemplo con la liberación de las exportaciones porque el sector agropecuario apenas vende en el exterior, arañando, $us 1.000 millones, mientras que Paraguay, que es un país más chico, exporta productos por un valor de $us 9.232 millones.

En las actuales condiciones, ¿pueden triplicar la producción?
Insistimos, si el Gobierno no ofrece las condiciones, no se podrá aumentar la producción. Por ejemplo, somos sujetos de avasallamientos (ocupación ilegal de tierras) y eso es un delito, pero actualmente tenemos 29 predios productivos que están avasallados, a pesar de que la Constitución Política del Estado establece el respeto a la propiedad privada.

¿Qué respuesta tiene del Gobierno?
La misma de siempre. Voy a citar los casos de abigeato. Existe un proyecto de ley de código del sistema penal que establece el abigeo con una pena de trabajo social si el monto del robo no excede determinada cantidad de salario mínimo; desde mi punto de vista, si alguien roba un ternero es delito, no necesita robarse 10 cabezas para que lo consideren delito, es un absurdo. Propusimos el endurecimiento de la pena de ocho a 10 años, pero no hemos tenido respuesta.


¿Cómo los pueden ayudar a cumplir la meta de producción?
Liberando las exportaciones y garantizando el acceso a la biotecnología. Hace dos años, cuando hubo las sequías en el país, tuvimos que fumigar hasta seis y siete veces contra el gusano cogollero con productos, que en la mayoría de los casos, son de contrabando y que vulgarmente conocemos como ‘truchos’, y que de nada sirve fumigar porque es como utilizar agua. Eso tiene un costo económico elevadísimo, sin contar con el daño que se hace al medioambiente y a la tierra, con menos índice de productividad y que no nos hace competitivos. En Bolivia, producimos tres toneladas de maíz por hectárea.

¿Eso es mucho o es poco?
Es nada. En Argentina, por ejemplo, se producen nueve toneladas por hectárea y Estados Unidos produce 17. Cómo vamos a pretender exportar si el Gobierno establece cupos, contempla bandas de precios y hay que tramitar permisos porque no existe la exportación irrestricta de nuestros productos. En las actuales condiciones no podemos competir con Brasil ni con Paraguay, países que están adscritos al Mercosur porque ese tratado es competitivo y no complementario para nosotros.

¿Qué implica acceder a la biotecnología?
Si tuviéramos semillas mejoradas contra los insectos, por ejemplo, eliminaríamos la fumigación contra los bichos; si tuviéramos semillas mejoradas resistentes a las sequías se conseguiría que las raíces pivotantes y radiculares se extiendan y saquen humedad de lo más hondo de la tierra, evitando el estrés hídrico. Con esto los cultivos estarán más fortalecidos y obtendríamos mejores rendimientos y estaríamos en condiciones de competir con los países vecinos que son unos monstruos. Además, resulta difícil ser competitivo cuando existe una extensa frontera y el contrabando es cosa de todos los días y con todo tipo de productos.

¿Cuál es el efecto del contrabando en el agro si usted admite que usan productos truchos?
En Argentina, por ejemplo, un quintal de maíz cuesta 35 pesos y aquí, Emapa paga Bs 80. Esto desmotiva al productor a volver a sembrar, porque si hoy me pagan un menor precio probablemente no siembre lo mismo el próximo año porque nadie trabaja para perder. Tiene que haber un equilibrio entre el ofertante y el demandante para que haya motivación. Por eso pedimos al Gobierno que nos libere las exportaciones porque con estas políticas estamos perdiendo clientes en el exterior. Tenemos que hacer contratos y contactos a largo plazo con los mercados extranjeros, esto no es como ir a comprar una cajetilla de cigarros, no, hay que trabajar a los clientes, tenemos que garantizar calidad, precios y tiempo.

¿Está garantizada la seguridad alimentaria?
Soy optimista del sector agropecuario. Soy agropecuario de corazón. Si las condiciones climáticas lo permiten, tendremos un excelente año agropecuario.



¿Qué es un excelente año para el sector?
Actualmente se puede vislumbrar un crecimiento del 4%, aproximadamente, con relación a 2015, porque el año pasado fue malo.

¿Qué significa el campo para usted?        
El agropecuario vive de eso, es lo que sabe hacer y Santa Cruz es una región eminentemente agropecuaria. Si dieran las condiciones al sector para crecer y desarrollarse en beneficio de la región y el país seguramente estaríamos exportando unos $us 10.000 millones al año, y estuviéramos supliendo los bajos ingresos de los hidrocarburos. Este país tiene enormes potencialidades, no solo en el sector agropecuario, sino en diferentes rubros. Tenemos a Mutún durmiendo, el litio durmiendo; construimos una planta de urea en Bulo Bulo; no contamos con un puerto soberano para exportar nuestros productos y recientemente hemos desnudado una realidad que se vive en los puertos chilenos y con eso se volvió a reactivar el viejo proyecto de Puerto Busch. 

¿Cuánto se necesita inversión para mejorar Puerto Busch?
Es una inversión chica, en comparación con otras grandes inversiones que se han hecho en el país y que no ha resuelto el tema de la soberanía.

 ¿Qué se debe hacer?
Tenemos una oferta de unos italianos de $us 600 millones para construir el ferrocarril y el puerto. No lo considero una inversión grande para semejante beneficio. En este momento, entre importaciones y exportaciones, el país mueve unos 10 millones de toneladas. Cuando tengamos Puerto Busch e inicie las operaciones la planta de Bulo Bulo las exportaciones aumentarán exponencialmente. El Gobierno también está viendo diferentes opciones, declaró Puerto Busch como una prioridad y esperamos que se haga.

El Gobierno cuestiona la baja inversión del sector y los califica de llorones. ¿Qué opina?
No sé si nos califica de llorones, pero en alguna reunión que sostuvimos con el ministro (de Economía) Luis Arce Catacora decía que este era el sector que menos invierte en Bolivia; en otra oportunidad nos calificó como el sector menos importante de la economía, un comentario que nos dolió porque si nosotros le damos de comer a siete de cada 10 personas en el país y si nuestra ocupación laboral bordea 1.876.000 personas económicamente activa no puede decir que no somos importantes. Si fuéramos dueños de la tierra y tuviéramos la liberación irrestricta de las exportaciones y la biotecnología, con seguridad estaríamos produciendo tres o cuatro veces más y aceptaríamos el desafío del Gobierno.



¿Hay límites para negociar con el Gobierno?
No hay que cansarse de negociar ni creo que la vía sea bloquear, hacer huelgas ni marchas.

¿Qué propuesta tienen para mejorar?
Propusimos que desaparezca la Función Económica Social y que se aplique un impuesto diferenciado a la tierra. Si hay mejor tierra, más impuesto; tierras ociosas más impuestos; poco productiva, menos pago, pero no hay respuesta.  

¿Esas medidas de presión acabaron para el sector productivo?
Hay que pensar que el departamento de Santa Cruz tiene más de tres millones de habitantes, ya no es una aldea, y si bloqueamos perjudicamos a muchos sectores de la economía. Debemos tener la capacidad de negociar y llegar a un consenso porque los problemas son comunes y nos afecta a todos. Si le va bien al sector agropecuario irá bien a muchas personas en este país.

¿Cuánto afecta al sector productivo el alza de la tarifa eléctrica?
Cuando se habla de incremento a la tarifa eléctrica para el sector agropecuario se viene a la mente un tractor trabajando y se piensa que no afectará, pero ese es el primer paso porque el agropecuario siembra, cosecha, transporta el grano a la planta para limpiarlo, secarlo y almacena y todo eso se hace con energía eléctrica.  

Solo pedimos que nos dejen trabajar
El expresidente de la Cainco Zvonko Matkovic dijo que la dirigencia cruceña está con miedo y debería despertar. ¿Qué opina?

No creo que el sector tenga miedo a negociar, lo que pasa es que no se tiene que negociar por miedo. Lo que sucede es que antes no existía la aplicabilidad de las leyes, ahora sí. Por ejemplo, en Santa Cruz de la Sierra el tráfico es un caos, la ley siempre existió, había semáforos y normas, pero no se aplicaban las sanciones, ahora sí. Lo mismo sucede con los agropecuarios.

Santa Cruz siempre tuvo presencia de agropecuarios en los gabinetes de ministros, ¿qué pasó, perdió fuerza el sector?
Soy de la idea de zapatero a tus zapatos. Una de las razones por las que acá tenemos problemas es esa. Nosotros somos productores y queremos que nos dejen trabajar, obviamente no podemos abstraernos de la política, incluso ahora estamos con problemas tributarios y salariales, pero no es que estemos en contra de que el trabajar gane más, ojalá gane más porque tiene derecho. Por ejemplo, en Singapur el ingreso per cápita de la población económicamente activa es de $us 81.000 y $us 51.000 en términos generales, pero acá en Bolivia no llegamos ni a $us 3.000. Quisiéramos llegar a esos estándares de vida, pero de dónde vamos a sacar si el pollo se lo pagan al productor a Bs 5 y no podemos exportar nuestros productos, además del problema de robo, de invasión y contrabando. 



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