Sociedad

El cáncer en las mujeres deja huellas ‘invisibles’ que la solidaridad ayuda a paliar


La parte más difícil de la lucha contra el cáncer se produce a nivel interno, tanto por el golpe sicológico del cambio en la apariencia, como por el costo del tratamiento. El lunes 30 se realizará una campaña de recolección de pelo para la confección de pelucas

Yohana Silva Quiñones se animó a contar su vivencia como paciente que recibe una ‘quimio’

29/10/2017

La parte más difícil del día de Yohana Silva Quiñones la vive cuando le toca enfrentarse con su imagen frente al espejo. La gente la reconoce, asegura, por su actitud alegre, por su sonrisa imborrable y por el cabello largo, claro y crespo que ya perdió. Por eso sale menos a la calle y cuando sus amigas la invitan a una fiesta les dice que prefiere quedarse en casa. Para asistir a sus consultas cubre su cabeza con una pañoleta rojiblanca, pero sus vecinos le disparan preguntas a mansalva: “¿Estás pelona, te has hecho rapar, estás con peluca?”.  

Cuando a Yohana le diagnosticaron cáncer de mama a fines de agosto de 2017, su primera reacción fue de incredulidad y, luego, una profunda preocupación por sus dos hijas. Empujada por las circunstancias, asegura que resistirá a toda prueba a la que se someta, pero que necesita ayuda. Su mayor miedo no son las sesiones de quimioterapia, si no la posibilidad de que la debilidad que asedia su cuerpo se acreciente más por la falta de recursos económicos.
  
“Cuando me vieron después de la ‘quimio’ en mi trabajo, me dijeron que podría molestar a los clientes y me despidieron. Mi pareja también se alejó. El único que me ayuda es mi hermano, pero él tiene hijos y pagar el tratamiento cada 21 días resulta muy caro”, relató un día antes de que le inyecten los compuestos químicos por segunda vez.
En términos económicos, la quimio le cuesta al paciente unos Bs 3.000 por sesión, dependiendo del diagnóstico. Consiste en la compra de medicamentos por un valor de alrededor de Bs 1.500, la compra de vitaminas de calcio para fortalecer al paciente por otros Bs 1.000 y los análisis clínicos por otros Bs 500.  
Recolección de melenas

El lunes 30 de octubre, a las 9:00 durante todo el día, se realizará por segundo año consecutivo en la Utepsa la campaña Pongamos la Melena de Moda, parte del programa Tejiendo Esperanzas, que tiene por objetivo convocar a mujeres solidarias a realizarse recortes de melenas con las que se confeccionarán pelucas destinadas a ayudar a las mujeres en su lucha contra el cáncer.

La coordinadora del Departamento de Cultura de la Utepsa, Leyla Anas, informó de que la actividad suma voluntades de 15 estilistas y de una decoradora que colaborarán en la actividad. El tejido posterior estará a cargo de los estudiantes, que incluso desarrollaron una máquina tejedora para coadyuvar en el trabajo.  
La jefa de Responsabilidad Social de la Utepsa, Lorena Zambrana, indicó que decidieron retomar la actividad este año porque evidenciaron la solidaridad de la comunidad universitaria y de la sociedad.
“Es un evento de participación abierta. Conocemos las necesidades de la gente que atraviesa este difícil momento y sabemos que la buena voluntad se contagia y les da fortaleza”, señaló.  
Según datos del Ministerio de Salud, en Bolivia se registran 18.600 casos de cáncer al año, de los cuales en el 65,4% de los casos se trata de mujeres.
 
El cáncer de cuello uterino es el de mayor incidencia en el país, del que se registraron 2.029 casos en 2016, y se estima que se cobra la vida de cuatro a cinco mujeres por día; el cáncer de mama es el segundo en prevalencia. Solo en Santa Cruz, según datos del hospital Oncológico, representa el 26% de los casos.

Se requiere de mucho valor
Otro caso es el de Elizabeth Fátima Ortega, que ya pasó por ocho quimios y reconoce que la terapia la enflaqueció y la hace sentir más vulnerable y llorona. En un principio pensó en desistir del proceso, pero lo aceptó incentivada por su médico y por su familia. Cuenta que tiene dos hijos que ya organizaron cuatro kermeses para recaudar fondos.
“Las damas de Mi Refugio me ayudan a conseguir los medicamentos a precios más bajos y también la gente de Davosan, pero aún así se me hace más difícil continuar. La atención de las ‘doctoritas’ del Oncológico es muy buena y me dan ánimos para seguir”, contó esta paciente que padece cáncer de mama.

Como mensaje final, aunque suena a campaña televisiva, incentiva a las mujeres a “que se tienten el pecho” y ante cualquier anormalidad acudan al médico. “En la tardanza está el peligro. Agradezco a Dios y a mi familia por ayudarme”, agregó.  



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