La Fiscalía y la Policía intensificaron las investigaciones por el asesinato de dos ganaderos acribillados el fin de semana en San Ignacio de Velasco y citaron a declarar a las últimas personas que tuvieron contacto con las víctimas, quienes presuntamente las convocaron con el pretexto de comprar un inmueble que estaba en venta.
El fiscal del caso, Sergio Riofrío, informó que las pesquisas permitieron identificar a varias personas que se comunicaron con los fallecidos manifestando interés en adquirir el terreno y el tinglado donde posteriormente fueron hallados sin vida.
"Son personas que se habían contactado y tenían, supuestamente, el interés de poder adquirir el terreno o el tinglado que la víctima estaba ofreciendo en venta. El Ministerio Público ha logrado identificar algunos de ellos y se procederá a las citaciones correspondientes", señaló la autoridad.
Como parte de las diligencias, este miércoles la Policía ejecutó varios allanamientos en San Ignacio de Velasco. Uno de ellos se realizó en el domicilio de un ciudadano brasileño que, según la investigación, también había mantenido contacto con las víctimas para expresar interés en la compra del inmueble.
Durante la intervención, los investigadores secuestraron un equipo DVR con el propósito de analizar las grabaciones de las cámaras de seguridad y reconstruir los movimientos previos al doble homicidio. El propietario del inmueble fue citado a prestar su declaración en calidad de testigo.
Riofrío indicó además que el Ministerio Público identificó otros lugares vinculados a la investigación, por lo que solicitó y obtuvo órdenes judiciales de allanamiento para continuar con la recolección de elementos de prueba.
Las declaraciones recogidas hasta el momento también establecen que las víctimas fueron vistas en diferentes ocasiones con bolivianos y extranjeros, información que ahora forma parte de las líneas investigativas.
Sicarios habrían fingido ser compradores
De acuerdo con las primeras investigaciones, Óscar Mauricio Gutiérrez Céspedes, de 36 años, y Sebastián Ibáñez Arroyo, de 26, acudieron al inmueble tras ser contactados por supuestos interesados en adquirir el galpón, que pertenecía a un familiar de una de las víctimas.
Sin embargo, la reunión habría sido una emboscada. Ambos fueron ejecutados a balazos dentro del predio, hecho que la Policía considera compatible con una acción planificada.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, Jhenky David Gómez Córdova, informó previamente que una de las principales hipótesis apunta a un ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico y a la disputa entre las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV). No obstante, la Fiscalía aclaró que mantiene abiertas todas las líneas de investigación mientras reúne nuevos elementos de prueba.
Hasta el momento no existen personas aprehendidas por el doble asesinato, aunque las autoridades confían en que las citaciones, los allanamientos y el análisis de los registros telefónicos y de las imágenes de videovigilancia permitan identificar a los autores materiales e intelectuales del crimen ocurrido en el municipio fronterizo de San Ignacio de Velasco.