Las filas por diésel continúan y las de gasolina han vuelto a aparecer. En un surtidor de Santa Cruz de la Sierra, ubicado en la zona norte, sobre la avenida Cristo Redentor, entre el séptimo y octavo anillo, decenas de camiones y vehículos pesados esperan para cargar diésel, mientras una fila de vehículos livianos aguarda por gasolina.
El desabastecimiento de combustibles se agravó a mediados de junio, cuando el país permanecía bloqueado por movilizaciones sociales contra el presidente Rodrigo Paz. Casi un mes después, y pese a que las carreteras ya fueron habilitadas, la escasez continúa afectando a los surtidores y a los conductores, quienes deben retrasar sus viajes mientras esperan abastecerse.
"Aguardando porque no hay gasolina en los surtidores, no hay. Vengo de La Pampa y allá tampoco hay gasolina, no he encontrado. No hay combustible. Me afecta bastante porque tengo que ir a Montero ahora mismo, pero estoy aquí haciendo cola por combustible", lamentó un chofer.
El diésel sigue siendo el combustible más demandado por el transporte pesado, ya que, según los conductores, es el que presenta mayores problemas de abastecimiento. Aunque algunos surtidores cuentan con gasolina, los usuarios aseguran que la oferta sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda, por lo que siguen las filas y las horas de espera.
"Este es el cuarto surtidor que recién encontramos gasolina. Recién encontramos combustible (pero hay fila). Hemos pasado por cuatro surtidores y no hay filas porque no hay gasolina", indicó otro conductor.
El chofer lamentó que el presidente Rodrigo Paz aún no haya solucionado el problema del abastecimiento de combustibles.
"Estamos haciendo la colita. (Estos días hemos demorado) unos 20 a 30 minutos en cargar gasolina. Ya es normal hacer la fila todos los días", apuntó el conductor.