SOCIEDAD

La diabetes se revierte con un diagnóstico médico a tiempo


El sedentarismo y la obesidad son los detonantes. En 2016 se registraron 3.484 casos en el San Juan de Dios. Hay atención pública para niños y adultos mayores, pero no es integral. El 14 de noviembre es el Día Mundial de la Diabetes


El Dr. Marcelo Cuéllar y Lily Tapia (izq.); y las endocrinólogas Rima Ribera y Angélica Fierro

08/11/2017

Cada año las estadísticas sobre diabetes, junto con las de hipertensión y obesidad, que van de la mano, experimentan una progresión “sin límites”, a decir de los especialistas en el tratamiento de enfermedades no transmisibles, invitados a los Martes de Foro de El Deber Radio. Si bien hay discrepancias en cuanto al tipo de tratamiento, hay un consenso en que el ejercicio y la buena alimentación son medios efectivos de prevención y de reversión. 

En 2012, en el hospital San Juan de Dios, se atendieron 1.700 pacientes con diabetes en consulta externa, emergencia e internación. En 2016 la cifra escaló a 3.484. Según datos del Centro de Atención y Prevención de Diabetes, en 1998 el porcentaje de cruceños con diabetes era de 11% y que en las estimaciones actuales subió a 14%.

El sedentarismo, la obesidad y el estrés se consideran los principales detonantes de una enfermedad que tiene un componente hereditario. La situación de los enfermos se agrava cuando no se realizan los controles a tiempo o no cumplen con las recomendaciones de su médico. Asimismo, no existe un seguro público específico que los atienda y la Ley 475 de prestaciones médicas solo cubre de forma gratuita a pacientes menores de cinco años y a los mayores de 60, aunque no les permite un tratamiento integral.  

Al respecto, la responsable del Programa de Enfermedades No Transmisibles del Sedes, Angélica Fierro, señaló que la política de salud nacional “le da prioridad a lo inmediato”, mientras que la diabetes es una enfermedad que se puede tratar y revertir de manera exitosa con un plazo de hasta 10 años. Posterior a ese lapso comienza a mostrar sus secuelas en el organismo.

“Lo lamentable es que afecta a una población potencialmente laborable”, indicó.

El director médico del hospital San Juan de Dios, Marcelo Cuéllar, consideró que el drama que viven los diabéticos es mayor porque se encuentran desprotegidos. “El 14 de noviembre los pacientes con resistencia a la insulina van a hacer su manifiesto. Son un grupo pequeño (sin soporte económico del Estado). No pueden declararse en discapacidad porque las leyes no lo contemplan pero funcionalmente sí lo están”, expuso.  

La diabetes más frecuente es del tipo 2, que produce complicaciones a corto y largo plazo. A corto plazo produce hipoglucemia que causa latidos rápidos, sudoración y somnolencia, pero se puede contrarrestar bebiendo jugos que nivelen el azúcar en la sangre. A largo plazo provoca pie diabético (una pérdida de sensibilidad que puede provocar gangrenas por heridas infectadas), nefropatía (enfermedad renal) y disfunción eréctil, entre otros.   

La directora del Centro de Atención y Prevención de Diabetes, Rima Ribera de Parrish, explicó que a diferencia de otras enfermedades en las que la recuperación depende del médico, en este caso “el 90% de la responsabilidad está en manos del paciente”, porque en muchos casos incurren en la negación a seguir un tratamiento.  

La enfermedad se detecta a través de exámenes de glucemia. Se realizan dos exámenes en un periodo de seis meses y si los indicadores son mayores a 126 miligramos se pone en alerta al especialista y al paciente. 

La presidenta de la Liga Cruceña de Diabetes, Lily Tapia, contó los problemas desde su experiencia como enferma de diabetes. Dijo que logró revertirla con un diagnóstico oportuno y con la ayuda de su familia. 

“Lo primero que hice fue educarme y a mi familia. Comenzamos a comer sano. Les digo como tienen que alimentarse y hacemos ejercicio.
Después de muchos años sobrellevo la diabetes sin complicación”, relató.

Al cierre los especialistas hicieron énfasis en la importancia de la educación y de la responsabilidad de los pacientes para sobrellevar la enfermedad y lograr una vida plena.  

14 de cada 100 personas tienen la enfermedad
La última encuesta válida para medir la tasa de diabetes en Bolivia data de 1998, cuando se registró que 11 de cada 100 personas padecían el mal. Empero, los médicos que a diario atienden a pacientes con este mal, como Marcelo Cuéllar, director médico del hospital San Juan de Dios, y Rima Ribera, del Centro de Atención y Prevención de Diabetes, consideran que esas cifras han crecido.

Hace casi 20 años, la prevalencia de diabetes en la ciudad de El Alto era de 2,7%; en La Paz, de 5,7%; en Cochabamba, de 9,2%; y en Santa Cruz, de 10,7%.

Ahora se calcula que entre 14 y 15 personas de cada 100 tienen diabetes. Para el médico Fayez Rajab, un 22% de la población tiene diabetes tipo 2 en Bolivia y entre el 20% y 30% está en riesgo de padecer dicha enfermedad.

En los últimos cinco años, el registro de casos de diabetes se incrementó en 30%, de 64.136 en 2010 a 89.916 en 2015. Se prevé que hasta 2020 esta cifra se duplique y llegue a 180.000, informó  el Ministerio de Salud.

Actividades

Día mundial de la diabetes
Se celebra cada 14 de noviembre. Este año se centra en la mujer bajo el lema: “Nuestro derecho a un futuro sano”.

Por la salud de la población
El 18 de noviembre, el Centro de Atención y Prevención de la Diabetes Cardenal Julio Terrazas organizará actividades, como la caminata “Nuestro derecho a un futuro sano”, concurso de comidas saludables, exposiciones sobre la diabetes, además de zumba y juegos.

Tratamiento en Sucre
El médico Fayez Rajab, que aplica un método que dice revertir la diabetes, trata a pacientes de todo el país. Contacto: 79178349.

 Cifras

3.484
Pacientes atendidos en 2016

Ese número de diabéticos recibió el hospital San Juan de Dios. En 2012 atendió a 1.700 pacientes.

126
Miligramos de glucosa

Si en dos pruebas de sangre sale este indicador, significa que una persona padece de diabetes.

100
Dólares en medicamentos

Se estima que gasta un paciente en etapa temprana, la cifra sube si la enfermedad no se combate



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