Siempre, en esta frenética vida, tenemos algo para recordar. Los recuerdos más constantes, calcados, nítidos e ineludibles son; pagar la luz, apagar la luz, el agua, el teléfono, la letra en el Banco y cumplir con la cooperativa, entre otras deudas donde no falta el dentista o el sastre. Esos son los recuerdos que no nos dejan dormir. Pero hay otros recuerdos que nos hacen soñar.
Ellos llegan volando, en alas de la música, porque ella es la ingeniera en asepsia que desempolva nuestra mente y nos lleva “a tiempos idos y no volvidos”.
Los jóvenes de ayer, que estamos pavimentados de añoranzas, celebramos cuando con tan bello motivo, surgen grupos que se acuerden de generaciones que quieren seguir cantando y bailando, pero que no se meten a una discoteca actual, porque les puede dar un infarto estrangulándoles la yugular del alma, con una reguetón sin pies ni cabeza. Felizmente esta tierra, siempre tiene surcos que dan frutos que nacen regados por el talento. Son valores nuestros que contra viento y marea, tratan de imponerse a un mercado donde los artistas de importanción, siguen siendo una cortina infranqueable.
Cuando llega un cantante o un conjunto del exterior, sabemos a qué hora desayunan, qué desayunan, cómo duermen con quién duermen, si tienen pelos en la oreja y cuál es su último escándalo. Los artistas locales, muchas veces son moco de pavo. Jugando en su casa, no siempre ganan, porque no cuentan con el apoyo de quienes pueden hacerlo. Este comentario viene porque aparecerá el día del Padre, un trío que ha dado a luz a Vivencia’s. Un conjunto de bellas voces cruceñas que nace para cantarle a la vida, a nuestra vida, a nuestro pueblo.
Sacudiéndose las telarañas del tiempo, Tingo Vincenti, Sonia Poppe y Eduardo Santa Cruz, se fusionan en Vivencia’s, para cantar al unísono, algo para recordar. No son cuentas ni deudas. Son vibraciones del alma, cantadas con el alma. Como soy un desorejado, solo tonadeo una especie de himno a la alegría, porque el pentagrama del pueblo ha rescatado a esos gorriones, para que los románticos de hoy y de siempre, podamos vibrar con sus Vivencia’s.
Gracias a ellos, los recuerdos y vivencias, volverán en sus gargantas y sus sentimientos. Personalmente mi negra y yo, estamos chochos de la vida. Iremos a verlos el día del padre, aunque yo pague la cuenta.
* Romántico que sigue creyendo que la serenata, sigue siendo la intrusa de la noche que nos despierta, para hacernos soñar.