Informe

Robo y violación, delitos que más cometen los adolescentes


Más de 1.200 adolescentes y jóvenes fueron enviados a Palmasola y a los diferentes centros, entre 2009 y 2015, por diversos delitos. Son víctimas de un entorno social negativo



10/12/2016

En Santa Cruz, más de 1.200 adolescentes y jóvenes fueron enviados a diferentes centros o al penal de Palmasola entre el 2009 y 2015, por incurrir en diferentes delitos, principalmente por robo agravado, robo y violación, que son los tres delitos en los que más caen los menores de edad, víctimas de un entorno social negativo.

Los datos forman parte de un informe, contenido en el manual de Prevención del delito, mediante la práctica de habilidades sociales en niños, niñas y adolescentes, uno de los materiales sobre temáticas de protección a la niñez, que elaboró la Gobernación con el apoyo de la Unicef, los mismos que fueron presentados ayer.

De acuerdo con las estadísticas que están en el manual, entre 2009 y 2015, 1.256 chicos, desde los 12 a 19 años, recibieron condenas por distintos delitos y pasaron a Palmasola y a los centros Fortaleza y Techo Pinardi. De de este total, el 25,36% fue por robo agravado, un 17,78% por robo y 17,37% por violación.

El informe también da cuenta, que entre 2010 y 2015, 351 chicos fueron beneficiados con medidas alternativas a la privación de libertad, lo que representa casi un tercio (28,62%) de los casos de adolescentes en conflicto con la ley. Libertad asistida y prestación de servicio a la comunidad son algunas de las medidas que se les otorga.

La familia, principal causa
La familia y el ambiente en que crecen los niños son determinantes para que hayan chicos en conflicto con la ley. La falta de referencias positivas en la familia, la disfunción en estas relaciones, la sobreprotección, la permisividad hacia conductas negativas, el encubrimiento de conductas de riesgo son los principales factores de peligro, según este informe. A esto se suma las amistades, la integración en pandillas, entre otros factores.

A propósito de esta temática, el secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Enrique Bruno, manifestó que hay mucho por hacer, pues, si bien la Gobernación ha consolidado un lugar adecuado, orientado a la justicia restaurativa, como es Cenvicruz, esto no es suficiente, toda vez que es necesario fortalecer el centro de orientación, las medidas de reinserción social y el apoyo de las familias. “Muchas veces los jóvenes haciendo todo su esfuerzo salen (de los centros), pero vuelven a hogares destruidos, donde tienen un entorno social muy negativo para ellos”.

En este sentido, asegura que también es necesario trabajar con las familias, no solo en la reinserción de los jóvenes, sino también en la prevención.


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