Festividad

Devoción y fe pudieron más que el cansancio


Miles de personas participaron de la romería a la Virgen de Cotoca. Piden bienes y salud para sus familias. Hubo grandes embotellamientos y aglomeración



08/12/2016

Flavia Guzmán encendía una vela mientras cerraba los ojos para iniciar una oración. Al igual que ella, su esposo Roger Núñez realizaba la misma acción. El pedido de ambos, salud y bienestar. "Esperamos tener la bendición de poder comprar un terrenito", dijo Flavia, de 27 años, que caminó desde Santa Cruz hasta el Santuario para pedir favores a la Mamita de Cotoca.

Al igual que ellos, otras miles de personas, participaron de la caminata recorriendo kilómetros para estar ante la imagen de la Madre de Jesús.

Tal es el caso de Magdalena y su hija Anabel que juntas emprendieron camino desde el barrio Magisterio Sur, en la ciudad de Santa Cruz. Ambas señalaron estar muy cansadas pero contentas a la vez por lograr el objetivo. "Vinimos en familia a pedir salud y que a mi hija le vaya bien y pueda ingresar a la universidad", afirmó.

 

A pesar de la presencia de los efectivos de tránsito, el caos vehicular era tremendo. Muchos choferes no respetaban las señales y acababan generando embotellamientos; todo esto en el ingreso a Cotoca.

A esto se sumaba la desesperación de la multitud por ganar un espacio en los micros y vagonetas que ofrecían sus servicios para transportar a los peregrinos hasta la capital cruceña. Algunos aprovechaban la gran demanda y cobraban entre 10 y 15 bolivianos el valor del pasaje.



 




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