La tarde se hizo tarde, era feriado. Encerrado entre cuatro paredes, con las cortinas cerradas, siempre imagino que afuera esta nublado. Porque al fin de cuentas un día nublado, así como un día de lluvia o una tarde soleada, no son condiciones metereológicas, son estados de ánimo.
P.D.
No acepto en este post comentarios de científicos, metereólogos, o esbirros amigos de la realidad que intenten refutar mi endeble afirmación sobre el clima.
A Gladys no le gustaba la prensa, tal vez otra de sus sabias cualidades. Alguna vez increpó a un periodista que la invitó a su programa y no la dejaba hablar, fue de las pocas veces que el Sr. Nomepierda asintió con humildad y admiración.
Llevaba siempre consigo una vida llena de glorias, una cajetilla de cigarros y un carácter de hierro.
Gladys no cantaba, deslizaba palabras entre los acordes.
-Soy alcohólico, soy drogadicto, soy homosexual, soy un genio -dijo una tarde en el escenario de la Towson State Univerity de Maryland, y se cayó redondo al piso. Paso varios meses internado en centros de rehabilitación. El 25 de agosto de 1984, pocos días antes de cumplir sesenta años, murió
-¿Truman?- dijo la tía de Truman en un documental de la televisión americana (norteamericana)
- Ustedes no lo conocían... Truman nunca escribió ese libro. Cobró el dinero y se lo gastó, eso es todo... Quise mucho a ese chico...
El hombrecito había dicho, una vez:
-No sé por que se ha enfadado todo el mundo.
¿A quién creían que tenían entre ellos? ¿A un bufón de palacio? Pues tenían a un escritor
Un gato que deambula con mirada de perro dos paréntesis que no encierran nada plátanos fritos, ulcera, manos vacías y en la esquina una frase de Mario Santiago: “si he de vivir que sea sin timón y en el delirio”
Hace tiempo Calamaro tenía la maldita costumbre de presentarte una canción y dejarte la sensación de que te había robado la letra. Hoy, casi de casualidad, me encontré una canción vieja y un sentimiento nuevo.
Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque sé que corro el riesgo de encontrarte
Antes que nada quiero disculparme por no cumplir el pedido de algunos lectores (web escuchas), sucede lo siguiente:
Drexler y su dulzura forzada me empalagan, Ismael Serrano y Kevin Johansen (el Manu latino) me exacerban y Silvio… que Silvio siga dando vueltas en su 4x4 por las calles de la Habana
Hoy les traigo algo de los narcocorridos mexicanos, disfrútenlo y no rían, nosotros no estamos muy lejos de eso.
Joaquín Soler no solía dar entrevistas, desconfiaba de los periodistas casi tanto como de los recaudadores de impuestos. A continuación un breve extracto de una de las pocas publicadas.
-El personaje principal de su reciente novela sufre de renguera, se comenta que en parte la historia es una analogía de nuestro país ¿la incapacidad del personaje tiene algún paralelismo con la deuda externa?
-La verdad es que el personaje es rengo simplemente porque de otra forma no podría alcanzarlo, su estilo de vida es demasiado ágil como para captarlo con mi torpe y perezosa redacción. Para serle sincero, al ver mi inoperancia en los diálogos, creo que debí haberlo hecho mudo.
En una emisora un perro mueve la cola, en otra, una cola mueve a un perro. Cervantes apaga el televisor y toma una pluma, Rocinante ya no tiene rienda ni bozal.
¿Eres una pequeña chica con suerte en la ciudad de la luz o solo otro ángel perdido? cantaba James Douglas Morrison hace ya algunas décadas.
Tal vez la pregunta no llegó a obtener respuesta, “Motel, Money, Murder, Mandes. Let’s change the mood from glad to sadness” se escribía en algún parrafo inferior.
Hoy pensaba en esta canción mientras manejaba por la ciudad y veía justamente eso, tanto ángel perdido.
Tal vez en el reino del revés los ciudadanos no se odien entre sí.
Tal vez en el reino del revés cada náufrago tenga su Wilson
Tal vez en el reino del revés una mentira sea una mentira y una verdad la verdad.
Tal vez en el reino del revés no ignoremos a los niños de las esquinas, no ensuciemos las calles, no gritemos al vecino, no menospreciemos la inteligencia ajena.
Es así, México me embruja, me vuelve torpe, me cobija, me traiciona cual Malinche postmoderna para luego volverme a cobijar.
Anoche volví a soñar con México, la arena blanca, un bar de playa, la Verdú apuraba un vaso de tequila, colocaba una canción en la rockola y me invitaba a bailar. Afortunadamente no desperté.
Iniciamos este blog con texto perteneciente a Jorge Luis Borges del libro Páginas escogidas, editorial Casa de las Américas. Y como todos saben, nada mejor que un texto leído por el propio autor. Con ustedes el errático, el elitista, el genial, Borges.
Cuando una lectura no basta, cuando las imágenes saturan nuestras retinas, cuando sólo queremos dejar la mente en blanco, tararear algunos acordes o escuchar algunas palabras. Es en ese mágico momento en el que nace Radio Planeta, el lugar donde relajarnos y disfrutar del sonido. Bienvenidos