El resultado del próximo referéndum, sea a favor del Si o sea No, es que en materia de democracia, nos hemos aplazado. Luego de haber aprendido, lo que nuestros abuelos nunca tuvieron, volvimos a perderlo. La democracia, es decir el respeto por la opinión contraria, el reconocimiento a que todos tiene derecho a pensar como quieran. Esos valores los hemos borrado de un plumazo, usando el garrote, el insulto, la intolerancia y la agresión en general, para ser los candidatos preferidos para volver nuevamente a cavernas, así estas sean de cinco estrellas.
El anterior sesudo análisis, lo deduje no solamente al ver en la tele y en la calle, actos que avergüenzan a todo boliviano pero, sin ir lejos, esta mañana en mi casa me levanté silbando pensando en que ya llega el carnaval y me senté a desayunar, cuando apareció mi suegra.
- ¿Ya tendió su cama?, me preguntó.
- Si, le respondí.
- O sea que votará por el si. ¿O está negando lo que digo?
- Si.
- O sea que por el Si.
- Es que cuando le dije si…
- Esta burra, no entendió…¿Eso está tratando de decirme?
- Si, perdón digo No.
- Claro ahora cambia de parecer.
- Si.
- Vio? Volvió con el si.
- Si. Pe…
- No hay necesidad que fundamente su voto.
- Es que solamente…
- Puede callarse?
- Si.
- A mi no me va a convencer, porque mi voto es contrario al suyo.
- No si, digo no se.
- Ya empezó a temblar el mariconazo y se chipó la lengua.
- Si.
- Vio? El pez cae por su propia boca.
- Sabe mi querida suegra, yo no estoy refiriéndome a nada que ver con el referéndum, estaba hablando simplemente de mi desayuno.
- ¿Solo de eso?
- Si.
- No sea careta, porque el Si se la sale cada instante.
- ¿Si?
- Una vez más dice Si y de un sartenazo le aplasto su calavera. ¿Entendido?
- Si.
- Oiga, ¿usted me habla así para sacarme de mis casillas?
- No.
- Se pasó al No.
- No.
- O sea que sostiene que es del Si.
- Lo que quiero decirle es que usted habla de una cosa y yo respondo otra cosa. Usted me confunde.
- Pues aquí, de hombre a hombre, usted me va a decir en qué quedamos por fin; por el Si o por el No.
- No.
- Eso quería escucharle.
- No. Le digo que no le puedo decir nada, porque sería campaña proselitista y las campañas ya han terminado.
- Je! Sabía que me iba a eludir el bulto. Vaya a barrer, no discuta, ¿de acuerdo?
- Puej.
ABAJO EL TELON
Esta escena estará contenida en mi futura tragedia griega “Penélope, la suegra” obra en que la protagonista teje una enorme chalina con la cuál, ahorca al manso de su yerno.