Recordatorio

A un año de su partida, su voz y ejemplo siguen vivos


Feligreses y autoridades recuerdan su entrega al pueblo y tienen presente su mensaje, que sirvió de guía para muchos líderes. Habrá actos y misas para conmemorar el año de su fallecimiento


Seguían sus homilías, en las no tembló su voz para decir lo que creía que no estaba bien

09/12/2016

Su mensaje claro, su vida de servicio y defensa de los derechos humanos, su voz firme que guiaba el camino de muchos líderes siguen presentes en la memoria y los corazones de los feligreses, como también entre las autoridades y líderes cruceños. 

Hoy se cumple un año de la muerte del ‘cardenal del pueblo’ Julio Terrazas y para conmemorar esta fecha, la Iglesia católica, con el apoyo de las autoridades, han preparado un homenaje especial en Vallegrande, además de una misa en su honor en la catedral.

Los feligreses no olvidan esta fecha ni su legado. Por eso llegan hasta la catedral, donde descansan sus restos, para agradecerle por sus obras.
Marcelina Candia (60) fue una de ellas. Se arrodilló frente a la cripta, cerró sus ojos y estuvo algunos minutos en oración. “Le agradezco por todo lo que nos dio. Su voz guiaba a nuestros gobernantes para que sirvan a la gente; él siempre defendía a su pueblo de las injusticias”, dice Candia. 

Sandra Moreno (47), que vive en Camiri y está de visita en la ciudad capital, llevó a sus tres nietas a rezarle al prelado. Dice que conoció al cardenal a través de sus mensajes porque seguía sus homilías por la televisión y la radio. “Decía las cosas sin temor. No tuve la oportunidad de verlo en persona, pero conocí su palabra”, dijo Moreno al salir de la catedral.

Gloria Morón (64) llegó desde Samaipata para rezarle en su tumba. Ella lo conoció de cerca y lo recuerda como un servidor del pueblo, con un mensaje que a veces incomodaba a las autoridades. 

“He sido miembro del Consejo Arquidiocesano por muchos años y el cardenal nos guiaba”, comenta Morón, que se emociona hasta las lágrimas al recordarlo. 

Frases como el “Dios de la vida” y “los signos de muerte”, que usaba Terrazas en sus sermones quedaron para siempre en la mente de los feligreses, como es el caso de Juan Carlos Gutiérrez. “Cómo olvidar su voz en las homilías”, dice este hombre, que recuerda que muchos esperaban los diarios y las noticias del lunes para enterarse de qué había hablado el cardenal.

El asambleísta Alcides Vargas, muy cercano al cardenal en vida, asegura que su voz sigue viva y que hasta sus últimos días el religioso boliviano siempre tuvo presente a su pueblo. “Recuerdo un día cuando los médicos y nosotros hablábamos sobre un procedimiento que se debía seguir, él nos dijo: ‘Si no soy útil para mi pueblo, entonces para qué voy a vivir’. Nos daba mensajes profundos”. También comenta que reprendía con firmeza a sus allegados cuando veía que las cosas no se estaban haciendo bien. 

Marcó una línea 
El obispo auxiliar Braulio Sáez indicó que los sermones del cardenal marcaron una línea en defensa de los derechos sociales y de los menos favorecidos. “Qué bonito rendirle homenaje un año después de su partida a la casa del padre, encontrarnos en la catedral donde tanta fuerza tenía su palabra, donde tantos mensajes de esperanza nos dio y donde con tanta claridad habló a su pueblo para no nos dejemos oprimir y para que no nos dejemos engañar frente a tantas propuestas que nos ofrecen los gobernantes, el mundo de hoy y la sociedad de consumo”, dijo el obispo.

El presidente del Comité pro Santa Cruz, Róger Montenegro, lo recuerda como un guía espiritual de convicciones fuertes; además como un gran luchador social, comprometido con la justicia, y defensor de los más desfavorecidos.

El líder cívico cree que la línea que trazó el cardenal como un rol de la Iglesia católica, continúa vigente en la actualidad a través de la palabra del monseñor Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz.
Para la secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación, Paola Parada, el cardenal “fue un ícono de la Iglesia católica en nuestro país, al convertirse en el portavoz de los más oprimidos, al librar muchas luchas en beneficio de los bolivianos y al defender los derechos humanos y la libertad de expresión”.

Homenaje
Las actividades por el primer año de su fallecimiento se centrarán en Vallegrande, su pueblo natal. A partir de las 16:00, en la sede juvenil, habrá un homenaje especial con la presencia de autoridades, sacerdotes y pobladores. A las 19:00, el monseñor Estanislao Dowlaszewicz presidirá la misa de cabo de año en la parroquia Dulce Nombre de Jesús. Luego, la plaza central será escenario de una velada artística.
A las 19:00, en la catedral de Santa Cruz, el arzobispo Sergio Gualberti oficiará una misa de cabo de año. El sábado, en la localidad de Masicurí, tierra natal del cardenal, habrá otra misa


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