Todo lo que tienes que saber sobre el conflicto del Silala

ESPECIAL

Este lunes, el Gobierno de Chile presenta su memoria ante la Corte Internacional de Justicia, La Haya (Holanda), por el segundo conflicto en el que están involucrados ese país y Bolivia: las aguas del Silala.

El canciller chileno Heraldo Muñoz entregó, la mañana de este lunes, una copia a la presidenta Michele Bachelet de la memoria que se presentará ante el organismo de justicia:

Este proceso se inició en junio de 2016, cuando Bachelet decidió demandar a Bolivia por el Silala, defiendiendo su postura de que es un río internacional cuyas aguas deben ser compartidas por ambos países.

No obstante, para Bolivia, el Silala es un manantial formado por vertientes cuyas aguas fueron canalizadas artificialmente al norte de Chile y obtiene más líquido del que naturalmente le correspondería.

Las aguas del Silala nacen en la alta Cordillera de Bolivia a más de 4.000 metros de altura, en el cantón de Quetena, provincia Sud Lípez del departamento de Potosí, a unos 4,5 kilómetros al este de la frontera con Chile.

Para llegar al Silala se debe atravesar la Reserva de Fauna Andina Eduardo Avaroa.

Lo que dice Bolivia

Bolivia considera a las aguas del Silala como manantiales o vertientes que afloran naturalmente a la superficie y que por obras de canalización hechas en 1908, para favorecer a empresas chilenas, llegan hasta territorio extranjero. 

29 marzo 2016, Potosí.- El presidente Evo Morales y la comitiva inspeccionan el manantial Silala, cerca a la frontera con la republica de Chile. (Fotos: Freddy Zarco) - 29 marzo 2016, Potosí.- El presidente Evo Morales y la comitiva inspeccionan el manantial Silala, cerca a la frontera con la republica de Chile. (Fotos: Freddy Zarco)
El presidente Evo Morales yunala comitiva inspeccionan el manantial Silala, cerca a la frontera con  Chile (Foto: Freddy Zarco) 

El autor boliviano, Rodrigo Fernández señala: "Por los diversos estudios e investigaciones realizados por especialistas en el campo, se puede concluir que las aguas del Silala son manantiales y que, por consiguiente, no configuran, en sentido estricto, un río. Si bien estas aguas discurren de un lugar a otro, no lo hacen de manera natural, pues ha sido necesario construir diversas obras para su recolección y transporte".

Mira la visita que hizo EL DEBER al Silala:

Bolivia, en su postura frente a La Haya asegura que estas aguas no forman parte de un sistema hidrológico compartido, por tanto su derecho de uso es exclusivo de Bolivia y que, a pesar de ello, Chile ha explotado estos recursos hídricos sin reconocer hasta la fecha su deuda histórica.

 

Lo que dice Chile

Chile, por su parte, considera al Silala como "río internacional transfronterizo".

El autor chileno Julio Von Chrismar, afirma que el Silala "nace en una o varias vertientes o manantiales y fluye por un cauce fluvial, en forma natural, obedeciendo a la gravedad, aunque esté parcialmente canalizado y en algunas partes, embalsado".

Uno de los mapas que usa Chile para afirmar que se trata de un río

Chile le pide a la Corte que establezca que el río Silala es un curso de agua internacional, cuyo uso se encuentra regido por el derecho internacional y que, por tanto, Chile tiene derecho a un uso equitativo y razonable de las aguas del río Silala en conformidad al derecho internacional.

También manifiesta ante La Haya que Bolivia tiene la obligación de tomar todas las medidas adecuadas para prevenir y controlar la contaminación y otras formas de daño a Chile, resultante de sus actividades en las cercanías del río Silala.

Chile señala además que Bolivia tiene la obligación de cooperar con Chile y notificarle oportunamente de medidas que haya planificado y que pueda tener un efecto adverso en los recursos hídricos compartidos, de intercambiar antecedentes e información y de conducir cuando sea apropiado un estudio de impacto ambiental, para permitir a Chile evaluar los posibles efectos de estas medidas". 

La concesión de 1908

En 1908 la Prefectura de Potosí entregó la concesión del uso de aguas del Silala a la empresa The Antofagasta and Bolivia Railway Company Limited, con el propósito de asegurar su abastecimiento para el funcionamiento del ferrocarril en el tramo entre Antofagasta y Oruro. Para ello se construyeron canales artificiales que desviaron el curso del afluente.

A mediados del siglo XX las locomotoras de vapor dejaron de transitar y dieron paso a las locomotras a diesel que no utilizaban agua, pero el aprovechamiento del Silala no se frenó.

Según relata el historiador Castulo Martínez, tras el reemplazo de las locomotoras, la empresa anglo-chilena usó el agua para venderla a consumidores chilenos de ciudades aledañas.

Desvío artificial de las aguas

"Obviamente esto no estaba previsto en la concesión original. Por consiguiente, el contrato de concesión de 1908 a favor de esta empresa debió quedar sin efecto. Pero una vez más la inteligencia de la geopolítica de mi país se movió para anticiparse a los hechos y contando con el silencio cómplice de las autoridades bolivianas, comenzó el robo indiscriminados de las aguas", señaló en una entrevista con el semanario Hora 25 en 1999.

Fin de la concesión

Durante el Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, la Prefectura del Departamento de Potosídecretó la revocatoria y anulación de la Concesión de las aguas del Silala, al establecer "que ya no existían las motivaciones condicionantes reales como normativas que dieron lugar a la concesión, por lo que no se justifica mantener subsistente la concesión de las aguas que forman las vertientes del Silala".

A partir de entonces, las autoridades bolivianas ven la necesidad de aprovechar las aguas o cobrar por su utilización a las empresas mineras chilenas, que eran las que se aprovechaban de este recurso hídrico.

En 1999, bajo la presidencia de Hugo Banzer Suárez, se ordena a la entonces Superintendencia de Aguas "proceder a la licitación pública nacional, para otorgar la concesión del uso y aprovechamiento de las aguas manantiales del Silala", convocatoria en la que solo podían participar empresas bolivianas.

Recorte del diario Presencia en 1999

La empresa DUCTEC S.R.L. se adjudica en 2000 el derecho al aprovechamiento de las aguas por 40 años, pero no logra que se le pague ni un centavo cuando hace el cobro por el uso de esta fuente a la empresa de Ferrocarriles Antofagasta y a las mineras del norte chileno. La concesión es revocada en el año 2003. 

Entre 1997 y 2005 son infructuosas las negociaciones para que Chile reconozca la deuda histórica y pague por el uso de las aguas del Silala, insistiendo que se trata de un río de curso internacional.

Hasta que en 2006 se llega a un acuerdo, que también terminaría por naufragar.

 

Bolivia y Chile acordaron dialogar

Bolivia y Chile establecen en 2006 una agenda de 13 puntos que incluye de manera histórica un diálogo sobre el uso de las aguas del Silala.  

En julio de 2009, la comisión binacional que trataba este punto comunica que existe un preacuerdo que partía de la base de que el curso de agua debía ser de beneficio compartido.

En esa ocasión el vicecanciller chileno, Alberto Van Klaveren, dijo el conflicto del Silala "se trata de aguas que ambos países estamos compartiendo y que parece absolutamente lógico que ambos países también pueden beneficiarse".

El acuerdo señalaba que cada país podía hacer uso libremente del 50% de las aguas y que deberá pagar en caso que quisiera utilizar más allá de esa cuota, costo que se cobraría a partir de la firma del acuerdo final y no era retroactivo.

Chile afirma que en el mapa del tratado de 1904 se señala al Silala como río

La deuda histórica

El borrador del acuerdo fue rechazado de inmediato por organizaciones cívicas y populares de Potosí, ya que no incluía el pago de la "deuda histórica", es decir la obligación que se debía imponer a Chile para que cancele por el uso indiscriminado de las aguas del Silala desde inicios del siglo XX.

En octubre de 2010 el documento final debía ser firmado. La delegación de Bolivia planteó incluir en el preacuerdo, alcanzado un año antes entre ambos países, un apartado para "definir el monto y la forma de erogación por parte de la República de Chile respecto del uso pasado de las aguas del Silala". 

La comisión chilena expresó su "disconformidad" con esta propuesta y "no se mostró dispuesta" a firmar el acta de la reunión, con el argumento de que "carece de la autorización por parte de sus autoridades superiores, respecto a los planteamientos bolivianos".

Poco después, la Agenda de los 13 puntos quedaría desactivada y nunca más se volvería a entablar una negociación respecto al Silala.

 

¿Cómo llega el agua del Silala a Chile?

Según el investigador chileno Cástulo Martínez la aguas de las vertientes del manantial del Silala se canalizan de la siguiente forma: 94 vertientes de agua que son colectadas por medio de canaletas construidas de cal y piedra que vacían el agua a un canal central, que haciendo un recorrido de 2.500 metros, se reúne con otro canal similar que lleva las aguas de otras vertientes que se hallan próximas a la frontera dentro del territorio boliviano.

Los dos canales provenientes de ambas zonas de las vertientes se reúnen formando un caudal de consideración que se conecta a una Caja de Agua llamada la Primera Toma, la cual está ubicada en la quebrada del cerrito Silala, a 600 metros de la línea fronteriza. De esta Primera Toma sale una cañería central de 12 pulgadas que cruza la frontera y se interna 10 kilómetros en territorio chileno.

El canal que alimenta este reservorio tiene una profundidad de 1.30 metros y un ancho de 1.20 metros con capacidad de transportar más de 500 litros por segundo, equivalente a 43 metros cúbicos diarios, según datos del ingeniero Antonio Bazoberry, uno de los mayores expertos bolivianos en el tema y autor del libro 'El mito del Silala'.

Texto: Christopher André

Fotos: Archivo EL DEBER, Afka, Internet