SÉPTIMO DÍA

A un año de su detención, Zapata suma giros dramáticos a su historia


Según Hugo Moldiz, la tesis de la Fiscalía apunta a que nunca fue gerenta de CAMC y que se acercó a la empresa solo para ofrecerse como negociadora con el Gobierno. Ella, en su declaración a ATB, cambió su versión judicial sobre el supuesto hijo con Morales

En plena audiencia Zapata cuida su apariencia, pese a que lleva un año presa. Así se veía Zapata hace un año, el día de su detención. Tiene dos juicios en su contra. Fotos: APG noticias y AFKA
León dice que Walter Zuleta lo contactó como abogado. Eduardo León asegura que Gabriela Zapata miente, que no fue Cynthia Perou o el UN el que lo puso como abogado, sino Walter Zuleta y una amiga en común. Pone como prueba que él no presentó el memorial con las supuestas fotos de Ernesto Fidel. Zapata dijo en junio que ya León operaba en las sombras.
Walter Zuleta niega todo a través del Facebok. Zapata dijo que primero quiso a Walter Zuleta, su abogado, como un padre y que luego la relación fue más allá. Desde su cuenta en Facebook, Zuleta, que es prófugo de la justicia por el caso Zapata, aseguró que ella miente, que es “una ciudadana desquiciada y atorada por sus mentiras”.
Relacionada con los ejecutivos de la CAMC. Para justificar sus ingresos, Gabriela Zapata declaró en la Fiscalía que tenía un nexo sentimental con el exvicepresidente de la CAMC, con quien salió fotografiada en la separata que la empresa publicó. Además, dijo que tiene otro hijo con un ciudadano chino y que el niño no se encuentra en el país.

26/02/2017

Hoy se cumple un año de la detención de Gabriela Zapata y su historia no deja de dar giros dramáticos. Hace siete días, ATB difundió sus declaraciones y la historia se enrevesó tanto que la cochabambina de 30 años terminó contradiciendo la declaración ampliatoria que realizó ante la Fiscalía el 8 de junio del año pasado. En esa oportunidad, el fiscal le preguntó si había tenido un hijo con el presidente Evo Morales, a lo que Zapata contestó “sí”.

Dijo que sus datos son los mismos con los que Evo Morales lo inscribió ante un registro civil, que nació el 30 de abril de 2007 en un domicilio particular de la avenida 6 de Agosto de La Paz, que se llamaba Ernesto Fidel, y que, como lo dijo el presidente el 5 de febrero de 2016, el niño falleció el 2 de octubre de 2009, que cuando estaba vivo viajó con ella unas cuatro veces a Cochabamba, una vez a Oruro y otra vez a Beni. Siempre por flota. No tenía dinero. 


Dijo también que luego de inscribirlo, de sacarle su certificado de nacimiento, tuvo problemas para obtener una copia, que solo el certificado se subió al sistema en línea cuando el niño ya estaba muerto. La fecha en la que Zapata dijo que su hijo murió, ya convivía con Hugo Carvajal Ayaviri. Así se lee en la declaración de este en el mismo cuadernillo de investigaciones. Él aseguró que nunca vio al supuesto hijo de su exesposa con Evo Morales.  
Dijo también que Pilar Guzmán, su ‘tía de cariño’, reapareció en su vida cuando tenía siete u ocho meses de embarazo, que la acompañó al despacho de Eusebio Gironda, asesor jurídico de Morales, a quien le pidió que medie entre ella y el presidente, ya que hacía un mes y medio que no sabía nada del mandatario. Aseguró que después de que nació el bebé, una vez se cruzó con Guzmán en una heladería paceña y ella lo cargó. 


Todo eso consta en la declaración de Zapata y fue cambiado cuando en ATB dijo que nunca existió el niño, que todo salió de la mente de Walter Chávez y que la manipuló desde el 20 de diciembre de 2005 para afectar al presidente Morales.

Otro giro
El caso Zapata se inició cuando el periodista Carlos Valverde presentó en su programa Antes que sea tarde el certificado de nacimiento de Ernesto Fidel y ligó el nombre de su supuesta madre a la gerencia de la empresa china CAMC. Luego, después de obtener nuevos datos, Valverde dijo que lo más probable es que el niño nunca hubiera nacido.

Ahora, un año después, Hugo Moldiz, exministro de Gobierno, suma otro giro dramático: las investigaciones de la Fiscalía ponen en duda que Zapata alguna vez trabajara en la CAMC.
Desde La Paz, por teléfono, Moldiz dice que Zapata presentó dos certificados de trabajo, uno como si hubiera comenzado a trabajar en 2014 y otro como si ingresara a la empresa en 2015. En base a estas contradicciones, Moldiz conjetura que Zapata se acercó a la CAMC a finales de 2015 y se ofreció como mediadora para evitar que el Estado ejecute las boletas de garantía por el incumplimiento de la empresa china en la construcción del ferrocarril Montero-Bulo Bulo. “Eso se suma al certificado de nacido vivo falso, la participación de Cynthia Perou, que fue una dirigente, un eslabón importante entre Unidad Nacional, Zapata y el abogado Eduardo León”, dice Moldiz.


Consultado sobre la hipótesis de que Zapata en realidad nunca trabajó en CAMC, Óscar Ortiz, senador de UD, coincide con Moldiz. Es más, asegura que ya lo denunció el año pasado, cuando la comisión de la Asamblea Legislativa investigaba el supuesto tráfico de influencia de Zapata. Ortiz pidió informes a la Administradora de Fondos de Pensiones para ver si la CAMC había registrado a Zapata ante esta institución. Descubrió que no, que la expareja de Evo Morales nunca trabajó legalmente para la empresa china. “Pedí que se citará a declarar a los ejecutivos de la CAMC, pero cuando la Fiscalía convocó al representante legal, hacía dos meses que se había ido del país. Hay una protección a la CAMC. Si fuera un empresario boliviano estuviera perseguido y encarcelado”, opina Ortiz.


Pese a coincidir con la tesis de Moldiz, Ortiz no cree que esto demuestre que Zapata no traficó influencias, sino todo lo contrario. Según el senador, el hecho de que no se la haya contratado legalmente demuestra que su nexo con la empresa china era para trabajar en asuntos poco lícitos, para conseguirle contratos. Pese a la falta de filiación legal, la CAMC publicó el 30 de enero del año pasado una separata en la que Zapata figuraba como gerente de marketing.

Una estafadora
Moldiz dice que las investigaciones de la Fiscalía demuestran que Zapata tenía un modus operandi, que esgrimía el certificado de nacimiento de su hijo para convencer a empresarios que tenía “la megallamada y la megallegada” con el Gobierno, que les podría conseguir contratos con el Estado. “Cuando los empresarios le pedían cuentas, que le devuelva su dinero, Zapata no devolvía casi nada. No afectó ni un solo centavo al Estado”, aseguró.


Consultado al respecto, Ortiz explica que él solo se abocó a investigar el supuesto tráfico de influencia de la empresa china y el Estado, que sabe de algunos nombres de empresarios cruceños que habrían tenido nexos con Zapata solo por declaraciones del exministro de la presidencia Juan Ramón Quintana. Según otra fuente consultada, un abogado paceño se encargaba de cazar ‘pavos’ en Santa Cruz y Zapata los recibía en la oficina de Gestión Social de La Paz. Esas reuniones quedaron registradas en el libro de visitas de la institución  



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