SOCIEDAD

Guardaparques se enfrentan a la caza y a explotadores de madera


En Bolivia hay 22 áreas protegidas que abarcan el 15,5% de territorio custodiadas por 300 guardias forestales. En el departamento de Santa Cruz hay 10 reservas naturales a cargo de 50 guardias. En su día entregaron equipos y reconocimientos

Los guardias forestales de la Gobernación se reforzaron con cuadratracks y equipamiento

09/11/2017

En una ocasión, cuando apenas amanecía en el Parque Nacional Anmi Kaa-Iya, el guardaparques Mario Luis Gil Égüez (27) tuvo que interrumpir su recorrido por el violento eco de un disparo. Una vez identificado el origen de la amenaza se dirigió hasta el lugar para descubrir que un cazador se había trepado en la rama de un árbol. Con voz firme le pidió que se retire, solo para descubrir que a pocos metros había otro cazador que lo apuntaba.      

Más que una anécdota, Mario Luis Gil relata el episodio porque forma parte de su rutina de trabajo, en el que aprendió a lidiar con cazadores, explotadores de madera  e incluso narcotraficantes que huyen de la justicia boliviana o paraguaya, cuyas fronteras colindan con el parque. 
El Anmi Kaa-Iya tiene una extensión de 3.441.115 hectáreas y es resguardado por 20 guardaparques y un supervisor. Es el más grande de Bolivia y uno de los más grandes de Sudamérica. Cubre un área entre las provincias Chiquitos y Cordillera.  

El guardaparques Clovis Socoro Mendoza reforzó la veracidad del relato y explicó que se resolvió con la llegada de refuerzos. Esa vez, la ventaja numérica estuvo a su favor. Sin embargo, el peligro en su labor es constante, tanto por la extensa área que deben cubrir, como porque solo se limitan al registro de anormalidades y no pueden portar armas.

“Lo más difícil no son los peligros naturales o los rifles de los cazadores, es el estar alejado de la familia”, agregó Socoro.
Son tres tipos de patrullaje que realizan: rutinario (que cubre un área de 30 a 40 kilómetros), exploración (recorrido de más de 4 días) y especiales (emergencias naturales o por invasores). El trabajo les demanda 24 días continuos en el parque y les otorga apenas seis de descanso.   

Según el Informe del  Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), Bolivia cuenta con 49 áreas protegidas de carácter nacional y departamental que abarcan el 20% del territorio nacional. Las áreas protegidas de competencia nacional son 22 y representan el 15,5% del territorio, de estas cinco están en Santa Cruz.

Encuentro nacional
En conmemoración del Día Nacional del Guardaparques, el Sernap organizó un encuentro en el Centro Cultural Alemán en el que entregó reconocimientos a la trayectoria de los 300 guardias forestales que custodian las 22 reservas de carácter nacional. 

El director ejecutivo del Sernap, Abel Mamani, destacó la labor de los guardaparques y dijo que el gran desafío es la capacitación, debido a que cumplen labores de formación ciudadana en colegios y comunidades. Reconoció que son pocos con relación a la extensión que cubren. 

“Esta semana tuvimos un incendio en el parque Carrasco que duró varios días. No pudimos hacer nada porque el lugar era inaccesible. La única forma era por aire, pero tampoco tenemos las condiciones”, señaló.  

 Previamente realizaron un acto en el parque Urbarí, en el barrio del mismo nombre, que sembraron 17 plantines en honor a los 17 guardaparques que perdieron la vida a lo largo de los 20 años del Sernap. 

Entrega de cuadratracks

La Secretaría de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente de la Gobernación realizó un acto de reconocimiento a los guardias forestales, para los que hizo entrega de cuatro cuadratracks para fortalecer el patrullaje en el Parque Lomas de Arena, y dotó de material para combatir incendios forestales.  

La Gobernación de Santa Cruz gestiona 10 unidades de conservación. La más grande es la reserva Ríos Blanco y Negro, con una extensión de 1,4 millones de hectáreas, seguida de Río Grande Valles Cruceños, con una extensión de 734.000 hectáreas. 

El director de conservación del Patrimonio Natural, Juan Carlos Áñez Chávez, destacó su trabajo y aunque reconoció que falta personal dijo que se compensa con esfuerzo. Hay 60 guardias para una extensión de 3,2 millones hectáreas. 

“Hemos reducido el personal pero redoblamos esfuerzos. Fue por el componente económico. Hay que destacar que (los guardias) son de lugares cercanos al parque, con lo que garantizamos el mayor interés por preservar la zona”, añadió.

Los guardaparques dijeron que ven su labor como un apostolado. En la jornada fue reconocida Ana Carola Vaca Salazar (50), la primera mujer guardaparque, que luego de más de 20 años en este oficio confesó “que se casó con su trabajo”. Hay otras ocho mujeres con la misma profesión.



En esta nota