SANTA CRUZ

Alcaldía identifica 100 zonas inseguras donde instalarán más alarmas vecinales


En el primer semestre de 2017, se realizó un mapeo sobre la base de tres variables: zonas de expendio de bebidas alcohólicas, pandillas y la frecuencia de delitos.    Algunos barrios pidieron incluir las zonas más alejadas llenas de lotes baldíos


30/10/2017

Un mapeo realizado por el Observatorio Municipal de Seguridad Ciudadana (OMSC) ha permitido identificar 100 zonas inseguras en siete de los 15 distritos que hay en la ciudad, donde se instalarán las alarmas vecinales municipales. 

Guillermo Dávalos, director del OMSC, explicó que las zonas inseguras fueron identificadas con base en tres variables: los sitios de expendio y consumo de bebidas alcohólicas, la cantidad de pandillas que hay en la zona y estadísticas policiales sobre los índices de hechos delictivos durante el primer semestre de este año. 

También acotó que se consideró una variable expresada por los vecinos en las reuniones de coordinación, que tiene que ver con terrenos baldíos en las zonas más alejadas de la ciudad, un elemento que suma a los indicadores de inseguridad. 

La metodología 
Previo a la instalación de las alarmas, los vecinos deben participar de talleres de capacitación y firmar compromisos de cooperación y de convivencia pacífica. Para esto se requiere que se organicen por lo menos 26 jefes de familia por cada barrio. Hasta la fecha se han realizado talleres en 36 de las 100 zonas donde se colocarán las primeras alarmas. 

Las capacitaciones, explica Dávalos, consisten en la organización de los vecinos, el manejo del sistema de alarma y los protocolos que deben seguir ante los diversos eventos que se pueden suscitar. Hasta el 20 de noviembre se estima realizar el primero de los talleres y empezar con las instalaciones de las alarmas en los 100 barrios.  

Vecinos conformes
“Hay que darle su oportunidad a este proyecto, que seguramente va a tener su proceso, y sobre el trayecto se verán sus resultados”, señala Sara Pedraza, vicepresidenta de la junta vecinal de la UV-53, en el distrito 1 de la ciudad, en el área de influencia del río Piraí. 

Desde su perspectiva, el proyecto de alarmas vecinales tiene buena aceptación entre los vecinos, “aunque no falta quien las cuestiona preguntándose qué ganarán apretando un botón cuando estén siendo víctimas de un hecho delictivo”, dice Pedraza. 

Freddy López, otro vecino de la zona tomada por grupos de adictos a las drogas, también cree que es una buena iniciativa la instalación de alarmas y añade que la zona es insegura porque hay microtráfico de drogas. “Tengo que esperar por las noches que mi hija llegue de la universidad para protegerla y evitar que la asalten. Aquí también deberían instalar cámaras de seguridad, porque cada noche vienen unas 50 personas que bajan a los canales para comprar droga”, afirmó.
 

Dávalos señala que existe una buena aceptación de los vecinos en los talleres de organización y capacitación, y que ven un gran compromiso de parte de la gente porque consideran que este proyecto es algo ‘palpable’, concreto y no una promesa, por lo que destaca que los vecinos se están involucrando, lo cual considera un elemento fundamental, pues de lo contrario no funcionaría. 

Indica que las únicas dificultades que tienen son las postergaciones de algunos talleres por diversos factores, como lluvias y problemas entre dirigentes de barrios, que deben ser subsanados para que los cursos se desarrollen con normalidad. 

A su vez, Pedraza comenta que como dirigente vecinal le cuesta convencer y encontrar a grupos de 25 o 30 vecinos comprometidos a inmiscuirse en el proyecto, por lo que también deben realizar una difusión previa. 
 

Dávalos explica que una vez se instalen las primeras 100 alarmas, el Observatorio de Seguridad Ciudadana realizará una encuesta para conocer la situación de inseguridad en cada una de esas zonas y en unos 10 meses volver a aplicar la misma consulta, para evaluar los cambios con la presencia de las alarmas. 

Estos estudios permitirán evaluar el funcionamiento, los protocolos, las falencias y hacer ajustes al proyecto. “Las alarmas nos permitirán crear zonas seguras en la ciudad; seguramente la inseguridad se trasladará a otras zonas, pero el objetivo es que llegue un momento en que construyamos una ciudad segura”, dijo Dávalos. 

La priorización
El responsable del OMSC explica que en primera instancia únicamente estaba prevista la instalación de alarmas vecinales en dos distritos, uno dentro y otro fuera del cuarto anillo, con la intención de evaluar el funcionamiento en dos realidades socioeconómicas distintas.

Sin embargo, la buena recepción que ha tenido el proyecto desde sus inicios hizo que muchos otros distritos se organicen y soliciten participar de la prueba. Es así que se decidió que todos los que reúnan los requisitos hasta cierto plazo de tiempo serían incluidos. Es por ello que el proyecto se iniciará en los distritos 1, 2, 4, 6, 7, 9 y 12. El próximo año se llegará a los distritos restantes.

También destacó que se ha escuchado a los vecinos, puesto que se incorporó la variable de zonas alejadas. Por ejemplo, en el distrito 7, de las 27 alarmas que se instalarán, la mitad serán colocadas en zonas alejadas donde los vecinos dicen que no acude la Policía y donde existe una gran cantidad de terrenos baldíos, espacios que son aprovechados por grupos delictivos para esconderse y cometer fechorías. 



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