AMBORÓ

Construcción de ruta causa júbilo y también temor 


Las recargas de los acuíferos de donde toma agua Santa Cruz de la Sierra están en el Amboró, que corre el peligro de ser loteado. La Gobernación dice que se cumplieron todos los pasos ambientales para no dañar el ecosistema


16/07/2017

La Gobernación anunció la semana pasada la aprobación del crédito para la construcción de una carretera, de 80 kilómetros, entre Buena Vista y el cruce a Camiri, es decir, el km 13 a La Guardia, con un costo de $us 212 millones.
 
Mientras los sectores económicos saludan el proyecto porque lo ven como una nueva vía que unirá el corredor de exportación que conectará el occidente con el sur, y los pobladores del área dicen que es una promesa que ojalá pronto sea cumplida; los defensores del medioambiente lo califican como algo atentatorio contra el bosque de amortiguación del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado (AMNI) Amboró, el cual es considerado la fábrica del agua que bebe Santa Cruz de la Sierra.
Justificación

El secretario de Obras Públicas de la Gobernación, Hugo Sosa, recordó que el estudio de prefactibilidad del proyecto se inició en 2007 para impulsar el desarrollo productivo del departamento y para descongestionar la vía que va de Buena Vista hacia Portachuelo, Montero, Warnes y la capital cruceña. Luego vino el diseño final, en 2010, en 2013 se aprobó y en 2016 se actualizó la licencia ambiental, la cual, asegura, no afectará al parque Amboró.

“Se realizaron los estudios ambientales cuidando no afectar el parque Amboró, por ello el Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal nos dio la categoría 2”, dijo Sosa. 
La carretera se construirá sobre el camino departamental entre Buena Vista y Porongo, donde hay asentamientos humanos desde hace 30 años. “El financiamiento será de $us 142 millones proveniente de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y $us 70 millones de la Gobernación; los municipios que se beneficiarán -Buena Vista, Porongo y Santa Cruz de la Sierra- no pondrán ninguna cuota”, acotó.

Expectativa
La zona boscosa por donde pasará esta nueva carretera está casi intacta, con excepción de algunas comunidades que apenas llegan a 100 familias como Santa Fe del Amboró, Guaytú y Terebinto. Los demás poblados son pequeños, algunos incluso han sido abandonados.

En un recorrido efectuado por EL DEBER se vio que la parte con mejor vista natural está situada entre el río Güendá y Santa Fe del Amboró, pues el terreno ondulado está lleno de vegetación y surcado de arroyos, quebradas y ríos de aguas cristalinas. Además, a lo lejos se puede escuchar a animales como monos capuchinos y manechis, y loros y parabas, entre las aves. “Desde hace muchos años nos vienen prometiendo una carretera asfaltada para sacar nuestra producción”, señaló Eufrasia Zapata, que llegó de Cochabamba hace 22 años a Santa Fe del Amboró.

En Terebinto, Sinforiano Urgel (80) dijo que fue el sueño de todos los habitantes del pueblo contar con un camino asfaltado, pues él, en su juventud, tardaba 24 horas en carretón para sacar las cargas de plátanos, yuca, arroz y maíz a los pequeños mercados de la capital cruceña.

Preocupación
Para Marcos Velasco, dueño de Amboró Tours, asfaltar una carretera por la orilla de la reserva del Amboró traerá consigo el asentamiento de miles de personas, pues las tierras aumentarán su valor, porque actualmente no hay suficiente protección para frenar las incursiones furtivas de cazadores de animales silvestres y de taladores de madera. “Vemos con mucho pesar que se está atentando contra la fuente de recarga de agua de los acuíferos de la cuenca del río Piraí que da de beber a la capital cruceña, pues en el Amboró se crean las nubes y la lluvia”, indicó.

El abogado medioambientalista Eduardo Franco asegura que hay sitios por donde pasará el camino que están a menos de 800 metros del bosque de amortiguamiento de la reserva, en el área de Guaytú. “El gran riesgo es que se incrementarán los asentamientos humanos y la invasión de tierras, con ello comenzará la deforestación, la tala ilegal y la caza furtiva de animales silvestres”, dijo Franco.

Eliana Torrico, de la Plataforma por el Medio Ambiente y la Vida, conminó a la Gobernación de Santa Cruz a que demuestre técnicamente que el ‘modelo de desarrollo’ que propone para la región es sostenible y garantiza la calidad de vida actual y de las futuras generaciones.