SEGURIDAD

Investigación desvela contradicciones en caso de bebé quemado


No hay coincidencias entre las declaraciones de la ginecóloga y de la pediatra con respecto al estado del bebé. Se espera que mañana declare otra enfermera. El Ministerio Público no descarta citar a personal de dos hospitales de Santa Cruz


Cuatro personas ya han declarado dentro de este caso. También se ha secuestrado material del centro de salud
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24/01/2019

Las declaraciones tomadas por el Ministerio Público, dentro del caso del bebé que falleció con quemaduras de tercer grado provocadas por una estufa, desvelan contradicciones, especialmente referidos al estado del bebé en el momento del alumbramiento. Mientras la ginecóloga Carmela Tapia afirma haber entregado a la pediatra Karen Silvana Zaconeta un “producto (bebé) vivo” y en buenas condiciones, esta última asegura que al momento de recibirlo, la criatura estaba cianótica (morado y con mala oxigenación), sin llanto y con tono disminuido, es decir, flácida.

José Luis Flores, uno de los fiscales asignados al caso, informó de que para mañana, a las 10:00, está previsto que declare la enfermera Isabel V., de quien se espera que dé más luces a la investigación. Dicha profesional no asistió el lunes a contar su verdad, como hicieron la enfermera María Susana D., la internista Amanda S., la pediatra y la ginecóloga.

Los descargos



En su declaración, la ginecóloga da a conocer en detalle el cuidado que se tuvo con la madre (una adolescente de 15 años), desde que ingresó a Emergencias con grado de dilatación 8, con 31 a 32 semanas de gestación y solo dos controles prenatales, hasta la entrega del bebé a la pediatra. “A horas 21:30 (miércoles 16) aproximadamente el producto pre-término nace, en este momento se realiza la sección del cordón umbilical, entregando un bebé vivo a la pediatra”, dice parte de su declaración.

Su abogada, Éricka Oroza, hizo notar que lo dicho por su defendida coincide con la versión de los familiares del bebé, que indican que el recién nacido al momento de nacer tenía un llanto vigoroso y estaba en buen estado, aunque por su grado de prematurez presentaba insuficiencia respiratoria y necesitaba una terapia intensiva. “La propia familia lo dice: el bebé lloraba, tenía un llanto vigoroso, lo que es coincidente con lo que indica mi defendida. Ella afirma que entregó al bebé llorando y en buenas condiciones. Lo que pasó después con el bebé mi defendida lo desconoce, toda vez que se quedó al cuidado de la madre, como es su función”, expresó Oroza, indicando que pedirá que su defendida quede eximida del caso.

La ginecóloga indicó también que era imposible derivar a la joven a Santa Cruz debido a que se ponía en riesgo la vida de la madre y de su niño.

Por su parte, la pediatra relató que a las 21:40 (del miércoles 16) recibió de manos de la ginecóloga un “producto vivo cianótico (paciente morado y con mala oxigenación), sin llanto y tono disminuido (flácido)”, por lo que procede a reanimarlo en la sala de recién nacido, ya que la sala de partos no cuenta con servocunas. También se procede a suministrarle oxígeno, pues presentaba quejido, un signo de pulmón inmaduro.



Dijo que como el bebé presentaba frío, se lo llevó a la sala de partos y el calefactor ya estaba encendido. En ese momento, se pensó en colocarlo en una incubadora, pero esta no calentaba. “El prematuro necesitaba calor y lo único que había era el calefón, al no contar con servocuna”, declaró. El bebé recibió calor del calefón unos 40 minutos, que estaba a una distancia de 26 cm de la colchoneta, donde se encontraba el bebé, contó la pediatra.

Más citaciones

El fiscal Flores adelantó que citará a otras dos personas del hospital de Warnes para que declaren y no descarta emitir citaciones a personal de los nosocomios Japonés y Mario Ortiz, por no haber admitido al bebé tras las primeras gestiones. Se investiga el delito de homicidio culposo.