Debo confesar hidalgamente que soy un crudo en materia económica. Tanto así que en vez de esposa tengo una subsecretaria de gastos que dispone de mi salario mensualmente. Sin embargo, eso no me inhibe de comentar sobre economía, en vista de que los que manejan la economía del país son tan crudos o más que este pechito.
Siempre escuché que “exportar o morir” era una premisa valida. Solo exportando generamos producción, generando producción generamos trabajo y ambas cosas producen divisas para el país.
Pero eso no cuenta para el populismo, para esa mala leche demagógica que toma medidas por el mero hecho de joder la paciencia a nuestros productores.
Pero admitamos que tampoco son tan burros, porque paralelamente han instruido al Ministerio de Salud para que estudie si la carne de burro funciona como alimento.
Está clarito que quieren cambiar el aceite por los burros. No se si se hace manteca de burro pero de los burros, en éste caso de las burras, se que su leche es a todo trapo no solo para tener más vigor. Las griegas y romanas ya se bañaban en tinas con leche de burra y tenías unas tetas como las de la Sofía Loren, sin necesidad de silicona.
A diferencia del aceite no necesitamos transporte. Los burros se exportarán solitos. Irán caminando por las carreteras, así hayan bloqueos o derrumbes. A los burros no los detiene nadie. No necesitan combustible, menos choferes. Un arriero con su bolo de coca es suficiente. Los burros no hacen paros, no aumentan tarifas a sus servicios.
El burro ni se encoge en las épocas lluviosas, resiste sequías. No es solamente una materia prima barata, sino que es originaria, es de fácil producción y mantenimiento.
Por ahí creamos aceite de burro, extraído del respetable nervio de los privilegiados asnos a los que envidiamos por ciertas dotes y creamos el viagra boliviano hecho de burro nacional y recaudamos en los mercados del mundo, más que la soya y los minerales juntos
Hay otros burros de exportación, pero a ellos hay que preservarlos porque son reserva nacional. No son comestibles pero dan ganas de morderlos, pero no es posible deshacernos de ellos porque con que materia prima funcionaría el Parlamento? La Constituyerte? El Ejecutivo? La oposición? Esos no son exportables. Ellos nos pertenecen por desgracia, conservarlos no es solamente una pena, sino un deber.
Comentarios (7)
Senhior Mier Rivas,
Muchas felicidades, solo un comediante como usted usted sacar algo gracioso de todo lo que pasa en Bolivia.Gracias porque logro hacerme reir.
Saludos desde Francia, siga adelante.
Monica
Publicado por Monica | Abril 24, 2008 12:23 PM
Publicado el Abril 24, 2008 12:23
Oso,si todos los que escriben en ese periodico pusieran sus nombres como tu, almenos dejarian de ser unos tristes escribidores que se esconden en el anonimato.
Publicado por Raul | Abril 25, 2008 1:02 AM
Publicado el Abril 25, 2008 01:02
los ultimos burros citados lamentablemente no sirven ni como abono de la tierra..
Publicado por Claudia Gutierrez | Abril 25, 2008 11:20 AM
Publicado el Abril 25, 2008 11:20
GENIO!!! cuanta verdad y sabiduria hay en sus palabras... y encima nos hace reir de nuestra verdades, simplemente es usted un genio.
Publicado por janet berríos | Mayo 10, 2008 1:36 PM
Publicado el Mayo 10, 2008 13:36
Oso,
Felicidades!!!!!!!!!!!!!!
Tu analogía no puede ser más cabal. En Bolivia tenemos mucho que exportar, pero por causa de algunos burros, lo único que estamos exportando es burros!!!
Publicado por Luise | Mayo 20, 2008 12:24 PM
Publicado el Mayo 20, 2008 12:24
Antes que venderlos me los llevo a mi cuarto
Publicado por Perrotti-Fpaefli | Junio 5, 2008 7:59 PM
Publicado el Junio 5, 2008 19:59
Lo curioso es que hemos llegado al extremo de considerar como un logro el hecho de "producir para exportar" e imprimir en los productos "calidad de exportación", cuando en realidad debemos primero abastecer el mercado interno con precios no especulativos y que los bolivianos consumamos productos de "primera calidad" o con calidad de exportación.
Publicado por milton | Junio 24, 2008 4:20 PM
Publicado el Junio 24, 2008 16:20