Historias y mucha encuesta en este especial para el país

BOLIVIA

Se trata de un trabajo multimedia preparado por este medio para que nuestros lectores lo puedan disfrutar

Desde de la creación del país, luego de un largo proceso de luchas por la emancipación de España, que duró más de 15 años, se dieron varios hitos trascendentales que han provocado cambios en la mentalidad de los bolivianos.

Paula Peña Hasbún, miembro de número de la Academia Boliviana de la Historia y directora del Museo y Archivo Histórico Regional de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), ve que el hito más importante ha sido la creación del Estado boliviano, el 6 de agosto de 1825, porque generó un espacio o territorio con sus habitantes, lo que dio la nacionalidad.

La Guerra del Pacífico con Chile, en 1879, en la que participamos con Perú como aliado, hasta la firma de la paz, en 1094, es otro hecho importante, pues con la pérdida del territorio de más de 120.000 kilómetros cuadrados se generó un gran vacío y en la mentalidad de la población se creó el concepto de que al ser un país mediterráneo no nos hemos desarrollado económicamente.

El escritor cruceño, autor de varios libros históricos regionales, Ángel Sandóval Ribera agrega otro acontecimiento al siglo XIX, la Batalla de Ingavi, ganada por José Ballivián, que consolidó la existencia de Bolivia respecto a las pretensiones peruanas que buscaban la anexión.

El siglo XX

Peña ve que el primer hecho destacado del pasado siglo fue el descubrimiento del petróleo en el oriente y el sur del país, lo que llevó a la creación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en 1936.

Para Sandóval es la Guerra del Chaco, con la actuación en el campo diplomático de Enrique Finot al salvar la zona petrolífera en el tratado de límites, y el pleito entre YPFB y la transnacional Standard Oil.

Sandóval ve en la Revolución Nacional de 1952 la incorporación del oriente a la vida económica boliviana, pero Peña lo toma desde la apertura de la carretera Cochabamba-Santa Cruz, en 1955.

1825: Creación de Bolivia

 “Fue un punto de partida para crear el Estado"

El 6 de agosto de 1825, los diputados elegidos crearon la República de Bolivia, este es el hito fundacional. A partir de ese momento surge el Estado boliviano y la nación; se inicia la construcción de la nacionalidad boliviana que ha generado la identidad de un pueblo, formado por distintas culturas que habitan un territorio geográfico y ecológicamente diverso.

A partir de esa fecha los bolivianos hemos consolidado nuestra nación y es en la construcción de la bolivianidad que se han desarrollado las características del pueblo boliviano, las culturales, sociales, políticas y económicas.

El desafío del presente es consolidar lo positivo que hemos construido a lo largo de nuestra larga historia como nación y reformar lo que consideramos que no ha aportado a mejorar la situación de la mayoría de los que habitamos esta Patria.

1879: Pérdida del Litoral

“Al quedar mediterráneo, se frenó el desarrollo nacional"

Después de la nefasta Guerra del Pacífico vino la pérdida del Litoral, y nuestra condición de país mediterráneo es probablemente el hecho que más ha influenciado en la cultura de los bolivianos.

El no tener acceso al océano es una carga negativa que tenemos los bolivianos. Consideramos que no contar con un puerto es la principal causa del lento desarrollo del país. La derrota en la Guerra del Pacífico a manos de Chile y con Perú como aliado nuestro, en sí misma, no es lo que resiente el boliviano, sino la pérdida del mar.

Esa visión de no tener mar no nos ha permitido ver las oportunidades para desarrollarnos como un país integrador, un país por el que pasen carreteras y vías férreas que unan a los países vecinos, que se conviertan en un paso obligatorio para ir y venir desde el este al oeste, desde el sur al norte de Sudamérica.

1936: Los hidrocarburos

“La riqueza del petróleo es para todo el país"

El descubrimiento de yacimientos de petróleo en Bolivia, a inicios del siglo XX, cambió la historia económica de nuestro país. Esa riqueza natural boliviana, a diferencia de la minería tanto de la plata como del estaño, o de la goma elástica, ha sido y es una riqueza del pueblo boliviano, no de unos patriarcas o de unos barones, sino del Estado boliviano que desde la creación de YPFB, en 1936, se ha beneficiado de ella.

La lucha por el 11% de las regalías petroleras, entre 1957 y 1959, garantizaron para los departamentos productores los recursos necesarios para la transformación de sus sociedades y con ellas la transformación de la nación boliviana en su conjunto.

Los hidrocarburos son la riqueza natural que está más presente en la mentalidad de los bolivianos, por ello el discurso de su nacionalización cala en todos los miembros de la sociedad.

1955: Integración del territorio nacional

"Se abre la carretera asfaltada Santa Cruz"

A partir de la segunda mitad del siglo XX, los gobiernos bolivianos apostaron por la integración del territorio a partir de carreteras, vías férreas, aeropuertos y medios de comunicación.

Los medios de comunicación y el transporte permitieron que los bolivianos nos podamos mover de uno a otro lugar y de esa manera fue posible la integración nacional.

Esa integración que no solo es económica con la complementariedad de los distintos territorios, sino también política y social.

La posibilidad de visitar partes del país, que en otros tiempos resultaban estar en los confines, ha permitido que los bolivianos se conozcan y se reconozcan en un país tan diverso como es el nuestro; es la integración nacional en todos los sentidos lo que debería fomentarse, no el enfrentamiento entre los que formamos parte de la nacionalidad.

1994: Reconocimiento de la diversidad cultural

"La diversidad étnica del país en la carta magna reformada"

En la última década del siglo XX Bolivia se reconoció como un país diverso cultural y lingüísticamente. Hasta ese momento no se valoraba esa diversidad. Por el contrario, fueron vanos los esfuerzos de distintos gobiernos por homogeneizar el país.

La diversidad de nuestras culturas, con distintas etnias y lenguas, además de la diversidad natural de Bolivia, es lo que hace de este país muy especial y de una riqueza grandiosa.

El reconocimiento de esa diversidad debería ser el punto de partida para la construcción de una nueva nacionalidad que nos lleve a la consolidación de una nueva identidad boliviana, que nos permita construir un nuevo país en el que se reconozca al ‘otro’ y sea valorado en su verdadera dimensión.

Esta diversidad cultural no debería ser la causante de los conflictos, sino más bien el hilo integrador de la sociedad actual.

1995: Descentralización del poder

“Se desconcentra el poder que mantenía una ciudad"

La creación de Bolivia en 1825 supuso la creación de un estado fuertemente centralizado y unitario que no permitió el desarrollo de los departamentos que lo forman.

Desde entonces los bolivianos lucharon por la descentralización del poder, que no significa en ningún momento la desintegración del país. Por ello, 1985 y el 2005 son años centrales en este sentido.

En 1985 se estableció el poder local con la elección de los alcaldes y concejales; posteriormente la ley de Participación Popular permitió la ‘territorialización’ del municipio y le otorgó recursos y competencias para gobernarse.

En 2005 se eligió por primera vez en la historia de Bolivia al poder regional, a los gobernadores y a las asambleas legislativas departamentales.

Después de 180 años de historia se consolidó el poder de los departamentos, ya que fueron ellos los que crearon Bolivia el 6 de agosto de 1825.

La Bolivia grande y también profunda

Las cosas van muy bien para unos y regular o mal para otros. En el país de las oportunidades, de los edificios inteligentes, de los smartphone de última gama, de las cirugías médicas con equipos sofisticados, de vehículos que bien pueden costar lo mismo que una casa, también conviven quienes no tienen empleo seguro, o dinero para alguna receta médica o para transportarse de su vivienda que alquila en la periferia o los servicios básicos no siempre llegan hasta las aldeas remotas donde el resto de Bolivia parece tan distante como ajeno.

En esta historia los testimonios sobran y cada uno enriquece y pinta al país que se levanta cada día de cara al sol para hacer patria a su manera.

El exprefecto de Santa Cruz y exministro de Participación Popular, Carlos Hugo Molina, informado como está, maneja el dato de que de los 339 municipios que existen en Bolivia, 256 tienen una población menor a 20.000 habitantes y en ninguno de ellos hay un hospital de segundo nivel ni lo habrá por razones de economía de escala.

“La población de esos municipios está sometida a ‘presión migratoria’. Y si le sumamos indicadores como educación, oferta de servicios, oficinas públicas para realizar trámites, bancos, calidad de vida, la presión aumenta”, afirma en una columna de opinión en la que también proyecta que en 2032 el 90% de los 15 millones de bolivianos viviremos en ciudades, muy por encima del 75% de la población que actualmente mora en una ciudad.

Vivir en una ciudad es tentador para muchos bolivianos. Pero tampoco garantiza una mejora una capital, según varios testimonios.

Elena Corcuy estuvo luchando por su vida durante varios meses. Se encontraba en un hospital municipal donde consiguió una cama en terapia intensiva. No tenía dinero para cubrir las recetas diarias que los médicos le pedían para tratar su mal.

La madre de Elena ha tenido que llegar a Santa Cruz de Yacuiba para buscar ayuda solidaria y para atender a los nueve hijos que Elena criaba sola. Elena murió después de batallar por su vida y es solo un caso de los que existen en Bolivia, de personas que no tienen recursos para garantizarse un tratamiento médico.

En la calle, las personas sienten que se han dado importantes pasos en algunas áreas de la salud, como la compra del nuevo acelerador lineal por parte de la Gobernación, esa máquina de última generación contra el cáncer que realiza tratamientos precisos y más efectivos, sin dañar tejidos sanos. Pero como la demanda es alta, hay pacientes que deben esperar semanas o meses para acceder a radioterapia.

En el país, el 15% de los fallecimientos ocurridos en 2015 fueron por cáncer, que es la segunda causa de muerte. Si bien existen iniciativas nacionales, como el Protocolo para la Detección y Control del Cáncer de Cuello de Útero, la alta prevalencia de este tumor indica la necesidad de dedicar mayores esfuerzos a la prevención y detección temprana,

puesto que este tipo de cáncer puede prevenirse mediante la vacuna contra el HPV y detectarse mediante el PAP (examen ginecológico). Entre cuatro y cinco mujeres mueren al día por cáncer de cuello uterino en el país, una de las más altas tasas de incidencia y mortalidad a escala mundial y la más alta de América Latina, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Rebeca no pudo esperar a que el servicio público le dé un turno para tratarse, por eso optó por vender su casa para ir a luchar contra su mal a Chile, puesto que cada día que pasaba era un reto vivir. “Lo que me costó construir durante toda mi vida me deshice de un rato a otro, pero no me arrepiento, porque se trataba de mi salud”, dice ahora que ya se encuentra mejor y que el peligro, según le han dicho los médicos, ya ha pasado.

En el país de las franquicias de restaurantes y de comida rápida, los bolivianos acuden hasta estos centros para darse el gusto gastronómico como se da un neoyorquino porque el interés de las transnacionales ha llegado atraído por el poder económico que tienen muchas familias que gozan de un trabajo seguro o de un negocio rentable.

La familia Serrano Hurtado ya tiene programado para cada domingo ir a comer a un patio de comidas que se encuentra dentro de un mall emblemático de la ciudad de Santa Cruz. Ahí comen lo que más les apetece, a veces carne a la parrilla, a veces pescado, o una hamburguesa o un cuarto de pollo de receta norteamericana. Esto no hubiera sido posible si es que Hernán Serrano no habría conseguido afianzarse en un trabajo en una empresa constructora.

“Mi familia está gozando lo que yo no pude en su momento”, dice orgulloso.

Pero para otras personas, disfrutar de un patio de comidas es aún inalcanzable. Lorena Soria vive en el barrio Ambrosio Villarroel, que se encuentra cerca del río Piraí y que nació como un asentamiento ocurrido a partir de 1995.

Aquí parece otro país, aquí no hay restaurantes de lujo y sí hay muchas casas que fueron construidas de manera modesta. Si yo con mi familia nos vamos a comer a un patio de comidas, nos gastamos el presupuesto que es para una semana”, dice Patricia Rodríguez, una vecina del barrio Ambrosio Villarroel, desde donde también construyen el país de acuerdo a sus posibilidades.

Seis destinos imperdibles para disfrutar en Bolivia

Desde el blanco infinito que contrasta con el azul del cielo en Uyuni, pasando por el majestuoso lago Titicaca hasta llegar a las llanuras chiquitanas, son parte de los destinos imperdibles que ofrece Bolivia.

Cada uno de los departamentos tiene potenciales turísticos que cautivan, de los cuales mostramos seis que no se puede dejar de visitar, coinciden operadores de turismo y el Viceministerio de Turismo.

En la preferencia de nacionales y extranjeros está el salar de Uyuni, en Potosí; el lago Titicaca, en La Paz; el circuito misional de la Chiquitania, en Santa Cruz; el Parque Nacional Madidi, en La Paz; la ruta del vino, en Tarija, y la Ciudad Blanca que muestra el esplendor de Sucre y otros lugares históricos como el Parque Cretácico.

El jefe de Desarrollo Turístico de la Empresa Estatal Boliviana de Turismo (Boltur), Miguel Gonzales, destaca que hay lugares nuevos que explorar, porque calcula que no se ha explotado ni el 70% de los destinos.

Ofrecen buenos servicios

La responsable departamental del Turismo en Santa Cruz, Lorena Saavedra, sin temor a equivocarse destaca que, por la cantidad de visitantes, la chiquitania es el principal destino en esta región, sobre todo entre enero y abril, pero El Fuerte de Samaipata no se queda atrás.

Daniela Justiniano, gerenta de Mare Travel, resalta que el turista que llega al país busca estos lugares para recorrer y que los nacionales, principalmente los bachilleres, están eligiendo a Uyuni como lugar preferido para el paseo.

El Viceministerio de Turismo destaca distintos lugares de Bolivia, entre ellos figura el parque Toro Toro, donde se puede apreciar la región de mayor representación paleontológica de Bolivia y una de las más importantes de Latinoamérica.

 

Encuestas: Tomándole el pulso al país

Pese a que a diario 200 mujeres interrumpen de forma voluntaria sus embarazos, en Bolivia dos de cada tres consultados rechaza la legislación del aborto.

Para el vocero de la Iglesia católica en Santa Cruz, Edwin Bazán, “las campañas promovidas incluso desde esferas estatales a favor del aborto no han logrado quitar la conciencia próvida del pueblo boliviano ni negar que el aborto es el asesinato de un inocente”.

En la encuesta también se consultó sobre si se apoyaba la ley de identidad de género, que permite a la población trans cambiar su nombre en los carnés de identidad.

Allí también el rechazo es mayoritario (48%), sin embargo, entre el 27% que apoya y el 25% que es indiferente, hay una actitud más tolerante. No sucede lo mismo cuando se consulta la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan adoptar niños. Allí el rechazo es del 60%.

Para Bazán se evidencia que, en el caso de las adopciones, la familia, formada por varón y mujer, es un valor social importantísimo para nuestro pueblo y que, en el caso de la ley de identidad de género, aún hay personas (25% de indiferentes) que aún no comprenden “las consecuencias negativas para toda la sociedad” de esta ley.

No opina lo mismo Álex Berbabé, presidente de la Fundación Igualdad. Dice que los derechos humanos no pueden ir a consulta y que la identidad de género y el de conformar un familia son derechos humanos. Recuerda que hace poco más de medio siglo no se permitía votar ni a los indígenas ni a las mujeres y que la sociedad superó esos retrasos.

Señala que este rechazo es producto de una publicidad desastrosa que al principio calan muy fuerte en la población, pero luego se diluyen. “Tal vez habría que consultar si la población está de acuerdo en si los homosexuales deben tener los mismos derechos que el resto de la población”, añadió.

Inglés, segundo idioma de jóvenes

¿Qué idioma hablas? Fue otra pregunta que lanzó Captura Consulting a 743 encuestados de Santa Cruz, La Paz y Cochabamba.

El 99,5% apuntó al español y hasta ahí no hubo sorpresas, ni siquiera cuando un 3% de los cochabambinos dijo no hablar el castellano, sino solamente el quechua, la lengua heredada de sus ancestros.

Entonces, ¿dónde estuvo la novedad en la encuesta? Pues en que el inglés aparece como segunda lengua hablada por los jóvenes, vale decir, por hombres y mujeres de 18 a 25 años.

En este sector de la población muy pocos (menos del 10%) hablan alguna lengua originaria (aymara, quechua o guaraní) como sus padres u otros familiares que tienen entre 26 y más de 60 años de edad.

En Santa Cruz, el inglés y el quechua aparecen como segunda lengua ambos con el 12%. En términos globales, el aimara es el segundo idioma más hablado, seguido del español. En tercer lugar se ubica el inglés, en cuarto está el quechua y en quinto, el portugués. El guaraní aparece con apenas el 1,5%.

Temas de conversación

Captura Consulting también consultó cuál es el tema preferido de conversación con amigos. La mayoría confesó que prefiere hablar de temas familiares.

No obstante, el tema preferido de la charla varía según el sexo. Por ejemplo, los motivos familiares son los preferidos por las mujeres, mientras que los asuntos deportivos, por los hombres. Los temas de los que menos se hablan son de arte y de religión.

Del mismo modo, los encuestados dicen que cuando se sienten enfermos lo primero que hacen es automedicarse, solo el 22,4% va a un hospital público y el 18,8% a un médico particular.

En cuanto a los medios de transporte que utiliza, la mayoría dice que se moviliza en bus. Solo el 10,7% tiene auto propio.

Piden cambiar la dirigencia del fútbol

El fútbol boliviano no anda bien ni en las canchas ni a nivel de dirigencia. Eso lo saben los encuestados por Captura Consulting. Lo saben tan bien que el 73,9 por ciento de los encuestados cree necesario cambiar la dirigencia del fútbol boliviano t solo el 26 por ciento considera que no es necesario.

La crisis del fútbol mundial llegó también a Bolivia. El 17 de julio de 2015, el entonces presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Carlos Chávez Landívar, se presentó a declarar ante el Ministerio Público, en la ciudad de Sucre.

Una vez terminó de comparecer, la Fiscalía General del Estado ordenó su aprehensión y el 21 de julio de ese mismo año, el juez Quinto de Instrucción en lo Penal, Roberto Valdivieso, resolvió que el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Carlos Chávez, sea detenido en la cárcel de Palmasola de Santa Cruz, donde se encuentra hasta la fecha, acusado de organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias, beneficios en razón del cargo, delitos tributarios y estafa con la agravante de víctimas múltiples.

En junio de este año, el presidente de la FBF, Marco Peredo, sigue poniendo el dedo en la llaga sobre el destape de supuesta corrupción. La mañana de este sábado, en el programa Asuntos Pendientes de EL DEBER Radio volvió a echar sal y pimienta a sus denuncias realizadas en las altas esferas del fútbol nacional y dijo que está dispuesto a enfrentarse a los dirigentes en la justicia deportiva o en la ordinaria.

Los bolivianos, informados como están sobre estos acontecimientos, ha aprovechado la encuesta encargada por EL DEBER y no han escondido sus deseos de que es tiempo de cambios en el seno del rey de los deportes. El interés para que se dé un cambio en la dirigencia del fútbol nacional es notorio tanto en hombres y en mujeres, como también en jóvenes y adultos.