SANTA CRUZ

En orden ingresan 70 vendedores al mercado Copacabana del D-8


Se vislumbra calma en la conflictiva zona del obelisco. Los ambulantes se acomodan en otros tres centros de abastecimiento del distrito. El concejal Johnny Fernández pedirá la refacción del Urkupiña

Los ambulantes de la rotonda del Plan Tres Mil ingresaron a cuatro mercados semivacíos

03/10/2017

En estricto orden, sin salirse de la fila, 70 vendedores ambulantes de la zona de la rotonda del Plan Tres Mil, que durante las anteriores semanas jugaban al gato y al ratón con los gendarmes y autoridades municipales, ingresaron ayer al mercado Copacabana para asentarse en los puestos cuyas dimensiones son de uno por dos metros.

Para garantizar la tranquilidad en la zona, un centenar de gendarmes se apostó en la cancha de enfrente del mercado, mientras que en un corredor se hacía la filiación de los gremiales por personal de la Secretaría de Abastecimiento y Mercados, de donde salían directo al espacio que les asignaban.

Además, se notó la circulación de varias líneas de micros que pasaban por el mercado Copacabana, aparte de la 126, que era la única que daba el servicio a esos barrios. “Serán desplazados más micros para garantizar la presencia de compradores y que le den vida a este y a los otros tres mercados (Turere, Progreso y Urkupiña)”, anotó Fernando Antelo, secretario de Abastecimiento y Mercados, que inspeccionaba que personal de Alumbrado Público coloque más luminarias en las calles y en la cancha.

Su colega de Defensa y Protección Ciudadana, José Antonio Ayala, explicó que ha desplazado a 300 guardias municipales, además de funcionarios de Espacios Públicos y de Mercados, para dar seguridad y evitar que resurjan conflictos en los otros tres mercados hasta que los gremiales se asienten.

Consensos
El secretario de Comunicación, Jorge Landívar, resaltó la predisposición al diálogo por parte de los gremiales y de los vecinos, los cuales intentaron ser parte del conflicto al confundir que son dueños de los mercados que se encuentran en sus barrios exigiendo la asignación de puestos de venta para ellos. 

“Hemos dejado en claro que los mercados son para que estén los gremiales que ocupaban los espacios públicos y que necesitan trabajar, pero se hará un estricto control para conocer si están en posesión de dos o más puestos, si es así todos se los revertirán y podremos dejarles a los vecinos”, aclaró Landívar.
Martina N., una de las vendedoras beneficiadas, indicó que está satisfecha al ver que aumentó la cantidad de micros que pasan por el mercado Copacabana.

“En los próximos días voy a vender periódicos, tal como lo hacía en la rotonda, pero ahora sé que estaré legalmente”, acotó.

Por su parte, Dora Bayaregua, dirigente del barrio Nuevo Mundo, pidió que se haga un censo para que se descubra que los comerciantes tienen puestos en varios mercados. “Los vecinos pedimos que nos reviertan esos puestos porque también tenemos derecho al trabajo”, indicó.

Falencias

De los 1.300 ambulantes anotados, Antelo refirió que 200 han sido destinados al mercado Progreso, 428 al Urkupiña, 200 al Turere y 70 al Copacabana.
“Estamos buscando otros mercados distritales para que ingresen los que faltan”, añadió.

El concejal de UCS Johnny Fernández por su cuenta hizo un recorrido por los cuatro mercados, descubriendo que en el Urkupiña las cámaras sépticas rebalsan y que el edificio está al nivel de la calle. “Pediré a la Secretaría de Obras Públicas que refaccione estas falencias”, agregó.



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