La muerte de dos ciudadanos bolivianos en Corumbá, Brasil, llevó a que la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) de la provincia Germán Busch difundiera un arte con las condolencias por el fallecimiento de uno de los involucrados en un intercambio de tiros con la Policía de ese país, el mismo que contaba con los sellos de la institución; sin embargo, un día después del hecho violento y difusión del mensaje, negó mediante un comunicado en su página oficial que Luis David Justiniano Flores, haya sido miembro de la UJC.
"El mensaje fue elaborado como una expresión de solidaridad y respeto hacia una persona apreciada por la provincia Germán Busch y por su comunidad, sin hacer referencia a su condición de miembro de nuestra institución", refiere el comunicado.
Remarcan que las condolencias por la muerte de Justiniano, no refieren que éste formara parte de la Unión Juvenil Cruceñista, pero que su fin era exigir justicia por uno de los dos muertosa causa de un intercambio de balas con la Policía brasileña.
"Reiteramos que corresponde a las autoridades competentes investigar este caso con objetividad, transparencia y respeto al debido proceso. Asimismo, exhortamos al Estado boliviano a asumir un papel activo en la defensa de los derechos de sus ciudadanos, promoviendo las investigaciones pertinentes conforme a los acuerdos bilaterales y tratados internacionales vigentes entre Bolivia y Brasil. Nuestro único interés es que la verdad prevalezca, que se respeten los derechos humanos y que se haga justicia sobre la base de hechos comprobados, no de especulaciones ni de interpretaciones ajenas al contenido de nuestro pronunciamiento", remarca el pronunciamiento de la UCJ de la provincia Germán Busch.
Detallan que, la provincia Germán Busch y la población porteña se encuentran de luto por la muerte de Luis David Justiniano Flores. "La frontera entre Puerto Quijarro y Corumbá debe ser un espacio de integración, no de violencia. Exigimos una investigación transparente, justicia y el cumplimiento de los compromisos de cooperación bilateral que garanticen la seguridad y el respeto de los derechos humanos de quienes transitan entre Bolivia y Brasil", fue el mensaje que acompañó la publicación de las condolencias hecho por la UCJ.
SOBRE EL ASESINATO
La tarde del domingo, 5 de julio, se confirmó la muerte de dos ciudadanos bolivianos luego de un enfrentamiento armado con la Policía, tras una persecución activada luego de que los connacionales huyeran en un vehículo, desobedeciendo la orden de los agentes brasileños. Según el informe, los bolivianos respondieron con disparos de arma de fuego, lo que llevó a una respuesta del mismo orden, producto del cual terminaron heridos.
Los que perdieron la vida producto de este hecho fueron identificados como: Luis David Justiniano Flores y Alixberto Vásquez Corrales, ambos, tras el cese del fuego, fueron evacuados por los las unidades de emergencia, pero durante su traslado fallecieron.
Las autoridades del vecino país informaron que los dos bolivianos tenían antecedentes por narcotráfico en Brasil, y que eran miembros de una facción criminal.
PRONUNCIAMIENTO DE DERECHOS HUMANOS
La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de la Provincia Germán Busch (Apdh-GB), también hizo un pronunciamiento tras el doble crimen que dejó como saldo a dos bolivianos asesinados en Brasil.
"Ante las diferentes versiones difundidas por autoridades, medios de comunicación y familiares de las víctimas, consideramos indispensable recordar que, en un Estado de Derecho, toda actuación de las fuerzas de seguridad debe regirse por los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y rendición de cuentas, conforme a los estándares internacionales de derechos humanos", remarca el pronunciamiento.
E insta a las autoridades acompañar las investigaciones en busca de la verdad de los hechos. "Si efectivamente existió una agresión armada contra los agentes policiales, ese extremo debe ser plenamente esclarecido mediante una investigación técnica, objetiva e independiente".
Además, aseguran que la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico es una obligación legítima de los Estados; sin embargo, dicha labor debe desarrollarse dentro del marco del respeto irrestricto a los derechos humanos y al uso legítimo y proporcional de la fuerza.