El rescatista voluntario y fundador del Grupo Funsar, Runny Callaú, falleció este jueves a los 58 años en Brasil, donde permanecía internado mientras recibía tratamiento médico por las secuelas del accidente cerebrovascular (ACV) que sufrió en 2021. La información fue confirmada por familiares a EL DEBER. Callaú fue trasladado a Brasil para recibir un tratamiento especial debido a una complicación en su salud.
Callaú fue reconocido por su liderazgo en operaciones de búsqueda y rescate, labor que desempeñó durante décadas al frente de Funsar, organización con la que participó en más de 11.000 operativos de emergencia en diferentes regiones del país.
De acuerdo con allegados a la familia, los trámites para la repatriación de sus restos ya fueron iniciados y se prevé que lleguen a Santa Cruz entre el domingo y el lunes para recibir el último adiós.
Su fallecimiento ocurre pocos meses después de que su familia impulsara una campaña solidaria para financiar su tratamiento médico en Brasil. El rescatista enfrentaba una insuficiencia renal crónica y apnea del sueño, complicaciones derivadas del ACV que sufrió en mayo de 2021, cuando ejercía funciones como diputado nacional por la alianza Creemos-UCS.
A raíz del accidente cerebrovascular, Callaú inició un largo proceso de rehabilitación que le permitió recuperar parcialmente la movilidad tras varios años de tratamiento. Sin embargo, su estado de salud volvió a agravarse este año debido al deterioro de su función renal, situación que incluso abrió la posibilidad de someterlo a diálisis.
Su esposa, Mary Luz Farfán, había gestionado atención especializada en el sistema público de salud de Brasil para continuar con el tratamiento. La familia afronta además un difícil momento, ya que en marzo pasado también sufrió la pérdida de uno de sus hijos.
Además de su trayectoria como rescatista, Callaú incursionó en la política en 2020, cuando fue elegido diputado nacional. No obstante, su mayor legado quedó ligado al trabajo voluntario y a la formación de generaciones de brigadistas especializados en atención de emergencias y rescate.
La noticia de su fallecimiento generó muestras de pesar entre rescatistas, instituciones y ciudadanos que destacaron su vocación de servicio y el aporte realizado durante décadas en favor de la población boliviana.