En mis tiempos no se hablaba tan abiertamente, malas palabras. Se decía, entre otras cosas “a la gran siete”, número que sustituía la palabra asignada a las calumniadas de vida horizontal.
Se la usaba para exclamar sobre cosas muy especiales, fuera de lo común. Es por ello que mi servicio de espionaje doméstico encabezado por una chola doble pechuga que hace la comida en la Cancillería me ha pasado el dato que, entre el Gobierno de los Estados Unidos y el de Bolivia, se hará un sana sana para que el culito de rana que tiene el embajador de ese país y el de llama que tiene nuestro presidente, dejen de levantar ronchas.
El tratado, aún secreto se llamará “A la Gran Seven”, como muestra de acercamiento entre dos culturas diametralmente opuestas, pero que requieren volver a acercarse porque hay lazos tradicionales que las unen, como ser la deuda externa, la Cocacola y el narcotráfico, entre otros.
A la Gran Seven buscará establecer cuales son los siete pecados capitales que hacen que las relaciones vayan tan mal, diferencias que no se solucionarán, en seven days, como tiene la semana.
La agenda es secreta, pero pude enterarme que EE.UU. planteará entre otras cosas:
1. Una relación de mutuo respeto.
2. Continuar con la cooperación que ofrece en diferentes ámbitos.
3. La no intromisión en asuntos internos (de parte de Bolivia)
4. No sembrar coca indiscriminadamente en el Chapare ni en los Yungas.
5. Luchar contra el narcotráfico (menos en EE.UU.)
6. Nacionalizar a Marco Antonio Etcheverry porque es un ejemplo que hace mucho bien en EE.UU. a cambio de una visa al Canciller para que visite el cañón de Colorado done hay piedras que le van a encantar
7. Concensuar para abrir un consulado americano en Orinoca o por lo menos un restaurante de Mac.Donald`s en dicha localidad.
La contraparte boliviana planteará:
1. Que cuando Evo diga alguna burrera contra EE.UU. contra su gobierno o contra su Embajador, que lo considere como chiste gringo, porque no está hablando en serio.
2. Que se respete su condición de antiimperialista.
3. Que se le siga prestando dinero.
4. Que le permitan vender ropita usada en ese país
5. Que luche contra el narcotráfico pero en su territorio porque en territorio boliviano, la coca no es cocaína.
6. Que su Embajador juegue obligadamente “soccer” para hacer un picadito del equipo de Palacio vrs. Embassy off the United States (sic).
7. Que no le hagan enojar porque en cualquier momento bloquea Washington con sus ponchos rojos o secuestra a Bush con sus chicos del escuadrón Delta.
Esito sería.
Comentarios (1)
Estimado Señor Oso Mier:
De entrada permítame tutearlo, ya que durante mi estadía en Bolivia tuve la oportunidad de asistir a alguna de sus obras que me parecieron simplemente GENIALES!
Soy un ciudadano paraguayo y he residido en Bolivia en el periodo 1990/97 y tengo muy bellos recuerdos de vuestro querido país, he dejado muchos amigos,disfruté del carnaval cruceño, frecuenté los karaokes(y apesar de mi pésima voz recibí en Bolivia los unicos aplausos de mi vida, disculpe la informalidad), me agradaron mucho las comidas y bebidas, en fín una experiencia muy agradable para mí en todos los aspectos.
Leo regularmente sus columnas en el blog de EL DEBER y mentalmente me traslado al pasado reciente y hoy por su intermedio a todas las personas que tuve la oportunidad de conocer, por ese gran calor humano que me brindaron, por el gran cariño que me demostraron les digo: GRACIAS DE TODO CORAZÓN, HERMANOS BOLIVIANOS!
Publicado por César Rodríguez | Julio 12, 2008 8:53 AM
Publicado el Julio 12, 2008 08:53