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Abundan en la ciudad sumideros sin rejillas que se convierten en trampas

Lunes, 27 de julio de 2026 a las 06:00
En la calle Ayacucho, a pocos pasos de la plaza principal, hay un desagüe lleno de botellas./Fotos:Ricardo Montero

El robo de los protectores deja huecos en calles y avenidas, que son un riesgo permanente para conductores y peatones. Los vecinos colocan llantas y palos como señalización y hasta hacen reparaciones por su cuenta para evitar accidentes

Reportaje:

Carmela Delgado y Deisy Ortiz

En plena calle Ayacucho, a pocos pasos de la plaza principal de Santa Cruz de la Sierra, un sumidero sin rejilla, cubierto por botellas plásticas arrastradas por el viento, se ha convertido en un riesgo para quienes transitan por el lugar.

En distintas zonas, en medio del pavimento y las losetas, estos desagües abiertos representan un peligro constante para conductores y peatones.  

Muchos huecos han sido señalizados por los vecinos con lo que pueden, como palos, neumáticos, cintas reflectivas. Sin embargo, algunos agujeros pasan desapercibidos al estar cubiertos por hojas, tierra y basura, convirtiéndose en verdaderas trampas en plena vía pública.

Un recorrido por algunas calles del centro de la ciudad y en otras zonas fuera del segundo anillo evidencia que son muchas las vías con este problema, y que también hay sectores más afectados que otros.

Hay llantas para alertar sobre el peligro, como sucede en la avenida Los Cusis y Cristo Redentor

La calle Libertad, a pocos metros del segundo anillo, es un claro ejemplo de lo que ocurre en una ciudad donde los vecinos también denuncian el constante robo de las rejillas.  En este lugar un poste de concreto con un plástico amarillo advierte del peligro. 

“Si un conductor viene distraído y decide parar en esta cuadra puede caer en el hueco. Lamentablemente la gente no toma conciencia del daño que puede provocar y sigue robando los protectores”, comenta Natalia Ortiz.

En el centro de la ciudad, entre las losetas y los hundimientos, también abundan los sumideros sin protección. El problema se agrava durante la temporada de lluvia, porque el agua se acumula y pasan desapercibidos. 

Por esta razón, un vecino colocó un palo en el hueco que está en la esquina de las calles Potosí y Republiquetas. Allí, en varias oportunidades las ruedas de los vehículos quedaron atrapadas cuando los conductores intentaron estacionarse o realizar maniobras de giro. 

A unos pasos, las áreas afectadas fueron cubiertas con protectores de concreto dentro de un plan piloto que impulsó la Alcaldía, replicando la iniciativa de jóvenes que idearon una forma de dar solución al problema y al robo de las rejillas metálicas.

No obstante, la medida solo alcanzó a algunas zonas. En la intersección de las calles Cobija y Saavedra, el riesgo sigue latente, ya que un sumidero sin protección permanece oculto bajo una capa de hojas y basura. La misma situación se observa en las esquinas de las calles Sucre y Avaroa, así como en otros puntos cercanos al primer anillo, donde los huecos continúan representando una amenaza para conductores y peatones.

Brenda Aguilar advierte que un solo paso en falso puede desencadenar accidentes, especialmente durante la noche o en época de lluvia, cuando estos agujeros quedan bajo el agua y no se ven. Relata que hace poco quedaron varados en un hueco del centro. 

“Con mi esposo caímos en un sumidero en pleno centro de la ciudad, durante un aguacero. Afortunadamente, otros conductores nos ayudaron a empujar el vehículo para sacarlo. Nos llevamos un tremendo susto porque no lo vimos”, contó.

Lamentablemente, esto es provocado por personas que sustraen las rejillas para venderlas como chatarra, lo que afecta la infraestructura pública y pone en riesgo a toda la población, dijo Aguilar.

En la esquina de la avenida Virgen de Cotoca y la calle Fernando Paticú, el vecino Hugo Tórrez comenta que hace unos ocho meses decidió arreglar con madera dos sumideros que quedaron sin fierros, lo que era un peligro para los clientes que llegaban a su negocio. “Bs 100 me costó el trabajo, pero tuve que pagarlo, porque era un riesgo para mis clientes. Elegimos una madera resistente y pasan los vehículos sin problema”, comenta.Asegura que hicieron el reclamo a la Alcaldía, pero como no tuvieron respuesta positiva decidió hacerlo, para evitar algún accidente.

 En la esquina de la calle Potosí y Republiquetas el tronco de un árbol también avisa sobre el hueco que hay en uno de los sumideros, en plena esquina. 

Transeúntes corren el riesgo de caer en agujeros tapados con basura

El mercado negro incentiva

El representante de los vecinos del centro de la ciudad, Guido Landívar, señala que el problema se agravó con el robo de materiales de acero. Explica que muchas personas sustraen las rejillas de los sumideros para venderlas como chatarra, sin considerar el perjuicio que ocasionan a la ciudad y el riesgo al que exponen a la población.

Según Landívar, el municipio ha repuesto estas estructuras en varias ocasiones, pero vuelven a ser robadas.

Por su parte, el urbanista Ernesto Urzagasti lamenta que exista un mercado negro que incentiva el robo de estos materiales, situación que afecta a la seguridad vial y peatonal. Recordó que se han registrado muchos accidentes debido a que muchos de estos huecos no son visibles a simple vista.

Además, advirtió que la falta  de rejillas permite el ingreso de basura y desechos en época de lluvias, lo que provoca el deterioro y la obstrucción del sistema de drenaje pluvial subterráneo.

Urzagasti considera que se trata de un problema que las autoridades no han logrado resolver durante años y que no es exclusivo de la capital cruceña, sino que también se presenta en otras ciudades del mundo. No obstante, cree que es necesario implementar mecanismos que dificulten el retiro de las rejillas.
“Las que están ahora son colocadas a presión. Deben contar con algún tipo de sistema de seguridad que impida ser arrancadas o deben ser reemplazadas por materiales menos atractivos para la venta ilegal”, recomendó.

Alcaldía repone protectores de hormigón para evitar que los retiren y dejen huecos en vías de la ciudad

Ante los constantes robos, el Gobierno Municipal implementó rejillas de concreto, para reemplazar a las de fierro que son retiradas por personas que las venden en el mercado negro. De esta manera intentan mantener los protectores de los sumideros y evitar accidentes con motorizados o que peatones queden lesionados.

Las brigadas realizan de forma permanente trabajos de mantenimiento en los sectores que presentan deterioro. Recientemente ejecutaron la reposición de rejillas de hormigón en la calle Moldes, entre La Paz y Cochabamba, donde además se reemplazaron losetas que, debido a constantes hundimientos, ocasionaban inconvenientes a los conductores que circulan por el centro de la ciudad. 

Estas labores también se llevaron a cabo en la calle Buenos Aires, entre Ichilo y Palermo, así como en la calle Mojos, entre Abuná e Iténez, con el objetivo de mejorar las condiciones de transitabilidad y brindar mayor seguridad vial.

Los vecinos han descubierto a personas que se llevan hasta en carritos  las rejillas. Otros se mueven en motocicletas.

El Gobierno Municipal también impulsa el bacheo en distintas zonas de la ciudad y ha lanzado licitaciones para reforzar el trabajo con más cuadrillas; sin embargo, conductores esperan que se aceleren los trabajos.

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