Los últimos operativos realizados por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y la Fiscalía permitieron aprehender a más familiares de Amador A., el principal acusado de reclutar a bolivianos para combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania. De esta manera, ya suman cuatro familiares arrestados dentro de la investigación por presunta trata de personas.
El operativo fue ejecutado por efectivos del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI), que dependen de la Felcc, quienes ingresaron a un inmueble de la zona de El Dorado, en la Pampa de la Isla, donde, además de las capturas, recolectaron documentación y otros elementos que podrían fortalecer la investigación.
De acuerdo con la información preliminar, en el domicilio hallaron indicios relacionados con la presunta organización criminal, entre ellos pasaportes, presuntamente, falsificados y otros documentos que serán sometidos a pericias.
Los dos nuevos aprehendidos son hermanos de Amador A., señalado como el principal reclutador de los bolivianos que viajaron a Rusia.
Cuatro familiares bajo investigación
Las capturas se suman a las registradas durante la mañana de este jueves, cuando el grupo DACI aprehendió a Luis A.V., yerno del principal investigado, además de otro familiar, en un alojamiento ubicado en inmediaciones de la avenida Piraí.
Ese inmueble fue identificado por familiares de algunos de los jóvenes reclutados, quienes señalaron que allí habrían permanecido las víctimas antes de iniciar el viaje hacia Brasil y posteriormente a Rusia.
Con estas nuevas actuaciones, la Policía concentra sus esfuerzos en ubicar a Amador A., considerado el presunto líder de la red de reclutamiento. De manera extraoficial, los investigadores manejan la hipótesis de que abandonó el país hace aproximadamente dos semanas y que podría encontrarse en territorio ruso.
Las autoridades investigan el presunto reclutamiento de 16 bolivianos, quienes habrían aceptado ofertas de empleo con altas remuneraciones para trabajar como guardias de seguridad, albañiles o en granjas en Rusia, pero que, según las denuncias de sus familiares, terminaron siendo incorporados a entrenamiento militar para participar en el conflicto bélico.
La Fiscalía y la Policía mantienen abiertas varias investigaciones por presunta trata de personas y no descartan la participación de más integrantes de la organización.
Mientras continúan los allanamientos y las pericias a la evidencia secuestrada, las autoridades también gestionan cooperación internacional para establecer el paradero de los bolivianos que viajaron al extranjero y esclarecer el funcionamiento de la red que operaba desde Santa Cruz.