SANTA CRUZ

Alerta naranja afecta a 2,7 millones de personas en cuatro regiones


En Santa Cruz la nueva localidad afectada por las lluvias es Puerto Grether, a orillas del río Ichilo, que dejó seis viviendas anegadas. Los municipios de Lagunillas, Cuevo, La Guardia y El Torno piden ayuda


El río Ichilo tuvo una crecida extraordinaria de más de 12 metros; el agua sobrepasó los defensivos
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10/01/2019

La temporada de lluvias recién empieza y el fenómeno El Niño ya se hace sentir por la intensa humedad que ha afectado a 48 municipios del país, de los cuales 23 están en la categoría de alerta amarilla y 25 permanecen en alerta naranja por la subida del caudal de los ríos amazónicos, dejando en zozobra a 2.741.398 habitantes repartidos en los departamentos de Beni, Cochabamba, La Paz y Santa Cruz.

De acuerdo con datos del boletín de riesgo nacional del Ministerio de Defensa, en base a los pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), en Beni, por la subida de nivel de los ríos Isiboro, Sécure, Tijamuchí, Ichoa y Maniqui, están en riesgo por alerta naranja los municipios de Trinidad, San Ignacio de Moxos, Rurrenabaque, Santa Ana de Yacuma y San Borja, los que albergan a 233.325 habitantes, es decir, el 50% de la población del departamento.

La alerta naranja también es válida para el departamento de Cochabamba, donde se verán afectadas 1.446.304 personas, es decir, el 73,36% del total de habitantes. Las comunas damnificadas son Cochabamba, Quillacollo, Sacaba, Tiquipaya y Vinto; así como Colomi, Villa Tunari, Entre Ríos, Puerto Villarroel, Chimoré, Tiraque y Shinahota, situadas en el trópico cuyos ríos, Rocha, Chapare, Ivirgarzama y Chimoré, que forman parte de la cuenca alta del río Mamoré, tendrán crecidas repentinas y posibles desbordes.



La Paz también tiene una importante cantidad de personas que se verán afectadas por las lluvias, alcanzando a 968.332 habitantes, que representan el 33,58% de su población. Entre los municipios en riesgo están la capital paceña y Apolo; además de Palos Blancos, Coroico, La Asunta y Caranavi, en los Yungas, cuyos ríos, Tipuani, Mapiri, Alto Beni, Bopi, Coroico y Zongo también podrían presentar subidas repentinas y rebalses.

En Santa Cruz, tanto el Senamhi como el Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (Searpi) han anotado la subida extraordinaria del río Ichilo, con más de 12 metros, y del Yapacaní, dejando afectada a la población de los municipios de San Carlos y Yapacaní, que totalizan 93.437 habitantes, los que representan el 2,9% de la población departamental.

Pero la situación se puede complicar este fin de semana, pues el Searpi dio a conocer el ingreso al país de una masa de tormenta proveniente del Atlántico sur, la cual traerá lluvias de mediana y baja intensidad desde el viernes. “La tormenta que entrará por el sur afectará la cuenca del río Parapetí, en la provincia Cordillera; por ello pedimos a los vecinos tener cuidado, y a los municipios que limpien los lechos de ríos y quebradas, que son las que se desbordan y causan daños”, indicó Ernesto Arnez, responsable de hidrología del Searpi.

Daños



La localidad cruceña más afectada es Puerto Grether, a orillas del Ichilo, donde ayer el agua anegó seis viviendas y, de seguir subiendo, inundará Los Yuquis, Norte Ichilo y el Territorio Comunitario de Origen (TCO) Yuracaré-Moxeño, todos pertenecientes al municipio de Yapacaní.

“Hemos activado la Brigada de Emergencia Municipal para estar alerta y salir en ayuda de las familias que lo necesiten. Como municipio, en diciembre del año pasado, hemos declarado la emergencia por las lluvias”, indicó Ignacio Fita, de la Unidad de Gestión de Riesgos de Yapacaní a la corresponsal de EL DEBER en Yapacaní, Soledad Prado.

La Asociación de Municipios de Santa Cruz, a través de su presidente, Rodolfo Vallejos, que es alcalde de Cabezas, denunció ayer que ha sido poca la ayuda de parte de la Gobernación y de Defensa Civil, pues la semana pasada Ipati, en el municipio de Lagunillas, y Cuevo, sufrieron riadas con pérdidas de cultivos, de viviendas y de animales.

Según Vallejos, en Lagunillas se ha registrado daños en 200 viviendas, hay 1.000 hectáreas perdidas de cultivos de frejol, maíz y maní, y 600 familias afectadas.

En Cuevo son 18 comunidades perjudicadas, con 300 hectáreas de cultivos dañadas y otras 600 familias que precisan ayuda.



En La Guardia los daños llegan a seis comunidades, con 150 familias perjudicadas y 705 hectáreas de soya, frejol, maíz y sorgo que se perdieron. Mientras que en El Torno se inundaron 37 viviendas y el mercado; y en Cabezas se han venido abajo tres casas en una comunidad. “En Ipati se cortó la red de agua potable y en Cuevo hay comunidades aisladas”, denunció Vallejos.

Aclaración

Las palabras del alcalde de Cabezas no fueron del agrado del director departamental de Defensa Civil, Óscar Suárez, que recordó que como previsión por las lluvias el 14 de diciembre del año pasado, su despacho entregó gaviones, colchonetas y tanques de agua potable a los municipios de Lagunillas, Cabezas y Cuevo.

Posteriormente, el 20 de diciembre, se completó la asistencia con la entrega de fideo y harina. “Hoy (ayer), La Guardia nos pasó su requerimiento para 137 familias afectadas y 70 familias que lo perdieron todo. La solicitud será aprobada en La Paz y procederemos a entregar los víveres”, dijo Suárez.

El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Enrique Bruno, recibió de parte del alcalde de Cuevo, Marcelo Villagrán, la ley que declara desastre natural a ese municipio, con lo cual se activará la ayuda para los damnificados. “Hay técnicos reparando los caminos”, dijo Bruno.