Este domingo, Monseñor René Leigue centró en la homilía su mensaje hacia quienes detentan el poder, para que imiten la actitud del rey Salomón, que cuando supo que iba a estar a la cabaza del pueblo judío siendo un jovencito le pidió a Dios un corazón compresivo y sabiduría para saber gobernar.
Y planteó la pregunta de si nosotros estuviésemos en los zapatos de Salomón, "¿Qué le pediríamos al Señor? A lo mejor aprovecharíamos el momento, ¿no? ¿Pediríamos tantas cosas materiales?", cuestionó monseñor.
Leigue explicó qué significa un corazón comprensivo para juzgar al pueblo: "para discernir entre el bien y el mal" y reparó en que Salomón pudo ser egoísta y pedir "buena salud, riqueza, poder".
Puso a reflexionar sobre el dilema de los paros de salud en Santa Cruz
La parte más fuerte de su homilía fue cuando instó a no caer en la tentación: no dejarse guiar por los intereses propios.
"Dios nos muestra lo que significa el poder, que es ser servidor, sentarse a dialogar, pero con un diálogo sincero", y es esta parte, sin citar nombres, hizo una clara alusión al problema de los paros de salud: "Nuestra sociedad también sería tan diferente aquí, en nuestro departamento, en este problema de salud tan complicado y tan difícil porque algunos solamente se miran a sí mismos, dejando de lado a otros, dicen queremos el bien para nosotros ¿y el bien de los demás que? Dicen queremos que a nosotros nos cumplan ¿y ellos cumplen con nosotros?", se preguntó el monseñor, refiriéndose a los trabajadores que esta semana pararon por 72 horas, dejando a la población cruceña que acude al sistema público de salud, vulnerable.
Así concluyó instando a imitar a Salomón, a buscar el bien de todos y ser capaces de sentarse para discernir qué es lo más correcto.