SANTA CRUZ

Poco pintarrajeo y mayor control y aseo en el feriado


En los mercados se decomisó carne en mal estado. Se hizo el servicio de limpieza y lavado en las calles del centro de la ciudad. Hoy continuarán con el trabajo


01/03/2017

Decomisos de pinturas y carne en mal estado, además del lavado de calles en el centro de la ciudad, muestran el trabajo y el control que se desarrolló en los tres días de Carnaval.


Hasta media mañana de ayer las calles aledañas a la Ballivián estaban sin basura y los trabajadores de la empresa de aseo levantaban las últimas bolsas con los desperdicios mientras concluían el lavado. Hoy realizarán la misma tarea, toda vez que deben levantar la suciedad del último día de Carnaval, que ayer cerró con la tradicional challa.
En el mercado Abasto la humareda y la música anunciaban desde lejos la challa, con la esperanza de tener más productividad. 


Elvis Arnés vende verduras desde hace 22 años en el Abasto. Es cochabambino y todos los años hace el ritual  en agradecimiento y para que haya más producción, y de esa manera no le falte trabajo.


Este panorama se vio en los demás mercados y negocios de la ciudad, incluso en casas particulares. Los comerciantes ofrecían todo el preparado para la challa, incluso lo armaban a pedido, si era para vehículo, casa o negocio. 

Las autoridades retiraban los productos decomisados en El Abasto. Retiraron carne en mal estado y pinturas
Las autoridades retiraban los productos decomisados en El Abasto. Retiraron carne en mal estado y pinturas. Fotos: Clovis de la Jaille

Decomisos
El secretario municipal de Abastecimiento y Servicios, Fernando Antelo, indicó que se decomisaron carnes en mal estado que los comerciantes intentaban vender aprovechando que la ciudadanía en estos días consume bastante carne porque la mayoría prepara churrasco.


Sonia Rueda, directora de Abastecimiento y Servicios, indicó que se ha hecho el decomiso de pinturas, no solo a vendedores, sino también a las personas que tenían para jugar en Carnaval. Mostró incluso pintura en polvo que los vendedores ofertaban.
La Policía también ayudó en el control del pintarrajeo, pues revisaba a los jóvenes y los obligaba a deshacerse del producto 



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