La Copa Libertadores, terminó para Bolivia. Prematuramente, una vez más, pero no es para ponernos tristes, porque ésta vez lo hicimos a propósito. Por esas coincidencias que tiene la vida, Bolivia fue anfitrión en los estadios más altos del mundo.
No solo los más vetados, sino los más temidos. Potosí y Oruro tienen sus escenarios deportivos muy cerca del cielo, pero muy lejos de la gloria.
Tuvieron que sacrificarse, porque luego de los esfuerzos que hizo el gobierno con el show de Maradonna y sus boys, teniendo a don Evo de gestor, acuñamos para el mundo uno de los grandes principios irrenunciables que tenemos; “Se juega donde se nace”.
Pese a esa contundencia, había que hacer algo más y no se si es cuestión del gobierno, al que le echamos la culpa de todo, pero luego de ver con tristeza las performances de potosinos y mis paisanos, los orureños; se pierde donde se nace.
¿Qué persigue eso? Es un sacrificio para animar a los mariconazos de los brasileños a que jueguen en la altura.
Con el convencimiento de ese país, la FIFA nos va a devolver el estadio Hernando Siles como tarjeta de esperanza en las eliminatorias.
Demostrando que equipos de otros países pueden ganar nada menos que en Potosí y en Oruro, seguro que la altura, ya no será el mito del terror, que no es un infierno pese a que las bandas tocan la diableada los 90 minutos y todos vendrán a pasearnos como lo hicieron los colombianos a los santos en su cancha.
Esas ciudades, no solamente tienen eso. El aire es pesado, da la sensación que está lleno de minerales que se desprenden de los socavones de angustia, no precisamente como tónicos revitalizantes, sino como tapones para respirar, pero ni eso detiene a gente preparada que le perdió el respeto a la altura y se dio cuenta objetivamente que en el nivel del mar o a 5 mil metros, somos unos pata duras marca cañón.
Esa es la verdad. Ya no tenemos aliados natrurales que nos favorezcan.
Por eso, tenemos algo que hacer, algo que no hace mucho tiempo el fútbol boliviano; trabajar en serio, en el altiplano, en los valles, en los llanos, donde los campeonatos son de alasitas y los resultados internacionales son dantescos.
Lo que sacamos de la gran polémica, por el momento es que se pìerde donde se nace.
Ojalá la selección revierta ésta impresión. Confirmarla sería una nueva catástrofe a 4 mil metros sobre el nivel de toda bronca futbolera.
Comentarios (2)
el futbol boliviabno esta por los suelos, y no porque falte material humano, si no por que los dirigentes de nuestro futbol son unos BURROS pero burros de verdad, deberian apoyar a los juveniles y ninos, que cada vez hay varios talentos en el pais y en especial en el oriente boliviano la cuna de futbolistas, llegan hasta una edad de adolescencias y por falta de apoyo e incentivo eligen otro camino, espero que este comentario llegue a muchas personas SE PIERDE DONDE SE NACE de Adolfo Mier Rivas
Publicado por jhonny ruiz | Abril 28, 2008 6:48 PM
Publicado el Abril 28, 2008 18:48
Querido Oso,
Lamentablemente tu predicción fue confirmada y perdimos nuevamente, que nos queda, solo dos cosas, primero, aprender a jugar en cualquier terreno, no solo en La Paz, por que la selección no juego en otras ciudades Bolivianas?
Segundo, desarrollar nuevos talentos, pero no basta enseñarles a paterar una pelota, es necesario que aprendan a ser profesionales, cosa que hoy en dia en el futbol boliviano no existe.
Publicado por Marcelo | Julio 7, 2008 2:26 PM
Publicado el Julio 7, 2008 14:26