BOLIVIA

Plan de transporte del JICA sugiere adoptar buses BRT a corto plazo


Las obras de readecuación de las avenidas deben comenzar a corto plazo. En las comunas vecinas también tienen que iniciar el proceso para unir su transporte al de la capital, para ello la Gobernación está abierta a cooperar y a asesorar

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09/04/2018

Está en manos de las autoridades municipales de Santa Cruz de la Sierra hacer realidad el plan maestro para la mejora del transporte en el área metropolitana, el cual fue elaborado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), por encargo de la Gobernación. Una de las medidas novedosas que se recomienda es la implementación de micros articulados, también conocidos como Buses de Tránsito Rápido (BRT) para la urbe.

El documento fue entregado el pasado miércoles a los representantes de los seis municipios involucrados, que, -además del capitalino- incluye a Porongo, Warnes, Cotoca, La Guardia y El Torno, en los que habitan 1.829.442 de habitantes, según el censo de 2012, aunque la comuna cruceña aduce que son alrededor de 2,5 millones de habitantes; repartidos en un área de 6.085 kilómetros cuadrados.

El secretario de Obras Públicas de la Gobernación, Hugo Sosa, refirió que se han planificado 10 rutas dentro del municipio capitalino, que son los cuatro anillos, así como dos rutas que deben ir de norte a sur, dos de este a oeste y otras dos diagonales.

“Con los restantes municipios, la Gobernación debe desarrollar las rutas El Torno-La Guardia-Santa Cruz de la Sierra; Urubó-Santa Cruz de la Sierra; Cotoca-Santa Cruz de la Sierra; y Satélite Norte-Santa Cruz de la Sierra. De ahí hacia afuera se tiene que ver otro tipo de servicio de transporte”, explicó el funcionario.

El plan nació entre 2013 y 2014 cuando se analizó la problemática del transporte público dentro del área metropolitana, el cual crea caos en la capital por la gran cantidad de vehículos pequeños, sean autos que hacen el servicio de trufi (que llevan cuatro o cinco pasajeros), además de minibuses de no más de 12 viajeros.

Sosa, agregó que el plan maestro está dividido en los planes de la red vial, de transporte público, de gestión del tráfico y de transporte no motorizado; por ello han recopilado los proyectos y propuestas de los seis municipios, además de lo que tengan la Gobernación y el Gobierno en el tema de carreteras, autopistas y ferrovías en la búsqueda por solucionar esos problemas.

Urgente

La tarea a corto plazo que debe encarar el municipio cruceño es el cambio del tamaño de los buses de transporte público en su jurisdicción, y, a mediano plazo, la construcción de las estaciones o terminales de transferencia de motorizados de pasajeros provenientes del resto de las comunas, no solo de las que conforman el área metropolitana, sino de las otras 49 del departamento.

La secretaria de Planificación de la comuna capitalina, Sandra Velarde, reveló que ya se tiene el proyecto de cómo serán acondicionadas las vías de dentro del primer anillo por donde deben ingresar los BRT, lo cual será la primera parte del plan.

“En el centro tendremos cuatro canales de transporte público, con calles especiales donde deben estar las paradas estratégicas para los buses. También en el primer anillo habrá un canal especial la lado del camellón y junto a las ciclovías que serán priorizadas”, acotó Velarde.

Sin embargo, Rolando Ribera, secretario de Movilidad Urbana, dijo que si bien se plantea buses BRT como los ideales, pero se los debe complementar con un estudio profundo de la demanda de pasajeros para cada una de las rutas que se propone implementar en el nuevo sistema de transporte público para la ciudad.

“También tenemos que ver el modelo de concesión de las rutas, que debe ser diferente al modelo actual del transporte urbano”, manifestó Ribera.

Su colega de Obras Públicas, Freddy Arauco, indicó que de implementarse esta sugerencia del JICA se tiene que buscar alternativas, incluso viaductos, para las calles y avenidas elegidas, como la Cristo Redentor, Virgen de Cotoca, Grigotá y Santos Dumont.

“Debemos conocer la clase de vehículos que circularán para aumentar el espesor del nuevo pavimento, si debo dejar una franja para las ciclovías o para las estaciones de transferencia”, expuso Arauco.

Inversión

Hugo Sosa explicó que en el plan maestro se ha calculado que para implementar los BRT, a corto y mediano plazo, el costo será de $us 120 millones. “Arrancaremos con la mitad ($us 60 millones), pero hay que hacer obras de ingeniería en las vías, que son costos adicionales”, agregó.

Róger Gonzales, máximo dirigente de la Federación de Transportistas 16 de Noviembre, se mostró escéptico, manifestando que con esta modalidad los estarían sacando del mercado. “Hay que consensuar”, acotó.

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El centro atrae a más de 600.000 pasajeros diarios desde barrios

El plan maestro elaborado por JICA detectó que más de 600.000 personas trabajan en el centro de la ciudad, de ahí la alta demanda de transporte público, el cual colapsa las calles, y por ello es necesario ampliarlas.

Hugo Sosa, de la Gobernación, propone que para dar solución al transporte público y a la vez al caos vehicular, se deben sacar los motorizados pequeños para optar por BRT de 200 pasajeros. “Hay que crear transporte público atractivo para que los que tienen vehículos cambien su hábito de movilidad, pues alrededor de 100.000 personas viajan solas cada día a su fuente de trabajo, saturando las calles”, acotó.

Conectividad

Para el secretario de Obras Públicas de Porongo, Sandro Oquendo, este plan maestro sugiere la conexión con Santa Cruz de la Sierra por al menos tres lugares, aparte del actual puente Mario Foianini. “Se habla de los puentes que conectarán a la ciudad a través de la avenida Busch, Roca y Coronado y al octavo anillo sur”, dijo. Rolando Ribera, de Movilidad Urbana de la capital, indicó que no hay oposición pero se debe ver los resultados de las mesas técnicas de trabajo.

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Opinión/ José Antonio Prado

“Es un tesoro la estructura vial nuestra”

Tuvo que venir la cooperación internacional a decirnos algo que ya se había estudiado en el propio municipio hace una docena de años. El problema del transporte público se resuelve asumiendo el control de las vías para que no sean los dueños de micros, y de esa entelequia llamada ‘líneas’, quienes definan las rutas sino el gobierno de la ciudad en función de la demanda de los usuarios y de una gestión inteligente del tráfico.

Como lo vienen diciendo los expertos en los últimos 30 años, la estructura vial de nuestra ciudad -en anillos y radiales- es un verdadero tesoro, por lo que para ordenar el transporte masivo no es necesario realizar grandes expropiaciones u otras medidas traumáticas que otras ciudades han tenido que encarar, sino que simplemente hay que hacer uso de esa trama vial y adicionalmente normar el tamaño de los buses y definir carriles exclusivos para aquellas troncales de mayor demanda.

Como lo decía el SIT (Sistema Integrado de Transporte), plan elaborado por el municipio en 2005, y abandonado por falta de coraje político, valioso documento que para sorpresa de muchos no fue entregado como insumo por la Alcaldía al equipo de consultores japoneses, de lo que se trata básicamente es de gobernar la ciudad.

Así llegamos a este punto, al mismo punto, tras habernos farreado una docena de años en los que la situación ha empeorado por negligencia municipal. Hoy sigue sin haber muchas razones para el optimismo: esta vez pareciera que, a la falta de coraje para enfrentar a los cárteles del transporte, se suma una infantil pelea partidaria entre los ‘verde lechuga’ y los ‘verde espinaca’.



 




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