7º DÍA

Los privados están entre acompañar a los ciudadanos o someterse al poder


El ambiente se mantiene tenso en el país. Se anuncian más protestas, que toman fuerza contra la reelección. Analistas señalan a las organizaciones ciudadanas como el nuevo rostro contestatario 

Las movilizaciones contra el nuevo código, que fue anulado, mostraron el rostro ciudadano, principalmente en el paro cívico
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04/02/2018

Un viejo refrán popular brasileño afirma: “Si corres, el bicho te agarra; si te quedas, el bicho te come”. En esa situación se encuentran los empresarios y productores del país que se pronuncien a favor o en contra de la reelección presidencial de Evo Morales, según analistas políticos consultados.


La situación en que se encuentran los sectores económicos del país es complicada, afirmó el abogado constitucionalista José Luis Santistevan. Explicó que el Gobierno tiene bajo su control a todos los poderes del Estado y las instituciones públicas, lo que implica un riesgo a los que se pronuncien en contra de las autoridades nacionales.


El constitucionalista mencionó el caso de los empresarios privados y agropecuarios, que se mostraron cautos durante las movilizaciones ciudadanas en contra del Código del Sistema Penal, aunque había un malestar generalizado. En los días del conflicto, el Gobierno autorizó las exportaciones de algunos productos.


Consultado, el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Ronald Nostas, indicó que para su sector el recién abrogado Código del Sistema Penal es un tema concluido; afirmó que estuvieron sentados durante tres meses con el Gobierno a fin de abrir espacios de diálogo que les permitan hacer algunos ajustes a la norma. Por este motivo se mantuvieron al margen cuando estallaron las movilizaciones, pero dejaron en libertad a sus afiliados regionales para que asumieran las posiciones que consideraran necesarias.


Sobre la reelección, Nostas evitó pronunciarse porque la CEPB emitió un pronunciamiento público el 6 de diciembre, en él solicita que “se garantice la fuerza, supremacía y principios de la Constitución Política del Estado”.


En contrapartida, los movimientos ciudadanos reclaman más firmeza de los empresarios privados y productores para exigir respeto al sistema democrático, como ocurrió recientemente con el Código del Sistema Penal, que el Gobierno eliminó después de las fuertes protestas ciudadanas.
“Todas las instituciones que tienen que ver con las actividades de los sectores privados responden a este sistema de Gobierno y no a los intereses de los sectores ciudadanos, entonces hay temor de persecución”, resaltó Santistevan.


Al respecto, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Fernando Cuéllar, aclaró que la lucha que se lleva adelante no es un tema de sectores, sino de todos los bolivianos, y reconoció que los que se meten en la lucha son amedrentados. “Siempre hemos recibido amenazas, acciones que van en contra, pero el pueblo está unido y no nos interesa ni que nos persigan o que nos investiguen, estamos en la calle porque lo que estamos pidiendo son derechos y garantías”. 


No obstante, Santistevan recordó que los sectores productivos no pueden desarrollarse al margen de las instituciones gubernamentales, porque necesitan de Impuestos Nacionales, de  la Aduana, del Senasag y de la ABT para desarrollar sus actividades.


 A decir del analista, frente a este panorama surgen las movilizaciones ciudadanas de las que también forman parte las instituciones de derechos civiles que no tienen relaciones de desarrollo e iniciativa privada con el Gobierno, por eso es que no hay ninguna estructuración visible de sectores y orgánicamente no pueden actuar en contra del Gobierno, para que no tome represalias.    


El politólogo Carlos Cordero coincide en que hay temor al amedrentamiento en distintas instancias. Además, resalta que es evidente que, en este momento, hay desencanto entre los empresarios, aunque muchos no se atreven a decirlo. 


Cordero destaca que el Gobierno ha sido hábil en mostrarse temible y la ciudadanía, en algún sentido, recibe restricciones, aunque también destaca que en las últimas movilizaciones se ha mostrado que la gente está dispuesta a criticar y a defender derechos que considera no son respetados. 

 

Hay que subsanar diferencias
El vicerrector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, Oswaldo Ulloa, recuerda que las movilizaciones contra el nuevo Código del Sistema Penal generaron fricciones porque no fue debidamente consensuado. “Existió mucha soberbia por parte del Legislativo en la aprobación de esta norma, pero también muestra una lección: que el pueblo boliviano no está dormido, está atento a las diversas normas. Generó muchas fricciones, hay sectores que han sido muy duros en la crítica al Gobierno, pero si actuamos con inteligencia, esto puede ser una especie de aviso positivo para que no se vuelva a imponer medidas y tenga que hacerse una socialización. Los sectores y el Gobierno tienen que entrar en un proceso de diálogo, con la finalidad de subsanar cualquier roce institucional que pudiera haber quedado en este tiempo”.


Para el académico, en medio de este conflicto es un alivio escuchar a autoridades del partido de Gobierno que han salido a decir que todos los proyectos de los códigos de diferentes áreas, como el Civil y Tributario, han quedado paralizados hasta que se busque una verdadera solución y se habla de buscar consenso.



 




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