7º DÍA

El padrón electoral no contenta a todos y piden su validación absoluta


Expertos y autoridades piden al TSE que solucione las anomalías que originó el registro ilegal de militantes. La OEA auditó el padrón y aseveró que la nómina es confiable. Aun así, se trabaja en las observaciones.


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02/12/2018

El padrón electoral cobra diversas opiniones en el país. Una mayoría expresa desconfianza por los últimos hechos, como el registro de militantes de los partidos políticos; pero también recibe respaldos que se apoyan en la auditoría que llevó a cabo la Organización de Estados Americanos (OEA) en la pasada gestión, organismo que calificó de “confiable” la lista de votantes.

El organismo levantó algunas observaciones, que el Tribunal Supremo Electoral asegura que está subsanando. El aparato político tiene diversas posturas sobre el padrón electoral. La oposición tiene un grado de desconfianza, pero a pesar de ese recelo ingresó al ruedo plebiscitario. En el Movimiento Al Socialismo (MAS) no existen observaciones, pero aun así piden revisar falencias que puedan existir en las nóminas. Carlos Mesa, candidato presidencial de la alianza Comunidad Ciudadana, expresa su desconfianza por la estructura del padrón.

El expresidente exige una depuración y una nueva auditoría al registro de votantes para llegar a las elecciones primarias, que serán el 27 de enero de la siguiente gestión. “Debe haber una auditoría al padrón electoral, sin ninguna duda, es algo fundamental y mi impresión es que no se puede llevar adelante las elecciones primarias. Si tú no tienes las garantías de tener un padrón depurado, porque es algo importante, no es un padrón universal, es el padrón de cada organización política, si hay una tergiversación y una manipulación tan terrible de esos padrones, estamos poniendo en riesgo la credibilidad de un proceso electoral que es el primero que se hace en la historia”, expresa Mesa, quien tiene como acompañante de fórmula al intelectual cruceño Gustavo Pedraza.



El registro de militantes generó la incertidumbre sobre el padrón electoral. Más de 11.000 personas aparecieron inscritas en partidos políticos contra su voluntad. Y también hubo ciudadanos que a pesar de haber sido registrados en alguna organización política no apare cen en las listas de militancia. También hay partidarios que aparecen en los registros de otras tiendas políticas. Hasta el último miércoles se registraron 13.002 solicitudes de anulación de militancia registrada de manera ilegal en algún partido. 

Confían en la OEA

La presidenta del ente electoral, María Eugenia Choque, intenta poner paños fríos al debate sobre el registro de votantes. Recalca que el padrón electoral “no tiene nada que ver” con la inscripción de militancia. Culpa a los partidos de realizar inscripciones fraudulentas para ampliar sus registros.

“El domingo 25 de noviembre hemos llevado a cabo, con el padrón electoral biométrico, la consulta de los referendos de las cartas orgánicas en cinco departamentos del país. Este padrón electoral biométrico ha sido auditado por la Organización de Estados Americanos (OEA), cumpliendo los estándares que nos exigen y el resultado es que es un padrón confiable. El registro de militantes es otro, se realiza con base en los libros que nos han entrega do los propios partidos políticos”, remarca Choque. Esa explicación no es aceptada por Paúl Antonio Coca, experto en temáticas electorales.



El analista establece que el padrón electoral es la base del registro de militantes, por lo tanto —dice— existen observaciones al registro de votantes. “Dicen que el padrón no tiene nada que ver con el registro de militantes. Si entramos al fondo del asunto, no es tan así. ¿Por qué? Porque el padrón de militantes se constituye con base en el padrón electoral, que es la base.

El padrón de militantes se basa en el padrón electoral y evidentemente tienen diferentes terminologías, pero no puede haber padrón de militantes sin padrón electoral. Eso se tiene que aclarar”, considera Coca. Choque insiste en que desde 1952 —cuando se estableció el voto universal— hasta 1987, no existe una documentación de registro de militancias políticas. Argumenta que a partir de ese 1989 se otorgan personerías jurídicas a los partidos políticos y recién desde 1992 comienzan a aparecer los registros de militantes. “Desde el 2002 la extinta Corte Nacional Electoral empieza a otorgar los libros para el registro de militantes y en 2014 se da un nuevo formato con la adición de huellas dactilares, el vocal Antonio Costas ha manejado este sistema y se ha trabajado sobre esta base”, agrega Choque.

Los cambios en el OEP

Antonio Costas es vicepresidente del TSE. El vocal tuvo a su cargo le consolidación del padrón electoral biométrico en 2009, cuando fue el presidente de la extinta Corte Nacional Electoral (CNE). Ahora, hace a un lado el problema del registro de militancias y no lo introduce al padrón consolidado. “Este asunto, el de la inscripción ilegal de militantes, es una responsabilidad netamente de los partidos políticos. Este asunto no tiene nada que ver con el padrón electoral biomé- trico. Nuestro padrón está consolidado y fue auditado por la OEA, y ese organismo estableció que el padrón electoral boliviano es totalmente confiable”, destaca Costas.

La auditoría que realizó la OEA al padrón electoral indica que en el trabajo, ejecutado hasta diciembre de 2017, se encontraron 48.759 números de cédulas de identidad repetidas de ciudadanos habilitados para votar en las próximas elecciones generales de 2019. La recomendación del organismo que verificó los datos instó al TSE a “garantizar el derecho a una identidad única e irrefutable, no solo biométrica sino también biográfica”. 



En la entrega del informe se destacó que el registro electoral tiene una consistencia de 98,9% y se planteó como “primordial” actualizar la tecnología en la que se almacena la información, que data de 2009. Costas admite que el trabajo de actualización de la tecnología está en proceso y que hasta febrero de 2019 se podrá contar con una plataforma biométrica totalmente digitalizada. “Para superar esa observación (de la OEA) y como parte del programa de fortalecimiento institucional, el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) lanzó una licitación internacional para actualizar la plataforma biométrica”, remarca Costas.

El vocal añade que la actualización del sistema biométrico también implica una “configuración dual” de dos centros de datos, lo que significa que se tendrá el funcionamiento de un “sistema principal y secundario principal”. “Ambos equipos estarán trabajando en estricta correspondencia y solo, circunstancialmente, uno va a actuar como si fuera principal y el otro será como reserva caliente”.

Otra observación que lanzó el organismo electoral es que los sistemas operativos Windows 2003 Server, que requieren las plataformas de empadronamiento, no cuentan con el soporte del fabricante. Sobre este asunto, el vicepresidente del TSE explica que se reajustará ese tema y que los equipos que tienen para el enrolamiento serán “reutilizados”, siempre y cuando sean operables. “Estamos trabajando en una plataforma multibiométrica, está en plena etapa de solución la observación de la biometría dactilar que estaba separada de la biometría facial”, destaca Costas, quien es profesional en el área informática.

Las observaciones de la OEA

Una de las observaciones que emitió la OEA y que más críticas generó fue el hallazgo de 48.759 números de carnés repetidos. Para la presidenta del TSE esa cifra no es relevante porque se diferencia a los ciudadanos por biometría. “Se hizo un trabajo con el Servicio General de Identificación Personal (Segip) para evitar cualquier susceptibilidad”, remarca Choque. La auditoría del organismo internacional fue realizada por profesionales del ámbito electoral que se quedaron cerca de cuatro meses en Bolivia. “Nuestro padrón es altamente confiable”, concluye Costas. Otras de las exhortaciones de la OEA fue el descubrimiento de 99.775 personas registradas en el padrón electoral con documentos que ya no son válidos para votar, como el Registro Único Nacional (RUN) o la Libreta de Servicio Militar.

El Órgano Electoral Plurinacional (OEP) recibió un presupuesto de 4.340.671 de dólares para renovar equipos y actualizar el software de reconocimiento de huellas y rostro del padrón biométrico. Los recursos se destinaron también para la adquisición de dos centros de datos. El analista Coca destaca que en el TSE solo hay “soluciones parche” luego de la auditoría que realizó la OEA, ya que “siempre” aparecen nuevos problemas en el padrón electoral. “El problema es que el tribunal electoral se enfocó en corregir las observaciones que emitió la OEA, pero surgieron nuevos contratiempos, como la presentación de libros manuales de los militantes. Se soluciona un problema, pero aparece otro. Cuando se hace una auditoría se hace bajo las observaciones establecidas”, remarca el experto.

La visión política

El aparato político tiene diversas posiciones respecto al padrón electoral. Incluso el Movimiento Al Socialismo (MAS) se inclina a la exigencia al ente electoral de contar con un registro de votantes totalmente limpio. El presidente del Senado, Milton Barón, señala que el padrón debe ser confiable para evitar susceptibilidades. “Es un trabajo del tribunal electoral que seguro debió ser atendido para organizar elecciones durante todo este tiempo. El padrón debe estar totalmente limpio”, afirma Barón. Mientras, el diputado oficialista Víctor Borda pide esperar a que el TSE publique el padrón electoral para verificar si hay errores. El legislador minimiza las críticas de la oposición respecto al registro de militantes.

“Están acostumbrados (los opositores) a culpar ante la ausencia de las propuestas. Dejemos que una institución estatal independiente, como es el órgano electoral, haga su trabajo y si hay errores que corregir, pues deben hacerlo”, dice Borda. En la oposición, los dardos apuntan a los vocales electorales, a quienes los vinculan con el MAS.

El senador Edwin Rodríguez, hoy candidato a la Vicepresidencia por la alianza Bolivia Dice No, cuestiona la veracidad del padrón electoral y afirma que el registro se debe auditar cada año. “Los problemas aparecen mientras otros desaparecen. Al MAS le conviene ir a las elecciones con un padrón poco creíble y nosotros pedimos una depuración y auditoría. Hay tiempo”, señala.



 




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