SEGURIDAD

Édgar encontró la muerte a días de su cumpleaños


El violento hecho quedó registrado en una cámara de seguridad. Un grupo de individuos golpeó sin piedad a un joven hasta acabar con su vida a patadas. La familia exige justicia y los agresores buscan una coartada

Los involucrados en el hecho fueron presentados ayer por la mañana a los medios

06/09/2017

Édgar Moya se despidió el lunes a las 17:00 de su madre, le dio un beso y un abrazo, a ella ni se le pasó por la mente que iba a ser la última vez que lo haría, él le pidió que le prestara unas cuantas monedas para su transporte y se fue a la universidad. Ocho horas después, a tres días de cumplir 30 años, se encontró con una cruel muerte. Cámaras de seguridad mostraron lo ocurrido, al menos cinco de ocho personas lo arrastraron y lo patearon sin piedad en el piso hasta matarlo. 

José Adhemar López, su primo hermano, relató que él se había encontrado con otros dos amigos de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), de donde este año iba a graduarse en la carrera de ingeniería civil. “El problema se suscitó porque alguno de los amigos de mi hermano habrían piropeado (galanteo) a una de las muchachas. Fue entonces cuando se desató la agresión. Los dos acompañantes de Édgar pudieron escapar, pero estos individuos me lo mataron a golpes. Por favor, imploramos a la justicia que paguen por lo que han hecho”, dijo el primo.

El director de la Felcc de La Paz, Johnny Aguilera, reveló que los agresores “pretenden atribuir la desmedida reacción a que habrían sido sujetos de un presunto asalto, pero no lo han podido demostrar, porque no se encontró en poder del occiso ningún elemento que lo sustente”, afirmó el coronel.

Una cámara de vigilancia captó el momento. En las imágenes se ve que uno de los individuos golpeó varias veces la cabeza de Moya contra la acera.

Aguilera dijo que en la escena se encontraron piezas dentales de la víctima y otros objetos que se constituirán en pruebas de que hubo un asesinato.

El viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, reveló que la denuncia fue presentada por un periodista, que también proporcionó imágenes a la Policía para dar con los responsables. Con esos datos, la Policía realizó el rastrillaje y posterior detención de los presuntos agresores.

Una patrulla interceptó el vehículo Subaru con placa de control 2026 NDG, donde estaban  cinco varones y tres mujeres, de entre 20 y 23 años, en estado de ebriedad.

Se trata de Diego Alejandro Mendizabal Zeballos, Marcos Gregory Yugar Rocha, Franz Wilmer Aliaga, Leandro Mamani Cori, Marcelo Aramayo Montaño, Yoselyn Zalles Mamani, Paola Maldonado Velasco y Yoselya Rey Arteaga, reportó la agencia oficial ABI.  

En el vehículo se halló el celular de la víctima del asesinato, lo que se constituye en otro elemento que lleva a pensar a las autoridades que la versión del robo es una coartada de los implicados.

“Mi (primo) hermano y sus dos amigos iban a tomar movilidad. No entiendo tanta saña, por qué lo mataron, no eran unos changos (muchachos), sabemos que algunos son casados, tienen hijos, por favor, señor periodista, rogamos justicia”, repitió el familiar en distintos momentos del contacto.

Édgar era una persona “tranquila, tenía mucho carisma, siempre salía con una broma. Muy comprometido con su mamá, con la familia. Esperaba su cumpleaños, iba a cumplir 30 años, planificábamos ya el almuerzo familiar para celebrar su cambio de dígitos”.
José Adhemar, pese a la enorme pena que lo consume, se seca las lágrimas y sonríe. “Era folclorista, bailaba en la llamerada, en los Jalkas. Este año iba a cumplir otro de sus grandes anhelos, que era graduarse de ingeniero civil. Se esforzaba mucho, estudiaba. Mire usted, cómo terminó su vida”, prefiere recordarlo así.