Rural

EL DEBER RURAL

Gabriela Briceño: “El plástico, plaga letal para el agro”


La costarricense Gabriela Briceño es gerente de los programas Campo Limpio y Cuidagro a escala latinoamericana. Tiene una maestría en Fitopatología. Entre las organizaciones en las que ha trabajado figuran Dole, Monsanto y las universidades de Ohio (EEUU) y de Costa Rica



05/12/2016

La Asociación de Proveedores de Insumos Agrícolas (APIA) invitó a Gabriela Briceño, responsable para América Latina de los programas de Croplife (organización integrada por nueve compañías y una red de 25 asociaciones que proveen apoyo al agro en 18 países) para que asesore técnicamente exponiendo la experiencia del programa continental Campo Limpio.

El Gobierno promulgó la Ley 755 sobre gestión integral de residuos sólidos. Y APIA se preocupó para que se explique el marco regulatorio en lo que corresponde a los envases vacíos de plaguicidas. El objetivo fue marcar en la reglamentación las responsabilidades claras y equitativas para el Gobierno, la industria, los distribuidores, los productores y las empresas de reciclado. 

Previo a su disertación en un taller, Gabriela participó en la decimoprimera jornada del Día Nacional Campo Limpio.

— ¿En qué consiste Campo Limpio? 
El programa promueve la responsabilidad compartida en todos los eslabones de la cadena agrícola. Al agricultor le corresponde practicar la técnica del Triple lavado, inutilizar el envase y entregarlo en un centro de recolección. Los distribuidores y las autoridades locales deben cooperar con centros de acopio para recibir los envases que serán sometidos a un proceso de reciclaje. Así, todos, fabricantes, importadores, vendedores, autoridades y ciudadanos, deben apoyar al programa sensibilizando al agricultor sobre la importancia de esta responsabilidad compartida. 

—¿Qué impacto ha tenido esta tarea en el continente?
A través de Campo Limpio se viene reciclando toneladas de envases vacíos de plástico recolectado. Se lo transforma en más de 30 productos como madera plástica, tubos de drenaje, conos de parqueo y partes de protección en vehículos. Estos productos cumplen con los estándares requeridos por la Industria de la Ciencia de los Cultivos, que son todas las organizaciones que están agrupadas en Croplife. 

— Usted fue invitada a disertar sobre experiencias de recuperación de envases de fungicidas en otros países con industrias asociadas a Croplife. Pero esta tarea de Campo Limpio ya hace 11 años que se practica en Bolivia. ¿Qué cambios se van a introducir en esta tarea?
Hasta ahora el trabajo se ha realizado de manera voluntaria, sin que intervenga el Estado, donde APIA fue la abanderada. Y como el Gobierno promulgó la Ley 755, es preciso guiarse por marcos regulatorios. Para ello hay que recoger experiencias, no copiarlas, pero sí conocerlas. Esta ley boliviana es muestra de una relación cordial entre todos los sectores involucrados en la protección del medioambiente. 

En el caso de la gestión de envases vacíos de plaguicidas existe una madurez, porque ya hace 11 años que aquí se viene trabajando en el reciclaje de los mismos, sin ninguna normativa y de manera voluntaria. Por lo tanto, lo que se debe hacer ahora es seguir las normas gubernamentales que obligan a recolectar esos materiales. Ahora en Bolivia es obligatorio, igual que en Brasil, Colombia y Ecuador. Es cuestión de cumplir a conciencia entendiendo que el plástico botado puede convertirse en una plaga letal para el agro. Hay que controlar.

— ¿Cómo explicar del peligro que representa el plástico botado para que la gente cumpla con la recolección?
Reitero, es una cuestión de conocimiento y conciencia, donde no hay incentivos económicos, sino responsabilidad compartida. El único país que conozco donde se otorgó incentivos fue Corea del Sur, pero no funcionó. 

Es necesario que la gente sepa, en este caso particular los agricultores, que es el sector al que nos dirigimos, que el plástico tarda entre 100 y 1.000 años en descomponerse, por lo que está considerado un material de descomposición muy lenta y a largo plazo. 

Una botella de plástico tarda por lo menos 500 años en desintegrarse, aunque si está enterrada, este tiempo se prolonga aún más. Es por ello que es tan importante reciclarlos, de modo que se le pueda dar un nuevo y efectivo uso



En esta nota



e-planning ad
e-planning ad
LO MAS
e-planning ad
En Facebook
PRÓXIMOS EVENTOS
25
ABR
2017
Olimpiadas Especiales en PANAMA
25
ABR
2017
OBRA: Myrian Cardozo y las golondrinas del monte
Fitcruz
25
ABR
2017
OBRA: Ana Barba la Patriota
Fitcruz 2017
e-planning ad
EL DEBER
 
Te puede interesar
En su esencia la obra No pirex es teatro del absurdo, pero también es un espectáculo que está abierto a múltiples lecturas del público.
CULTURA

Brasil debuta en el festival de Santa Cruz con No Pirex

China es el  mayor mercado de teléfonos móviles, con 1.300 millones  de usuarios
CIENCIA

Smartphones Oppo sacuden el mayor mercado de celulares

Claros dijo que ABC cobró boletas
ECONOMÍA

Rescinden contratos a Corsán Corviam y la ABC cobra boletas

Diez
LIGA

Miguel Hurtado es baja en Blooming para el clásico

ESPAÑA

Ramos y Piqué enfrentados dentro y fuera de la cancha

LIGA

Sport Boys paró por falta de pago de la dirigencia

Sociales
SOCIALES

Se disculpa por sus opiniones sobre candidatas a Miss Cochabamba

SOCIALES

Julia Roberts se emociona al conocer a Cristiano Ronaldo

SOCIALES

¡Atención chicas! Zac Efron busca una esposa