SANTA CRUZ

Alcaldía logra frenar protestas de transportistas, pero ley no cambia


La presidenta del Concejo, Angélica Sosa, recorrió ayer el mercado La Ramada para verificar los sitios donde los vendedores ambulantes guardan su mercadería


Las vendedoras ambulantes aparecieron durante el recorrido de ayer que realizó la presidenta del Concejo por calles del mercado La Ramada
Escuchar el artículo   Publicidad Pausar Lectura

28/11/2018

Las mesas de trabajo entre la Federación Departamental de Transportistas 16 de Noviembre y el municipio cruceño se inician hoy, en las cuales se debe analizar la propuesta de derogación de la Ley 981, la misma que al sector no le permite ingresar a sus paradas y miniterminales situadas dentro del segundo anillo, muy cerca de los antiguos mercados Los Pozos y La Ramada.

La Secretaría de Movilidad Urbana también debe analizar el pedido de los transportistas urbanos de que se modifique el horario de cierre de las vías aledañas a los mercados Los Pozos y La Ramada los sábados y domingos, es decir, que los dejen trabajar hasta las 16:00 y de ahí en adelante las vías que sean cerradas hasta la medianoche.

El responsable de Movilidad Urbana, Rolando Ribera, indicó que la ley no se puede derogar, para ello el Concejo tiene que considerarla en sesión. “Los resultados de estas reuniones debemos informar al alcalde Percy Fernández y el jueves tendremos una posición si se hacen ajustes a la norma”, dijo Ribera.



A su turno, Róger Gonzales, ejecutivo de la Federación 16 de Noviembre, aseguró que las medidas que debían reiniciarse el jueves quedan en cuarto intermedio, es decir, si no logran resultados positivos, el lunes comenzarán un bloqueo indefinido de las rutas de ingreso a la urbe.

Ronald García, de la Federación Departamental de Cooperativas de Transporte, refirió que su sector no apoya los bloqueos, solo esperan que la comuna reconsidere reabrir el paso en fin de semana por las avenidas Isabel la Católica y Grigotá.

La Ramada

La presidenta del organismo deliberante, Angélica Sosa, recorrió las tiendas y otro tipo de negocios de La Ramada, para ver si funcionan correctamente, y si las viviendas no son usadas como depósitos de mercadería de los vendedores ambulantes.



Los gremiales ambulantes siguieron el recorrido de Sosa, alzando la voz, incluso con amenazas de agresión, pero las cosas no llegaron a mayores.