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Noviembre 2007 Archivos
Cuando era pequeño, una chica buena pierna que me gustaba y vivía en mi barrio, me dijo que era un osito y que cuando sea un oso, me iba a dar bolilla. Era casi un niño pero no fui a quejarme a nadie y desde ahí me quedé con el apodo. Nunca me molestó. Si me decían ratón, como al chico de la esquina, tampoco me hubiera molestado y si me decían macaco, me daba igual. A nuestro delantero Arce, le dicen “conejo” y no creo que vaya a la FIFA a quejarse, porque jugará con los pies, pero tiene cuatro dedos de frente. Había un ministro que le decían Chulupi y él se reía, más por cuerudo que por político, porque prefería que lo llamen el zorro, pero en ninguno de los casos iba con majaderías al exterior, a hablar pistolas.. Hablando de macacos, tuvimos un super macaco mayor. En realidad le decían Mono, apellidaba Paz Estensoro, estadista, político, catedrático, economista, chapaco y muchas cosas más de las que seguramente se sentía muy orgulloso, inclusive de ser movimientista pero nunca llegó a un foro internacional, para irse a quejar, porque su investidura y su inteligencia, sabían diferenciar entre una denuncia a nivel internacional y una estupidez ecuménica.
Imagínense al doctor Paz Estensoro decir “me dicen mono”. El decía otras cosas y solo entre nosotros, como por ejemplo ”se nos muere el país”, ahora estaría diciendo “cuidado, se nos muere la democracia” Somos un país que exportamos escándalo y boluduces. O cocaína o “evadas”, papelones que no hacen reír, sino producen vergüenzas ajenas.
Los precios están en las nubes, la Constituyente naufraga y el presidente desafortunadamente mete la pata. Paralelamente, Tuto contabiliza cuantas veces aterriza Chávez en Trinidad, como si esas fueran las cosas más importantes que pasan en nuestro país. Lo que ocurrió, nada menos que en Chile, de todas maneras es una lección para quienes quieren jugar a la política. No hay nada más importante, más primordial que el respeto al adversario y eso lo subsayó Zapatero, aunque le digan zapatero a tus zapatos.
Un Rey que manda a callar a un presidente, un presidente que insulta a un ex presidente, otro que muestra la foto de su embajador como prueba de una conspiración. Es para no creer. Vivimos en un despiole general y todo por culpa de nuestro Prefecto que comparó a un mandatario metiche como a un macaco mayor. Esa es una irreverencia total, torpe y censurable que nunca será perdonada, obviamente por los macacos. * Zoólogo, autor de la comedia “El Macaco, soy yo” y extra en la película “La Bella y la Bestia”.
La gente de deportes de EL DEBER, como generosa y eventualmente lo hace, me pidió estar presente en ésta edición con una columna de humor. La verdad es que me siento como un cuenta chistes en velorio. Con pena, con bronca y con la chispa apagada.
Hay varios géneros dentro el humor. Cuando nos reímos en presencia de los muertos o de la muerte en si, estamos haciendo humor negro. Cuando tenemos que dirigirnos a la selección, es humor verde. Verde porque enciende una esperanza al empezar cada partido. Luego de 90 minutos nos da tres minutos de felicidad y sobre la marcha, se roba la alegría de nuestros corazones, porque las piernas ya no dan. Verde por inmaduros, verdes porque aún son hojas que no han dado frutos, a no ser cálculos biliares a nueve millones de habitantes.
Por ahí Evo y Chávez que no sabe un corcho de fútbol, “arreglaba” un empate para que su colega de la Plaza Murillo le siga rindiendo pleitesía, pero apareció el espíritu del rey de España y le dijo a nuestro arquero “Por qué no te lesionas” y así nos quedamos mudos, mordiendo otra derrota que, particularmente fue lo que más me dolió, aparte de una muela que me sacaron sin anestesia.
Es grave para el corazón y para el hígado, gritar el primer gol, amargarse con el empate, volver a soñar con el segundo gol y quedar fleco con el segundo empate y llegar a la gloria, salir al jardín a gritar el tercer gol, volver a sentarnos y ver que nos cocinaron con tres balazos más! cuando soñábamos primero, con los primeros tres puntos, luego con un puntito y quedarnos hecho bolsa con cinco goles.
Pero eso es lo que casi siempre pasa. Lo que viene a continuación es echar la culpa a alguien, porque de alguna nariz tiene que salir sangre. Empezar por los jugadores, identificar a uno a otro, a todos, luego al entrenador y finalmente a los dirigentes. Yo a ésta lista, sumaría a la prensa deportiva, obviamente con excepciones porque en líneas generales, no hemos creado una opinión pública con criterio futbolistico, porque hablamos de lo que no sabemos, ni jugar, ni planificar, ni comentar, mientras hay mentes doctas en países vecinos que mediante el cabe nos dan cátedra que en nuestra televisón nunca la escuchamos.
Por todo ello, para mi el único culpable es ITS porque no instaló sus servicios a los chicos de la selección y si no tienes ITS, estás eliminado.
CELU-CELOSSi no se hubiera inventado El maldito celular, Mi fidelidad estaría intacta Y tus celos trasnochados por falta de pruebas, serían obrados archivados S.E.u O¿Qué fue lo mejor del año pasado? Fuiste vos. Qué fue lo peor del año pasado? Fuiste vos. Terminamos empatados Fuiste, sos y serás Lo mejor y lo peor de mi vida Tus sonrisas y tus lágrimas dieron sumas iguales el Haber de la luz y el Debe de la sombras quedaron en las cuentas, igualados pero algo caminó mal, porque al final de cuentas, que alivio y que yetera, porque sin pensar; te perdí, junto con mi celular y mi billetera. S.E. u O. METAL LOVEAmor de juventud, Oxidaste tan rápido la pasión por lamer con tu aro en la lengua el ombligo de tu hembra por donde cuelga El metal sexi que trastocó el pecado carnal por una infección total. La besas con tus dientes de fierros forrados Y ella, con sus ortodoncias de metal Hacen del amor, una calamidad, Porque la piel, Sol de la verdad De declaró en huelga De poros cerrados Hasta otra oportunidad.
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