Mayo 8, 2008

Las dictaduras

Yo nací en plena dictadura de Hugo Banzer. Conocí la democracia temprano, a los 6 años. Pero me acuerdo de los últimos resquicios de los gobiernos de facto. Tengo dos imágenes mentales de entonces. La primera, mi padre escuchando la radio en casa y exclamando: “se rindió Natusch”.

Luego volvió comentar en voz alta. “García Meza dice que van a bombardear la ciudad. Yo creo que por las dudas vamos a irnos a casa de mamá”. Yo me puse a llorar. Tenía cinco años.

La segunda, es tiempo después en el colegio. Mi profesora de primero básico diciéndonos en la hora cívica: “Tenemos nuevo presidente en el país. Su nombre es Guido Vildoso Calderón. A ver, repitan…”.

Nunca se me olvidó ese nombre. Fue el último gobernante militar antes de la vuelta a la democracia.

Pero algo no entendía yo. La euforia que se mostraba por la televisión, no era la misma que se vivía en mi casa. Mi familia estaba atemorizada porque era inminente la subida del “Conejo”. O sea, Hernán Siles Zuazo. Y de hecho, la impresión que yo tuve en los primeros diez años de mi vida, era que eso llamado democracia no era mejor que antes. Era decadente, pues el período de la UDP, vaya que fue traumático. Como sea, era un niño y mis prioridades eran otras cosas. Sin embargo, yo adquiría como bagaje ideológico, por supuesto, lo que escuchaba de mi familia. Y yo escuchaba a tías y amistades de mi familia cosas como: “democracia es la desgracia”, “el gobierno de Banzer fue el mejor presidente de la historia” u “ojalá se muera el conejo de mierda comunista”.

Por entonces fue que también comencé a escuchar historias de confinamiento en el Panóptico de La Paz (mi papá estuvo allá por falangista) y barbaridades del MNR, de Lucho Sandoval Morón, de Ñanderoga, los ucureños o Terebinto.

Todas estas cosas dirigieron, como no podía ser de otra manera, mi forma de ver el mundo a una ideología determinada.

Cuando viví por primera vez la experiencia democrática fue en las elecciones de 1985. En una bicicletita Caloi que tenía, recorrí todos los recintos que pude y anotaba los resultados. Influenciado por mi familia, quería que gane Banzer. Pero no sucedió así. Fue elegido presidente Víctor Paz Estenssoro y como por arte de magia, en pocos meses desapareció la hiperinflación. El “Mono” se convirtió en un héroe nacional.

De más está decir que con el transcurso del tiempo fui formando mi propia concepción de la democracia. Ahora creo que no es perfecta, que es mejor que la dictadura, la teocracia o la monarquía, pero que de ninguna manera podemos estar satisfechos con lo que hemos conseguido como sociedad y menos aún, cuando de uno y otro bando se coarta la libertad de expresión, de pensamiento y hasta de acción.

Creo que es exagerado hablar de que hoy estamos en una dictadura en Bolivia y hasta me parece una falta de respeto para quienes verdaderamente fueron víctimas de gobiernos de facto, represivos y genocidas. Pienso lo mismo incluso del gobierno del defenestrado Sánchez de Lozada. Acepto que cada gobierno es en sí mismo represivo, porque el Estado tiene que serlo y no es patrimonio de esta gestión. Pero lo que sí creo es que como ciudadanos y ciudadanas es nuestro deber contribuir a que la democracia no retroceda, avance y sea cada vez más perfectible.

Abril 28, 2008

Yugoslavia

 

Hace cinco años dejó de existir oficialmente Yugoslavia. Ésta es la historia de un país que no llegó a cumplir cien años, que fue un reino, fue anexado a otro país y finalmente una república que se terminó de desintegrar.

 

Y aún se sigue desmembrando. Kosovo es el último ejemplo. Unilateralmente, los líderes kosovares proclamaron su independencia de Serbia.

A raíz de esto, han surgido comparaciones entre ese proceso y el de las autonomías en Bolivia. El hecho de que el actual embajador estadounidense, Philip Goldberg, haya sido el jefe de la diplomacia de su país en Kosovo es para muchos, no una casualidad sino una “causalidad”.

 

De pronto, surge el término de la “kosovización”. Particularmente, creo que son realidades totalmente distintas, aunque para ciertos intereses internacionales puede que no lo sean tanto.

 

Me explico. Yugoslavia, como tal, fue la unión de pueblos con diferentes culturas, lenguas e incluso religiones. Todas estas diferencias fueron unificadas, en una primera instancia, mediante un reino, creado en 1918, sobre la base de serbios, croatas y eslovenos. Oficialmente, el 1 de diciembre de ese año asumió el rey Alejandro I, de la dinastía Karadordevic. Ahí nació el nombre de Yugoslavia, que significa “Reino de los Eslavos del Sur”.

 

Curiosamente, es durante la monarquía que surgen las primeras protestas contra el “centralismo” serbio. Y fueron los croatas (¡quiénes más!) los que canalizaron el descontento. El líder del Partido Campesino de Croacia, Stepjan Radic, fue asesinado y la monarquía endureció el control del reino.

 

El reino duró apenas 28 años. Con la transición de la Segunda Guerra Mundial, los guerrilleros partisanos del general Joseph Tito convirtieron el reino en una república socialista. El 31 de enero de 1946 se dicta la nueva constitución. Nace la república yugoslava, compuesta por Serbia, Croacia, Bosnia, Eslovenia, Macedonia y Montenegro.

Este nuevo período no llegó a cumplir 50 años. Funcionó muy bien mientras Tito estuvo al mando. El líder nacionalista, si bien era socialista, se negó a estar bajo el yugo de la Unión Soviética.

 

Tito murió en 1980 y los problemas llegaron de manera instantánea. El descontento de las diferentes repúblicas que conformaban la confederación se fue acrecentando hasta llegar al trágico período de desintegración, con guerras incluidas, que comenzó en 1991.

Eslovenia, Macedonia, Bosnia y Croacia fueron logrando su independencia paulatinamente. Sólo quedaban Serbia y Montenegro, formando la nueva República Federal de Yugoslavia. En Serbia, además, se encuentran las provincias autónomas de Vojvodina y Kosovo. Esta última, de mayoría de origen albanés, supone el último conflicto sin resolver. Yugoslavia dejó de existir oficialmente en 2003 para convertirse en Serbia y Montenegro, pero en 2006, los montenegrinos votaron a favor de su propia independencia. Con Kosovo parece terminar finalmente la historia, pues con Vojvodina no hay mayores diferencias, aunque quien sabe…

 

Ahora bien, ¿en qué se parece esta historia a la de Bolivia? Nuestro país tiene 180 años y las fronteras culturales parecen menos evidentes, como lo que sucedía en los Balcanes, pero existen y siempre existieron. Aún así, el fantasma de la escisión se pasea desde hace mucho tiempo, pero ahora con más fuerza.  Continuará...

Abril 24, 2008

Nada nuevo bajo el sol

Acá estamos de vuelta. Luego de un receso vuelve Urbanistán, con otro look y con un concepto algo cambiado, pero sin perder la esencia urbana que motivó su creación. “No hay nada nuevo bajo el sol”, dice el Eclesiastés bíblico, pero la tendencia en los medios es lo contrario. Rara vez se presentan antecedentes que nos permitan entender mejor la realidad. En esta nueva etapa, mi interés es establecer ciertas relaciones entre cosas que suceden y el pasado, rebuscando entre recuerdos, archivos u otros recursos que nos refresquen la memoria. Por ejemplo, en El Deber se están poniendo las pilas con un archivo digital y tengo la dicha de estar cercano a ese proceso. De ahí saqué esta tapa, que es del sábado 7 de abril de 1979.

 

Me llamó mucho la atención, porque me la pasaron justo en un momento, uno de tantos, en que los agropecuarios se quejaban de que el “gobierno centralista quiere acabar con el modelo productivo cruceño”. ¿Qué tan añejo será ese reclamo? Siempre me había preguntado. Y la respuesta me cayó a mi mesa. Pero además, me provocó una sonrisa ver que la agenda no ha cambiado mucho. Los titulares principales del diario, hace casi 30 años, nos son muy familiares: los agropecuarios se quejan del gobierno centralista, los maestros protestan porque les pagan tarde y para matizar…el Miss Bolivia. ¡Cuánto habremos cambiado! Creo que muy poco ¿afortunadamente? Bueno, poco a poco iremos recordando ciertas cosas.

Febrero 26, 2008

LA MUSICA DIVINA

Bueno, como la sensibilidad de un@s y otr@s es distinta, sólo quiero decir respecto al anterior post que sigo manteniendo mi posición: son bienvenidas las críticas, pero no es necesaria la agresividad. Nada más.

Siguiendo con el tema de la música, así como existen géneros dedicados al “Diablo”, pues hay también los que se lo dedican a Dios.
Crecí en una iglesia conservadora, que consideraba como válida, sólo aquella música sacra, solemne, sin admitir ningún tipo de ritmo contagioso o algo parecido. Dentro de esa música hay himnos y coros muy lindos, conmovedores, sin duda alguna.

Y debo confesar que hasta hace un tiempo, yo consideraba solo a ese género de música como “aceptable”. Me costaba reconocer que un rockero pueda utilizar su música para alabar a Dios. Extrañamente, me parecía una doble herejía. Stryper es un buen ejemplo.
Con el tiempo he aprendido a aceptar que los seres humanos alaben al Dios que adoran, como les parezca mejor.

Y una vez aceptada la regla, valorar los diferentes géneros que se utilizan para la alabanza a Dios, como sublimes piezas musicales. Desde Marcos Witt, pasando por Sandy Patti, Amy Grant o David Vidal hasta el merengue cristiano de Juan Luis Guerra o el heavy metal de Petras. Les paso un video de este grupo, del tema Judas Kiss, que me gusta mucho.

Y si alguien tiene otras recomendaciones, sean bienvenidas

Febrero 25, 2008

Los prejuicios no diferencian colores

Escribí un post, el anterior, sobre algo que rondaba en mi cabeza durante mucho tiempo. Estaba consciente de que podía herir alguna sensibilidad y por eso tomé los recaudos respectivos, desde las mismas palabras que iba a utilizar.

Sin embargo, pasó algo curioso. Las críticas, innecesariamente agresivas desde mi punto de vista, vinieron de personas que SÍ estaban de acuerdo con lo que decía el post.
Verán en los comentarios que me “acusan” de anacrónico, de no saber sobre grupos de rock actuales, incluso se estrellan con los periodistas de El Deber, como una categoría uniforme, además de otras alusiones que me parecen agresivas.

En fin, todo esto sólo corrobora que los prejuicios no diferencian colores. Tan prejuicioso puede ser un fanático religioso como uno antirreligioso. Yo sólo pretendo, en el metro cuadrado de influencia que tenga, lograr que seamos tolerantes, reconozcamos las diferencias y las aceptemos. Esto, a manera de un proceso.

Pero debido a estas inconveniencias, he decido aclarar algunas cosas respecto al blog:

1) Urbanistán nace como un espacio para plantear situaciones cotidianas, con mayor o menor profundidad, la cual se mide de acuerdo a la perspectiva de cada uno. Es decir, a algunos les parecerán superficiales y a otros no tanto. Como sea, no es mi intención hacer un tratado de cada uno de los temas, ni pretendo que el blog sea estrictamente académico o científico. Es solo un blog personal y no es especializado.

2) Son bienvenidas, en serio, todas las críticas, pero me parece innecesaria la agresividad, la descalificación del otro o la demostración de superioridad intelectual que quieren evidenciar algunos.

3) Este año cumplo 10 años en el ejercicio del periodismo y si bien soy consciente que me falta mucho por aprender, no soy un novato. Mi trabajo lo he ejercido en diferentes medios, siempre en prensa escrita y gracias a ello me gano la vida dignamente. Y en ese trabajo, como en todos, he recibido críticas y halagos. Pero, de verdad siento molestia, cuando alguien, con aires de superioridad intelectual y de manera agresiva pretende evaluar mi trabajo por un post de Urbanistán. Esto no pasa solo conmigo, sino con otros colegas que también tienen blogs. Esas reacciones me parecen intolerantes.

4) Pido disculpas por usar este espacio para la aclaración, pero me parecía necesario. Gracias por la atención.

Febrero 20, 2008

La musica satanica

Este año se cumplen 25 años del lanzamiento de Thriller, el disco más vendido de la historia. Recuerdo las emociones encontradas de miedo y fascinación que me producían verlo. Thriller provocó la reacción horrorizada del mundo protestante, como la iglesia Adventista, religión en la que nací y fui criado.

Los líderes se movilizaron para “advertir” a la juventud del “inminente peligro de la música rock”. Irónicamente, descubrí el rock en la iglesia. En un programa para jóvenes presentaron una cassete, producido en Perú, que contenía “pruebas fehacientes” de que el rock era satánico. Hasta entonces yo no sabía a ciencia cierta que era el rock. Jamás lo había escuchado. Tenía ocho años. Mi espectro musical estaba enmarcado en “El Show de la Cacerola”, un programa de radio Amboró que escuchaban durante la mañana las trabajadoras y amas de casas. Como mis clases eran en la tarde, pasaba las mañanas “no” haciendo mis tareas, jugando y escuchando a Ángela Carrasco, Camilo Sesto, Basilio, El Puma, José Luis Perales, Julio Iglesias, Nino Bravo, Manolo Galván o a lo sumo, Joan Manuel Serrat, que seguramente era lo más subversivo que haya escuchado.

Aquel programa inolvidable de la iglesia fue revelador. El truquito de poner los discos de vinilo en reversa revelaba que la extraña canción Revolution Number 9 de los Beatles era un escalofriante mensaje enviado desde el infierno por un demonio. ¡Qué impresionante! ¡Terrorífico! Las demás pruebas incluían a temas de Men At Work, ACDC, Kiss y por supuesto: Michael Jackson, con su flamante Thriller. La “investigación” incluso especulaba con que la risa que se escucha al final del tema era del mismísimo Diablo, a través de un pacto satánico (Y lo decían en serio). También contaban la historia de Alice Cooper, el hijo de un pastor bautista que cambió su nombre por el de una bruja del siglo XVIII al “venderle su alma al demonio”.

Pero la muestra más contundente era la canción Stairways to Heaven, de Led Zeppelín. Según el narrador del cassete, sin necesidad de poner al reverso el disco, se escuchaba una voz que no era del vocalista y en medio del tema decía “six, six, six”. O sea 666, el número de la Bestia. Honestamente, aunque lo repitieron muchas veces, jamás escuché la supuesta voz, pero todo mundo quedaba espantado y afirmaba que sí. Yo, en cambio, más allá de lo aterrado que estaba, quedé fascinado con la canción. Las garras satánicas del rock me habían agarrado. So pretexto de descubrir “mensajes satánicos”, me fui adentrando en el mundo del rock y así cambié el Show de la Cacerola por “Heavy Metal Mania”. Ya no más Ángela Carrasco y Nino Bravo; era la hora de Iron Maiden, Accept, ACDC, Led Zeppelín, Van Halen, Ozzy Osbourne o Twisted Sister. En casa de un primo nos reuníamos, casi de manera clandestina, para escuchar heavy metal y hasta fantaseábamos con “volvernos radicales”, desafiando a nuestras respectivas madres, algo que nunca pusimos en práctica finalmente.

Una mirada de mi progenitora era suficiente para desanimarme. Más aún cuando me descubrió un cassete de Twisted Sister, que eran como el Marilyn Manson de su época, por su aspecto “demoníaco” (aunque hoy a la distancia me parecen más payasos de rodeo). Luego de sobrevivir al infarto me hizo “una seria advertencia” y quedaron proscritos todo tipo de cassetes en mi casa. Sin embargo, estos vivían a buen recaudo en mi ropero. En fin, al poco tiempo bajé los decibeles cuando comenzó la ola del rock latino, de Soda Stereo, Miguel Mateos, Charly García, Enanitos Verdes, Sumo, Los Abuelos de la Nada, La Torre y tantos otros grupos y cantantes. Igual Gustavo Cerati le parecía satánico a mi madre, pero ya no era tan grave.

Al pasar los años, me he vuelto más ecléctico y tolerante con diversos géneros, pero el rock siempre tendrá un lugar de privilegio en mis gustos musicales. Sé que hasta hoy hay mucha gente que cree que el rock es satánico, que existen pactos con el Diablo (el alma a cambio de la fama), mensajes subliminales y cosas por el estilo. Incluso he visto un video que circula entre los evangélicos que “denuncia” la simbología satánica en los videoclips de Shakira. Respeto lo que creen, yo lo creí durante mucho tiempo, pero les aconsejaría que le den una oportunidad a la razón y dejen de lado la mitología. Se van a sentir liberados. Es cierto que existen grupos y artistas que se autodenominan satánicos, como ejemplo pongo a Marilyn Manson o King Diamond, quienes se consideran sacerdotes de la iglesia de Satanás. Me parece que hay mucho marketing en todo ello, pues mientras más oscuro parece es más atractivo para un mercado específico de adolescentes en busca de emociones.

Considero que la música es sólo una cuestión de gustos. Estoy convencido que la influencia que pueda tener está estrictamente condicionada a la personalidad de cada persona. Es decir, la música alternativa influenciará a gente alternativa y la música consumista a gente consumista. A veces falta cierto tipo de música en la sociedad, para llenar vacíos que existen. Por ejemplo, extraño un buen grupo de rock contestatario en Santa Cruz. También extraño un buen grupo de música folclórica del oriente. En fin, la música, como todo arte, es una cuestión de tendencias, pero por favor, dejemos de lado mitos medievales. No despreciemos la razón. Disfrutemos la música.

Bueno, no pretendo que compartan conmigo. Es sólo un punto de vista (algo largo, lo sé). Lo que sí quiero compartir es un video de Alice Cooper. Tenía 13 o 14 años cuando salió y estaba enamorado por primera vez. Dedicar ese tema, llamado Poison, era una manera de mostrar mi romanticismo entonces. Ya les digo, es cuestión de gustos.

Febrero 6, 2008

Ahora sí comienza el año

El año pasado, en diciembre, en uno de los tantos momentos tensos que vivía el país, una amiga me preguntó ¿Y ahora qué se viene? Yo le respondí, primero Navidad, luego Año Nuevo y finalmente Carnaval. Después de eso, veremos qué pasa.

No hace falta ser mago, para pronosticar algo así. Estos tres eventos son la santísima Trinidad de las fiestas bolivianas. Si uno se pusiera a sacar cuentas del dinero que gasta en este período que va de dos a tres meses, es posible que sea mayor a lo que invertirá hasta medio año.

Por una cuestión legal, soy garante de una persona que se descuidó en los pagos y por ende me bloquearon mi cuenta bancaria. Afortunadamente, la desbloquearon hoy, pero desde el sueldo del aguinaldo que no puedo sacar un peso, lo que ha significado un ahorro voluntario, cosa que no estoy acostumbrado a practicar habitualmente.

Ahora se ve tan bonita la cifra en mi saldo, que hasta me da 'cosa' sacar dinero. Esto significo obviar regalos en Navidad, una gran fiesta de Año Nuevo y algún viaje en Carnaval, pues yo no carnavaleo. Para otros hubiera significado otro tipo de gastos y algunos, si no hubieran tenido el dinero, habrían hecho lo que fuera para conseguirlo a fin de celebrar estas fiestas como corresponde.

Eso marca la tradición y contra ello, poco se puede discutir. Particularmente, de las tres celebraciones, solo disfruto el Año Nuevo.

Pero, ¿se imaginan cómo sería el país si no hubiera este período de festejos?

Mientras lo piensan, ya me pongo a trabajar de verdad, porque ahora sí que empieza de verdad el año. Lástima que también empiezan las peleas políticas.

 

 PD: Ahora sí vamos actualizar más seguido Urbanistán

Enero 28, 2008

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Diciembre 28, 2007

Mis predicciones para 2008

 

¡Ilusos! Que su inocencia les valga. ¿Acaso creen que se puede predecir algo en este país? Y si se pudiera, les cuento que como pitoniso me muero de hambre.

Chequeen cuáles eran algunas de mis predicciones para 2007:

 

-         Blooming campeón

-         Angélica Olavarría, Miss Bolivia

-         La Constituyente llega a consensos y se acaba en agosto

-         Evo, premio Nobel de La Paz

-         La Alcaldía termina finalmente la cuarta vía del Segundo Anillo

-         Bush anuncia que EEUU se va de Irak

-         Me voy a ganar algún bingo o lotería

-         La Selección va a ganar al menos dos partidos

 

Como verán, la futurología no es lo mío. Aunque debo decirles que hubo algunos pocos augurios que sí acerté. Por ejemplo:

 

-         Oriente no va a ser campeón

-         A fin de año habrá una huelga masiva en la Plaza principal

-         Alguna de las últimas misses quedará embarazada (Katherine Barba me salvó)

-         Hugo Chávez se va a pelear con alguien

 

La verdad que no fueron muchos y sospecho que son algo obvios, pero además sucedieron cosas imprevistas gratas unas, ingratas otras.

 

Miremos las ingratas:

-         Se murió mi amiga Janina, como lo conté en un post anterior

-         Pasó lo de Sucre

-         Asesinaron a Benazir Bhutto en Pakistán

-         El Niño causó estragos en el país

 

Gratas

-         Una japonesa fue miss Universo y una china, miss Mundo

-         Me nacieron, a ver… 1, 2,3 4, 5 sobrinos y sobrinas, que me acuerde.

-         Volvieron Soda Stereo, The Police y Led Zeppelín

-         Tocaron Molotov, La Renga, los Ratones Paranoicos y Carajo en Santa Cruz (hubo muchísimos artistas más, pero que sean varios grupos de rock en un mismo año es mucha cosa!!!)

-         Vino Julio Bocca

 

Se me pasarán muchas cosas más que ahora no recuerdo y apelo a vuestra memoria para hacer un recuento, pero aún pese a mi ya demostrada incapacidad de pronosticar cosas me atreveré a hacer algunas pocas predicciones, y espero que no sean de mal agüero:

 

Ahí les van.

-         Insisto, Blooming campeón de algún torneo

-         Maradona, Fidel y Charly seguirán vivos

-         La Selección ganará al menos un partido

-         Katherine David no ganará la corona de Miss Universo

-         Palestina será un estado independiente

-         Percy seguirá siendo alcalde y no lo internarán en un sanatorio

 

Pero más que predicciones, prefiero expresar mis deseos para 2008, y de hecho ciertos augurios también son deseos:

 

-         que Blooming sea campeón

-         que Maradona, Fidel y Charly sigan vivos

-         que nazcan más sobrinos

-         que no haya guerra civil

-         que se acabe el racismo en Bolivia

-         que en Santa Cruz podamos decir lo que pensamos libremente sin que nadie nos ponga en una lista de traidores

-         que nadie más se muera sin haber vivido lo suficiente

-         que Urbanistán se actualice más seguido

 

Para todos ustedes, muchas felicidades y gracias por ingresar a Urbanistán y la web de EL DEBER

 

Si alguien quiere sumar más deseos y predicciones, bienvenid@s

Diciembre 20, 2007

La vida es un suspiro

Anoche, antes de terminar mi labor ingresó al Messenger una amiga que vive en Lima, Perú. Me saludó y mientras yo escribía un saludo-despedida, porque ya quería irme a mi casa, me cuenta que otra amiga en común acababa de fallecer en esa ciudad. Me quedé frío.

 

Janina Tuesta tenía 31 años. Tenía una vida sana, sin alcohol, drogas ni comida chatarra. Ni siquiera era una vida agitada, pero una neurisma cerebral segó su aliento cuando faltaban tres meses para que contraiga matrimonio.

Éramos amigos desde la adolescencia, todavía no he asimilado su partida. Tenía planes de ir a su boda. Hacía dos días había conversado vía Messenger con ella. Lo hacíamos casi a diario. Nada podía anunciar un final así.

 

Todo esto me vuelve a despertar inquietudes en cuanto a las creencias con que fui educado y los conocimientos que adquirí con el tiempo.

Con Janina nos conocimos a través de la iglesia Adventista. Una doctrina fundamental es la del estado de los muertos. Los adventistas no creen en la vida después de la muerte, sino en la resurrección para la segunda venida de Cristo.

 

Durante mi infancia y adolescencia fui firme creyente de las doctrinas adventistas. Con el tiempo, la razón y la lógica me alejaron del dogma e hicieron recorrer los caminos del agnosticismo en un viaje sin retorno. ¡Cuánto quisiera creer que volveré a ver a Janina! Que nos encontraremos en la vida eterna, en la otra vida o en otra dimensión. Pero insisto, la razón y la lógica me impiden creerlo. Para eso está la fe. “La certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”, como le escribió San Pablo a los Hebreos.

 

Y mientras intento apelar a la fe, también reafirmo mi apuesta por la vida, por vivir un día a la vez y disfrutarlo, sin joder a nadie, con la sola alegría de estar vivo, pese a las vicisitudes.

La parca viene cuando quiere, no hay necesidad de invocarla. Disfrutemos la vida que nos queda, que no sabemos cuánto es. Creo que es el mejor homenaje que puedo hacerle a mi amiga. Y ojalá haya una nueva oportunidad de volver a vernos. Ojalá sean ciertas las predicciones religiosas.