EL DIA DE LOS VIVOS
- Hola? Hablo con la Empresa de Demoliciones?
- No. Número equivocado.
- ¿ No hablo con el demoledor de Warnes?
- No, acá habla Adolfo Mier Rivas, licenciado en Ciencias y Técnicas de la Opinión Pública, comediógrafo y dramaturgo y de paso, humorista.
- Chistocito, no?
- Si, chistocito y qué? Así me gano la vida. ¡Ah! Y además soy instructor en talleres de teatro.
- Además, manda parte.
- Pero qué quiere?
- Es que con estos líos de las demoliciones el abogado que las defiende, don Otto dijo que uno era Mier Rivas.
- Tuvo un lapsus, que lo corrigió.
- Y el asesor del Ministerio de Vivienda, lo dijo clarito que iba a citar a declarar a un Adolfo Mier.
- Más que lapsus fue una burrera, un error que no lo enmendó y que me perjudica pero lo perdono porque si viene de esa fuente qué otra cosa podemos esperar que no sea la chambonada?
- Por lo tanto, ¿ no tiene empresa de demolición.?
- Ni para tumbar hormigueros, valga la aclaración.
- Debe ser fregado que digan su nombre por medio de la tele. “Que falta de ignorancia”
- Por eso se mete tanto la pata.
- Como decirle chau a la DEA.
- Si yo fuera gobierno, luego de conocer las noticias de los carteles de asesinos de Mejico de lo que pasa en la Argentina, me agarraría de la DEA uñas y todo y le pediría a la comunidad europea más, que refuerce su lucha contra el narcotráfico, en vez de despacharlos tan irresponsablemente.
- Hay que cambiar el slogan del gobierno: Bolivia Blanca, Evo pijcha.
- Es que a mayor coca, mayor cocaína porque qué van a hacer los cocaleros sin su coca, tienen que comercializarla.
- Luego nos llenaremos de criminales y lo peor, de consumidores.
- Debe ser por eso que un señor le ofreció unos pitillos a un Ministro. Ya está empezando la cosa.
- Por todas esas cosas es que creo que hay que, luego de pasado el Día de Difuntos hay que crear el Día de los Vivos, es decir de los se pasan de vivos.
- Como los pigmeos que están apareciendo otra vez, para intentar llegar al Palacio Quemado.
- Esos son los vivos, que resucitan porque como no tienen sangre en la cara, se atreven a cualquier cosa.
- Así es, pero, ¿ seguro usted no hace demoliciones, señor?
- No!