Mayo 12, 2008

¿CAMBIOS EN EL PERIODISMO?

  Por Erick R. Torrico Villanueva

 

 

            Si algo puede cambiar en el periodismo, sin duda, son las tecnologías que emplea, las maneras de aplicar los lenguajes de los distintos medios, la periodicidad y extensión de los espacios informativos o el personal que se ocupa de las tareas noticiosas, pero lo que no puede ni debe variar es la razón de la función periodística.

 

 

            Como es sabido, el periodismo tiene la misión básica de informar sobre los hechos de actualidad. Esto significa que se ocupa de recoger los datos necesarios relativos a tales acontecimientos y de “traducirlos” en estilo noticioso para su posterior divulgación o difusión por algún medio impreso, audiovisual o electrónico.

 

 

            Así, la información noticiosa es el alma del periodismo. Mas no toda información posee ese carácter, sino solamente aquella que reviste interés social (que no es lo mismo que impacto), que es fidedigna y está estructurada para su presentación según normas profesionales.

 

 

            En consecuencia, todo aquel otro material de los medios de difusión que no se inscribe en los parámetros mencionados no corresponde al ámbito periodístico, aunque algunos lo consideren producto del presunto “cambio” que habría llegado al mundo de las noticias.

 

 

            A lo largo de la historia el periodismo sí evolucionó, obviamente en el sentido de perfeccionar su tarea. De los primeros tiempos en que transmitía la palabra de la autoridad pasó a una etapa de pluralismo en que más bien fue lugar de debate y generación de ideas políticas; más tarde encontró el cauce de la información pública y definió, en ese momento, sus reglas estilísticas y éticas.

 

 

            El periodismo, entonces, trabaja fundamentalmente con noticias. Si no lo hace deja de ser periodismo. Ahí no hay argumento que valga respecto a supuestos cambios que justifiquen “nuevas formas” de hacer la noticia o incluso otros modos de concebirla. Si a algún “innovador” se le ocurriera decir que desde el próximo domingo ya no se meterá goles en el fútbol, eso significaría que el juego dejó de ser lo que era para ser cualquier otra cosa. Lo mismo sucede con el periodismo: es o no es.

 

 

            Dicho de modo distinto, si el periodismo no informa mediante las noticias quiere decir que perdió su naturaleza y función. Por eso, la argumentación acerca de que habría surgido un “nuevo estilo periodístico” —ese compuesto por fragmentos incoherentes, faltos de datos y hasta musicalizados que caracteriza a cierta televisión— se devela engañosa porque desfigura una tarea profesional socialmente necesaria y relevante además de que esconde lo que en realidad resulta una incapacidad para informar como se debe.

 

 

            Sólo la ingenuidad, la ignorancia o la mala intención pueden confundir la violación sistemática y cotidiana de casi todas las normas de la profesión periodística —ubicación temporal de los hechos, atribución de fuentes, precisión del lenguaje, brevedad de los relatos, separación entre información y opinión o entre información y publicidad, para mencionar unas cuantas— con un novedoso avance.

 

 

            Si algún cambio cabe reconocer como resultado de esa nociva práctica ése es el abandono de los criterios profesionales y de la finalidad misma del periodismo, negligencia que está dañando la credibilidad de los medios noticiosos y el prestigio de los periodistas.

 

 

            La improvisación era, hace unos años, el mal que aquejaba a las salas de redacción; hoy se suma a ella un problema mayor: el intento de suplantación del propio periodismo a título de “cambio”.   

           

 

           

 

           

 

Mayo 5, 2008

MAS DEPORTES Y ANUNCIOS QUE CULTURA: LOS SUPLEMENTOS DE LOS DIARIOS BOLIVIANOS

Por Bernardo Poma*

Los 76 suplementos que publican los diarios bolivianos están dedicados a presentar prioritariamente contenidos de deportes y de anuncios comerciales frente a otros temas  importantes como cultura o entretenimiento.

  

    Fuente: ONADEM 

Esa característica fue evidenciada por el análisis cuantitativo y temático de los suplementos publicados por 16 diarios de El Alto y 8 capitales de departamento del país  —excepto Cobija—.  Para el análisis se observó dos semanas de publicación en el mes de febrero de 2008.

  

La primera tendencia señalada se expresó en los 14 suplementos deportivos (19%) y los 13  de carácter comercial (17%) hallados. Además, estos dos tipos de suplementos tienen prioridad en su aparición respecto de otros, ya que 11 de los deportivos (79%) y 8 de los comerciales (62%) son publicados diariamente. Por lo general, sin embargo, cuando estos suplementos no son publicados, sus contenidos aparecen como sección y con el mismo nombre en el cuerpo principal del diario correspondiente.

  

Aunque los 13 suplementos de cultura (17%) igualan el número y porcentaje de los comerciales, los primeros se publican por lo general sólo un día de la semana. En efecto, 9 de los suplementos culturales (69%) son semanales, dos quincenales y los restantes dos tienen periodicidad variada.         

  

En un nivel numérico más bajo, los 11 suplementos dedicados a sociales (15%) resultan casi equiparables a los 10 de entretenimiento (13%), es decir, los que presentan crucrigramas, humor y otro tipo materiales. Todos los suplementos de entretenimiento registrados son de publicación diaria y también la mayoría de los suplementos de sociales.

  

Los demás suplementos —escolares, de variedades y femeninos, entre otros— son semanales y son menos que los antes mencionados; entre ellos destacan los 3 estudiantiles (4%), publicados por La Prensa (“Goyi), El Diario (“Nuevos Horizontes”) y El Deber (“El Debercito”).

  

Respecto de la periodicidad, en general, una apreciable mayoría de 44 (58%) suplementos son semanales,  otros 21 (27%) se publican diariamente y 2 (3%) de los registrados son quincenales. Un conjunto de 9 suplementos (12%) se publican en días variados de la semana.   

  

Desde el punto de vista geográfico, el estudio permitió verificar la tendencia a la concentración regional señalada por un estudio anterior del ONADEM. Resulta, entonces, que 57 suplementos (75%) se publican en las ciudades del llamado “eje”, La Paz-El Alto (27; 35%), Cochabamba (14; 18%) y Santa Cruz (16; 21%), en tanto que en las otras 5 ciudades se publica sólo la cuarta parte del total: 19 (25%).  Del mismo modo se debe recordar que la mayoría de los periódicos observados se publican originalmente en el “eje”, esto es, 10 diarios (63%) y sólo 6 (38%) en las otras ciudades. 

  

El promedio, cada diario publica entre 4 y 5 suplementos, pero las diferencias específicas son bastante grandes y también entre las ciudades del “eje” están los diarios que ofrecen más este tipo de publicación. Así, los paceños El Diario y La Prensa publican 10 y 9 suplementos, respectivamente, en tanto que el cruceño El Deber, 8. Los cochabambinos Opinión y Los Tiempos publican 7 suplementos cada uno. En las otras ciudades, destacan el orureño La Patria con 6 suplementos y el sucrense Correo del Sur  con 5. Al otro extremo, en Trinidad, La Palabra del Beni publica sólo un suplemento semanal de sociales.

  

Aunque es posible establecer otros cruces de datos y más especificaciones, el análisis ratifica las tendencias generales del periodismo boliviano señaladas en un anterior monitoreo. En principio, la mayor cantidad de suplementos deportivos de publicación diaria explica en gran medida la prioridad del tema deportes en los contenidos noticiosos, incluso mayor a los temas relacionados con sociedad, política o economía. Por otro lado, también se reitera la tendencia a la concentración cuantitativa de publicaciones en las ciudades del “eje”.

  

Finalmente, si bien se verificó que los suplementos están dedicados a una gran variedad de temas, aún son poco prioritarios en número y periodicidad los dedicados a cultura, y quedan muy reducidos los de contenido educativo o estudiantil; en ese marco, resultó  excepcional el único que aborda ecología y medio ambiente (“Kiswara” de La Patria). Con todo y a pesar de las asimetrías, es loable la diversa oferta de 76 suplementos, esfuerzo al cual se suman además 16 revistas publicadas por los diarios observados y que serán materia de análisis posteriormente.

* El autor es Responsable Metodológico Operativo del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM).

 

Abril 28, 2008

CRITICAS Y APLAUSOS AL PERIODISMO SEGUN CONSULTA CIUDADANA

 

Por Sandra Villegas (1)

 

La ciudadanía considera que algunos medios de comunicación informan con profesionalismo gracias a la sacrificada labor de servicio de los periodistas, pero dice que otros mienten, tergiversan las noticias y le faltan al respeto.

 

 

Estas son las conclusiones más relevantes identificadas luego de un análisis de los lienzos  escritos por la ciudadanía que participó en la Consulta Ciudadana “Tu palabra sobre las Noticias” desarrollada por el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) en las ciudades de Cochabamba, La Paz, Santa Cruz  y El Alto el pasado mes de enero.

 

 

El objetivo de la consulta consistió en conocer la opinión ciudadana sobre la calidad y credibilidad de las noticias, así como respecto al rol de los periodistas y los medios de comunicación en la vida pública. La consulta fue planeada en tres etapas: grupos focales con 32 personas, aplicación de una boleta de encuesta en 16 mesas de trabajo ubicadas en sitios públicos y recepción de opiniones escritas o gráficas en lienzos.

 

 

Diecisiete lienzos reflejan literalmente las opiniones escritas y gráficas de 352 personas (14%) de un total de 2.444 que llenaron la boleta de encuesta de la consulta. Esos lienzos formaron parte de  una estrategia cualitativa para rescatar libremente las opiniones de las personas en relación a las noticias, los periodistas y los medios de comunicación.

 

 

La ciudadanía agradeció a los medios por permitirle estar informada sobre la actualidad local, nacional e internacional y recomendó que los medios “deben y  pueden” ayudar a defender la democracia, devolver la paz y la armonía al país en lugar de generar división, polémica y alimentar las polarizaciones guiados por intereses políticos públicos y empresariales.

 

 

La gente que participó en la Consulta Ciudadana solicitó a los periodistas actuar con ética para no ser  como “niños con revólver”, los comparó con “políticos irresponsables” y les pidió trabajar con honestidad y mayor vocación.  Criticó fundamentalmente la falta de profesionalismo, la falta de ética, la falta de veracidad y el sensacionalismo.

 

 

De manera particular, las mayores críticas de los ciudadanos fueron planteadas a los noticieros de televisión, recomendándoles ser más precavidos con las imágenes de violencia, sexo y cadáveres que  difunden, en especial, a la hora del almuerzo. Pero también hubo el pedido de no dramatizar las noticias, ni usar el dolor y los problemas ajenos con fines lucrativos, como es el caso de niños y niñas víctimas de violencia que son expuestos públicamente sin apego a las normas legales que los amparan.

 

 

Según los encuestados, la libertad de expresión también se vulnera cuando no se toma en cuenta el respeto y derechos de los otros, incluidos los mismos periodistas.

 

 

Los medios de comunicación y periodistas fueron convocados a identificarse  más con los intereses básicos de la población y a ser más imparciales. Aunque, en este plano, la ciudadanía reconoce que en ocasiones los entornos empresarial y político condicionan su desempeño profesional.

 

 

Finalmente, la población sugirió que los periodistas no dejen de capacitarse, se formen cada día más e investiguen para ofrecer noticias, orientar, educar y mostrar las cosas positivas de la sociedad.

 

  


[1] La autora es Coordinadora Metodológica del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM), una iniciativa de la Fundación Unir Bolivia y la Asociación Boliviana de Carreras de Comunicación (ABOCCS).

Abril 23, 2008

LA ENTREVISTA EN LOS DIARIOS DE SANTA CRUZ

Por Ingrid Steinbach. Comunicadora Social.

Por Ingrid Steinbach. Comunicadora Social 

Una investigación de prensa comparada que analiza  los tres principales diarios de Santa Cruz (El Deber, El Nuevo Día y El Mundo) mediante el estudio de tres meses en décadas diferentes (octubre 87, octubre 97 y enero 2007) permite tener  una caracterización de la presencia y práctica de este género periodístico en los diarios mencionados.  

Aunque los tres diarios publican una cantidad  más o  menos similar de entrevistas al mes (13 a 14 entrevistas por mes), “El Deber” no ha variado su cuota de entrevistas mensuales en las tres décadas analizadas,  “El Nuevo Día”  ha tenido importantes decrementos y aumentos entre décadas, mientras  “El Mundo” ha ido aumentado paulatinamente el uso de esta técnica.

  

En los tres diarios se publican entrevistas mayormente en días de la semana.  “El Deber” y “El Mundo” le asignan  más espacio (generalmente una página completa)  a sus entrevistas. “El Nuevo Día” y “El Mundo” prefieren el cuerpo principal del periódico para ubicar sus entrevistas, mientras El Deber las ubica en los suplementos, particularmente el cultural, el social, el deportivo y el de reportajes.  

El tipo de personaje entrevistado es variado en los tres periódicos; sin embargo, “El Nuevo Día” y “El Mundo” dan cierta prioridad a los políticos, mientras que “El Deber” prioriza  a otro tipo de ciudadanos destacados, entre ellos a intelectuales, empresarios y artistas.  

“El Mundo” y “El Nuevo Día” tienen una preferencia muy marcada por entrevistar a varones, mientras que “El Deber”  prefiere entrevistar a las mujeres. Los tres periódicos entrevistan primordialmente a personajes mayores de 31 años, seguidos un poco de lejos por  personajes más jóvenes. Los entrevistados mayoritariamente son cruceños, seguidos por los nacionales y algunos extranjeros.    

La política, la vida personal y profesional, la empresa y la economía,  el espectáculo, la cultura, en ese orden, son los temas más recurrentes en las entrevistas, temas cuyo alcance geográfico o interés  está vinculado particularmente al ámbito local; no obstante, los temas de interés nacional, ubicados en segundo lugar, no están nada relegados.  

Las entrevistas que contienen declaraciones sobre temas de actualidad son las que más prevalecen en los diarios, particularmente en El Nuevo Día y El Mundo, que utilizan esta técnica como una herramienta de información.  

La entrevista de retrato a personalidades  ocupa un segundo lugar en los diarios analizados. Se destaca, sin embargo, una mayor explotación de esta modalidad de entrevista en el diario  “El Deber”.  La entrevista interpretativa, que es la que requiere más  elaboración, es muy escasa en los diarios de Santa Cruz. En los tres meses analizados se encontró una entrevista de este tipo en cada diario.  

La estructura frecuentemente utilizada para la presentación de la entrevista en los tres diarios es la que incluye una introducción previa a las preguntas  y sus respectivas respuestas. También se utiliza bastante el formato pregunta-respuesta sin introducción.  En menor medida se incluye un perfil del entrevistado y en escasas ocasiones  se utiliza la narración en tercera persona y el uso de citas textuales de las expresiones del entrevistado es escaso.    

El estilo y calidad  de las preguntas muestran el ejercicio de un periodismo objetivo (directo y concreto), pero generalmente poco elaborado, con preguntas cómodas u ordinarias presentadas en orden decreciente de dificultad, que no siempre reflejan un exhaustivo conocimiento previo del personaje o la temática. En consecuencia, el  vocabulario utilizado generalmente es corriente; sin embargo, en “El Deber” y “El Mundo” se encontraron algunas entrevistas bien elaboradas que reflejan conocimiento del tema y dominio del idioma. 

  

Existen pocas preguntas largas donde se luce el periodista Las preguntas valorativas también son utilizadas, pero en menor medida, particularmente las utiliza “El Mundo” que también hace uso de preguntas inquisitivas.   

En cuanto a la cantidad de preguntas utilizadas, en los tres diarios  predominan las entrevistas de 6 a 9 preguntas, seguidas muy de cerca por aquéllas de 3 a 5 preguntas.  Mientras que la entrevista con más de 10 preguntas es sustancialmente menor.  

El mayor porcentaje de las entrevistas son publicadas sin el nombre del periodista entrevistador y esto responde al uso más informativo que se hace de la entrevista. Se podría decir que los diarios cruceños con frecuencia  publican como entrevistas el resultado del ejercicio cotidiano utilizado por el periodista para “recabar datos” necesarios para armar su noticia.  

Existen pocas entrevistas interpretativas y reveladoras de la opinión y/o personalidad  de un personaje. Cuando se lo intenta hacer, generalmente se queda en los factores más superficiales.   

Uno de los directores de los diarios estudiados indicaba que la pobreza de la entrevista en estos medios se debe a la falta de periodistas que tengan tiempo para prepararse y adquirir capacidad para profundizar sobre el personaje y/o la temática.  Recalca que los medios de comunicación en Bolivia no son un negocio rentable y los recursos humanos son insuficientes para hacer un periodismo de calidad. Concluye: “Los periodistas que saben opinar y/o entrevistar se convierten en políticos”.  

Abril 14, 2008

DESASTRES NATURALES: EL PERIODISMO PUEDE AYUDAR A REDUCIR LOS IMPACTOS

Por  Vania Sandoval Arenas (1)

 “En la fase preventiva la información sobre prevención planificación y conocimiento de las posibles situaciones de catástrofe de cada zona puede contribuir a evitarlas y a reducir sus efectos. Un periodismo de anticipación y un periodismo de soluciones pueden ser de gran ayuda en este sentido, especialmente allí donde las catástrofes tienen un carácter cíclico y por tanto pueden ser previstas de modo aproximado por los medios. Sigue después la fase de actuación, cuando la situación de crisis es inminente o ya se ha desencadenado. Los mensajes de alerta y pre alerta emitidos por los organismos correspondientes, así como las recomendaciones que los acompañan, juegan un papel fundamental en la reducción del posible impacto de los acontecimientos Por último, está la fase de socorro, ayuda y rehabilitación, donde la comunicación juega igualmente un papel esencial a la hora de detectar necesidades, gestionar la ayuda y evaluar resultados” Hugo Aznar, España 2005

El 2008 la cobertura informativa sobre las inundaciones en el oriente no mejoró cualitativamente respecto al año pasado. En Bolivia, la prensa definitivamente no utilizó todas sus potencialidades para reducir los efectos de los desastres naturales de “El Niño” y “La Niña” (2007 y 2008), dedicando muy poco espacio a las informaciones sobre prevención y otras noticias útiles para las comunidades afectadas. Ese es uno de los hallazgos de la investigación del Observatorio Nacional de Medios, que analizó la información sobre las inundaciones del oriente en tres periódicos (“La Palabra” del Beni, “El Deber” de Santa Cruz y “La Razón” de La Paz), realizando un análisis comparativo de la cobertura en el año 2007 y el año 2008 (2).

La cobertura noticiosa sobre los fenómenos de “El Niño” y “La Niña” fue similar, los enfoques informativos estuvieron centrados en la ayuda nacional e internacional, el reparto de alimentos y los daños materiales que provocaron dichos fenómenos naturales. La información relacionada a temas de prevención no tuvo importancia considerable en la cobertura, ya que el tema apenas fue abordado en el caso de “El Niño” en un 1%, y en “La Niña” un 8% de las notas publicadas.

No hubo, entre los temas priorizados, noticias que den cuenta de alertas, pre alertas, o informaciones útiles y recomendaciones para las comunidades afectadas. Fue notoria la ausencia de noticias con contenidos realmente aprovechables para las miles de familias damnificadas que estuvieron meses viviendo en campamentos improvisados, con necesidades urgentes de orientación en materia de salud, atención de enfermedades, etc. De hecho, los damnificados como fuente redujeron su presencia en el presente año de 10 a 7% respecto al pasado.

Las dos fuentes más utilizadas en la cobertura de los dos fenómenos (“El Niño” y “La Niña”) fueron, por un lado, los representantes del Poder Ejecutivo nacional (38% y 44% , respectivamente), y por otro las prefecturas (13% y 34%, respectivamente) . El año 2008 los prefectos de Santa Cruz y Beni alcanzaron mayor protagonismo en la cobertura informativa a los desastres naturales.

La sociedad civil estuvo representada como fuente en primer lugar por los ganaderos, empresarios y productores, mientras las comunidades afectadas (los damnificados) estuvieron en segundo lugar (12 y 7% respectivamente, en el año 2008).

En la cobertura de “La Niña”, el diario “La Palabra” del Beni destacó por consultar de manera significativa a pueblos indígenas, campesinos, juntas vecinales (13% en conjunto), ya que los otros medios lo hicieron con mucha menor frecuencia.

La investigación concluyó que la cobertura dada a los desastres naturales, luego del análisis de temas y fuentes, dio cuenta de las acciones de las autoridades más que brindar información necesaria y vital para coadyuvar en la reducción del impacto de los desastres naturales.

El tema es serio: hablando solamente de daños humanos, el fenómeno de “La Niña” cobró al menos 63 vidas y afectó a 79 mil familias según informes oficiales (el año pasado se informó de 47 mil familias afectadas). Por ello, las comunidades afectadas necesitan con urgencia a la prensa como aliada, considerando además que las noticias de los periódicos por lo general son usadas como fuentes informativas en las radios e inciden también en las noticias de televisión.

(1) Coordinadora General del Observatorio Nacional de Medios  vsandoval@unirbolivia.org

(2) Para efectos comparativos, se tomó el mes de febrero en ambos años como muestra, en los tres periódicos analizados. Los desastres naturales afectaron a casi todos los departamentos de Bolivia, pero se presentaron con más fuerza en los departamentos de Beni y Santa Cruz.

Abril 9, 2008

MENSAJES DE LA CONSULTA CIUDADANA PARA EL PERIODISMO

 

Por Francisco Sosa Grandón

La mañana del lunes 7 de abril, el Observatorio Nacional de Medios (Onadem) presentó simultáneamente en Cochabamba y en Santa Cruz de la Sierra los resultados de la Consulta Ciudadana “Tu palabra sobre las noticias”, que había realizado el sábado 26 de enero pasado. Los resultados ya fueron presentados en la ciudad de La Paz el pasado 25 de marzo en la Asociación de Periodistas. 

Las conclusiones que Erick Torrico Villanueva, Director del Onadem, y Vania Sandoval Arenas, Coordinadora General, expusieron en Cochabamba y Santa Cruz, respectivamente, son que la ciudadanía:

           Valora la función y el servicio que cumple el Periodismo, pero cuestiona el accionar de los medios y los periodistas

.          Reconoce los entornos empresarial y político en que se desenvuelven los medios y periodistas y que pueden condicionar su desempeño.

          Percibe como problemas actuales la tergiversación de algunas informaciones, el sensacionalismo y la polarización mediática.

          Critica fundamentalmente la falta de profesionalismo, la falta de ética, la falta de veracidad y el sensacionalismo.

          Expresa una satisfacción regular (4,35 / 7) con las noticias y (4,45 / 7) con los periodistas.

          Usa las noticias sobre todo para opinar sobre lo que sucede, conocer la realidad y debatir al respecto.

          Dice que las noticias le sirven poco para ejercer control sobre los bienes públicos.

          Está principalmente insatisfecha con relación a la credibilidad, la honestidad y la imparcialidad de noticias y periodistas.

          Demanda mayor profesionalismo, objetividad, ética, capacitación y respeto. 

Estas proposiciones sintetizan la información obtenida, por un lado, en 2.444 boletas aplicadas a un similar número de ciudadanos, es decir, personas mayores de 18 años, de las ciudades de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra y, por otro lado, rescatan las opiniones registradas por algunos de estos ciudadanos en lienzos dispuestos para tal fin en las 16 mesas de acopio de información.

 ¿Qué dicen los ciudadanos sobre los medios, los periodistas y las noticias? En el caso de los lienzos de Cochabamba, alguno se animó incluso a definir el Periodismo como: “Una profesión arriesgada y a la vez muy delicada” que tiene “la meta de buscar la verdad”. Aunque no se ajusta a los académicos conceptos de Periodismo, expresa que en el imaginario de la ciudadanía los periodistas no tienen la verdad, la buscan. 

Los ciudadanos, que utilizaron los lienzos como una tribuna libre, sobre los periodistas escribieron: “¡Sean verdaderos profesionales de [la] comunicación, antes de ser empleados de los propietarios de los medios y seguidores políticos!”. Sugieren que, aunque los periodistas mantienen una relación obrero-patronal con los propietarios de los medios, en último término se deben a la población, trabajan para la ciudadanía. 

Otro escrito sobre los periodistas afirma: “Lo periodistas se han aplazado porque son vividores del país, se venden por tres monedas. No cuidan su honra y su honor”. Alude, como una percepción, a los informadores que sucumbieron a las tentaciones de las fuentes y que por ello hacen propaganda o publicidad, ya no Periodismo. También, insinúa que el único capital simbólico que tienen los periodistas es la credibilidad. 

La ciudadanía percibe con claridad la diferencia entre medios y periodistas. Sobre aquellos, por ejemplo, señalan: “Los medios son parciales obedecen a los grupos de poder, manipulan la información” o “Actualmente los medios de comunicación responden a intereses mezquinos, ya sean privados o públicos”. Estos mensajes establecen que los ciudadanos, por su interacción cotidiana con la televisión, la radio y la prensa, observan que los medios, en algún momento, se constituyen en instrumentos de grupos de poder. 

Con estos antecedentes, no debe sorprender que, sobre las noticias, señalen: “Son informales las noticias, las modifican a su criterio, no son verídicas. ¡Por favor cambien, sean imparciales!”. O, como si se tratara de un manual, recomienden: “Informar es aclarar las dudas, no confundir”. Existe una demanda clara de los ciudadanos para que los medios y los periodistas eleven la calidad de los discursos que presentan como noticias. 

Respecto de la superficialidad de algunas notas, los ciudadanos afirman: “Los medios no deberían ser tan sensacionalistas, no deberían dramatizar la noticia y volverla una especie de plato apetitoso que le guste a las personas y deberían mostrar las cosas positivas de la sociedad”. Llaman la atención sobre la “melodramatización” de los acontecimientos de la realidad. 

Se puede deducir del contenido de los lienzos que los televidentes, los radioescuchas y los lectores meditan, piensan y reflexionan sobre el rol de los medios y los periodistas. Los mensajes que han registrado muestran que son críticos con las noticias y que, por ello, demandan mayor profesionalidad a los periodistas e institucionalidad (códigos internos claros) a los medios. 

Por estas razones, los periodistas necesitan prestar atención a los comentarios de los ciudadanos sobre su labor. No se trata de una noticia más de la coyuntura, estos resultados tienen relación con la forma de encarar la labor de intermediación de información. 

El Onadem al presentar estos resultados ha cumplido con su objetivo: “Conocer la opinión ciudadana sobre la calidad y credibilidad de las noticias, así como respecto al rol de los periodistas y los medios de comunicación en la vida pública”. 

El autor es Corresponsal del Onadem en Cochabamba

fsosa@unirbolivia.org

Marzo 31, 2008

LOS PERIODISTAS TRABAJAN SIN PROTECCION

 

 

Foto: El Deber

Por Liliana Colanzi, corresponsal en Santa Cruz del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) 

 

El caso del camarógrafo de Televisión Boliviana que murió ahogado en el río Palometillas el pasado 1 de marzo durante la cobertura de una noticia es una consecuencia trágica de las precarias condiciones de trabajo en la que se desenvuelven muchos reporteros bolivianos. Rony Susano (23), el periodista que cayó de la lancha, no llevaba chaleco salvavidas al momento de realizar su labor periodística. Como él, muchos periodistas se enfrentan a diario a situaciones en las que pueden resultar heridos. Lamentablemente, son muy pocos los medios de comunicación que velan por la integridad de los trabajadores de la prensa y proveen el material necesario para resguardar la salud de sus empleados.

 

A fines del 2007, en medio de las numerosas protestas y enfrentamientos que sacudieron el país, se pudo constatar que los periodistas, fotógrafos y camarógrafos presentes no llevaban máscaras antigás, chalecos ni cascos para protegerse. Algunos reporteros fueran agredidos por los manifestantes o la policía y otros sufrieron desvanecimientos y vómitos a causa de los gases tóxicos. A raíz de ciertas notas de protesta aparecidas en periódicos, algunos medios comenzaron a dotar a sus periodistas de máscaras antigás.

 

Sin embargo, según Hernán Cabrera, secretario ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Santa Cruz (FSTPSC), menos de la mitad de los medios de comunicación cumple con los requisitos mínimos de seguridad que necesitan los trabajadores de la información. Cabrera indicó que los dirigentes de los sindicatos de la prensa se reunieron hace un par de semanas con los directores de medios y establecieron como plazo el 15 de abril para que las casas periodísticas realizaran ajustes y prepararan sus informes sobre las medidas que van a tomar con respecto a la seguridad de sus empleados.

 

Una encuesta sobre condiciones laborales llevada a cabo por el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) en 2007 reveló datos interesantes sobre la percepción de los periodistas acerca del medio en que trabajan. Algunos camarógrafos, por ejemplo, lamentaron que, durante la cobertura de enfrentamientos, sus jefes no preguntaban si se encontraban bien, sino que les preocupaba que las cámaras no sufrieran daños.

 

El informe del ONADEM también revela que muchos periodistas “no han recibido bonos de transporte, no saben si están asegurados, si tienen seguro de vida en algunos casos que les prometieron o si simplemente les están pagando de acuerdo a su contrato”. El estudio también advirtió que el salario promedio del periodista boliviano es de Bs 2.000 (y Bs 8.000 en el caso de editores y jefes), y que la jornada laboral “normal” es de 10 a 12 horas.

 

Los periodistas realizan una labor social de gran importancia. “Un periodista es más útil a la sociedad si está vivo y sano y si puede acceder al conflicto”, remarcó en un taller realizado el año pasado Dafne Martos, responsable de Comunicación de la Delegación Regional del Comité Internacional de la Cruz Roja para Bolivia, Ecuador y Perú. Dados los riesgos de la profesión y la coyuntura del país (protestas y desastres naturales), los propietarios y directores de medios no deberían ahorrar esfuerzos al momento de velar por la integridad de sus trabajadores.

 

Teniendo en cuenta esta situación, la FSTPSC ha hecho circular diez consejos para la cobertura periodística en tiempos de conflictos y de desastres naturales. Entre ellos, se recomienda al periodista anteponer la propia vida antes que la primicia noticiosa y exigir al medio de comunicación el suministro de equipos de seguridad como botas, cascos y chalecos. También se aconseja, en caso de que la vida o la integridad del periodista peligre, abandonar todo equipo audiovisual, “ya que la vida vale mucho más que una simple cámara”.  De igual manera, el comunicado propone que el periodista reclame a su medio el pago de un seguro de salud, seguro de vida y seguro contra riesgos profesionales, en cumplimiento con la ley.

 

   

 

Marzo 24, 2008

LIBERTAD Y COMPROMISO EN EL PERIODISMO

Por Marcelo Guardia Crespo

La Asociación Nacional de la Prensa ha cuestionado algunos términos del texto constitucional aprobado por la Asamblea Constituyente. El texto de la Constitución Política del Estado (CPE) dice que la información y las opiniones deben respetar los principios de “veracidad y responsabilidad”. La ANP tiene razón. No hay cosa más difícil que definir la noción de verdad aunque todos la deseamos. Lo que es verdad para el gobierno no siempre es para la oposición. Ejemplos tenemos todos los días. Nadie puede atribuirse la capacidad de ser portador de la verdad. Con esta idea pueden ejercer censura y autoritarismo quienes detentan el poder. Democracia supone convivencia de pensamientos distintos.

Sin duda que la noción de responsabilidad es fundamental. La información emitida debe ser respaldada, comprobable y no vulnerar los derechos de los demás.

El texto constitucional es avanzado en el campo del derecho a la información. Ha incluido esta noción que supone la capacidad de investigar, expresar y recibir información de interés público. Con ello se completa la necesidad de que los medios y periodistas trabajen para que la población esté informada oportunamente. No sólo para ejercitar su libertad de opinión.

En la CPE vigente se destaca solamente el derecho a la libertad de expresión. Con ese argumento se cometen abusos en el ejercicio de la profesión y en el manejo de medios. Algunos conductores de programas y periodistas dicen cualquier cosa a título de tener derecho a expresarse libremente. Olvidan que el periodista debe buscar la verdad aunque sepa que es difícil llegar objetivamente a ella. Muchos medios privados tienen compromisos con grandes poderes económicos y políticos. Políticos y autoridades inciden en las agendas de los medios y en el tratamiento de fuentes y contenidos. Hacen contratos para emitir propaganda en su favor con lo que comprometen las líneas editoriales por la vía económica. Se conocen casos de corrupción de periodistas con pagos extras que no dejan ninguna prueba. El único indicio contundente es la huella en el tratamiento parcializado de las noticias. El supuesto compromiso con la misión de informar de manera imparcial y verdadera se diluye en la conflictiva coyuntura social del país.

Los medios de comunicación se han convertido en instrumento de persuasión en un clima de disputa por la posesión de verdad. Tanto el gobierno como la oposición utilizan medios y periodistas para sus fines. La opinión pública se forma en medio de un caos mediático que frecuentemente transmite datos incompletos, tergiversados o falsos.

¡Pobre público! Tiene que escarbar el denso mundo mediático para tener datos confiables. Felizmente se multiplicaron las redes y sistemas de información alternativa a los medios masivos. La población no forma su opinión sólo a partir de los medios. La globalización ha multiplicado también las fuentes de referencia.

Periodistas improvisados cumplen labores que requieren de capacitación técnica y ética. No se cumple la disposición legal que exige la profesionalidad de los periodistas. Algunos medios hacen exactamente lo que no se debe hacer.

El manejo de fuentes es desequilibrado. Los sectores hegemónicos tienen más gente y recursos en los (sus) medios. Los programas de opinión y supuesto análisis se han multiplicado vertiginosamente. Cualquier persona asume el rol de analista político o periodista. Es obvio que todos tienen derecho de expresarse libremente por cualquier medio. Pero no todos están capacitados para hacer periodismo. Los hospitales tienen médicos profesionales en sus plantas. Nunca ejercen la medicina personas no autorizadas y sin licencia. Es un acto de responsabilidad social y legalidad. Lo mismo debía ocurrir en los medios.

Existe libertad de expresión en Bolivia pero no se satisface el derecho a la información. El cambio de enfoque de la legislación puede favorecer a que se priorice la necesidad de informar a la población más que intentar persuadirla o simplemente expresarse con libertad. Empresarios y periodistas debieran trabajar en función del derecho informativo. Muchos lo hacen muy responsable y eficientemente. La mayoría no.

Los límites entre la verdad y la libertad no están claros en el medio periodístico. Este reclamo es tan importante que debiera tener el apoyo de todas las organizaciones de periodistas y comunicadores del país. Aunque no está bien sólo exigir libertad irrestricta si del otro lado no se reafirma y demuestra el compromiso con el trabajo profesional y el derecho a la información.

 El autor es director de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana San Pablo filial Cochabamba

Marzo 17, 2008

PROBLEMAS MEDIATICOS EN AMERICA LATINA

 

 

Por Erick Torrico Villanueva  

 

            Los medios de información de América Latina presentan varios problemas comunes que inciden actualmente en su pérdida de calidad y credibilidad o que la reflejan.

 

            Tal fue, en síntesis, el diagnóstico que efectuó la Red Latinoamericana de Observatorios de Medios reunida a principios de mes en Bogotá y de la que participa el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM), de Bolivia, en su condición de miembro fundador.

 

            Las exposiciones presentadas en la oportunidad pusieron en evidencia que las preocupaciones en torno al trabajo de los mass-media en la región son semejantes en los diferentes países, lo mismo que varias de las dificultades  identificadas para esa labor.

 

            La cotidiana vinculación de la actividad periodística con la creciente conflictividad política fue señalada como uno de los factores que está llevando al alineamiento de muchos medios —privados y estatales— con su consiguiente politización explícita.

 

            Así, la polarización de las sociedades está dando lugar a una réplica de esa situación  en el espacio mediático que, además, también incide en la división cada vez más marcada de las audiencias y de las fuentes informativas de confianza.

 

            Otro efecto pernicioso para la naturaleza y la función de la información periodística es, en percepción de la Red, la frecuente utilización de operaciones de sustitución de los contenidos noticiosos por el sensacionalismo, el farandulismo y la propaganda. En otros términos, los criterios profesionales de construcción de las noticias están siendo reemplazados por fórmulas de impacto comercial o derivadas de estrategias de mercadeo político.

 

            En relación con ello, la práctica del “unifuentismo”, es decir, de la consulta de una sola fuente para cada información, fue considerada un mecanismo de reducción de los espacios de interpretación de los hechos tendiente a asegurar una suerte de monopolio del entendimiento de la realidad.

 

            El diagnóstico planteó, asimismo, que si bien los medios permiten que la gente exprese su malestar respecto de aspectos sociales, económicos o políticos, casi nunca contribuyen a que tal malestar sea procesado, sino que se lo usa como elemento emocional pero sin favorecer su gestión en democracia. Esto significa, que la participación ciudadana es convertida por los medios en un simulacro y da cuenta de que los propios periodistas no se asumen en su calidad de ciudadanos.

 

            El encuentro de la Red discutió también acerca de los procesos de renovación tecnológica de las comunicaciones —como la expansión de las capacidades de los equipos multimedia y la digitalización de la televisión y la radio—, los cuales traen aparejadas posibilidades paradójicas de ampliación del acceso a la emisión y la recepción o de concentración del control sobre la producción y la distribución de contenidos. Frente a eso, analizó la necesidad latinoamericana de dotarse de medios públicos, no apenas estatales ni gubernamentales, y de promover el correspondiente desarrollo normativo.

 

            La Red Latinoamericana de Observatorios de Medios está integrada por la Veeduría Ciudadana de Medios (Perú), el Instituto de Investigación de Medios (Argentina), la Red ANDI (Brasil), el Observatorio FUCATEL de Medios (Chile), FUNDAMEDIOS (Ecuador), el Centro de Investigación de la Comunicación (Venezuela), el Centro Civitas (Guatemala) y el ONADEM, iniciativa de la Fundación Unir Bolivia y de la Asociación Boliviana de Carreras de Comunicación Social.

           

Marzo 10, 2008

INFORMACION Y SOCIEDAD CON AMPLIO ESPACIO: LOS RADIONOTICIEROS EN BOLIVIA

 

Más de 80% de tiempo de información noticiosa frente al 12% de publicidad con una amplia cobertura temática de hechos de sociedad definen el perfil general de la radio informativa en Bolivia. A esa conclusión se llegó tras la escucha sistemática de un total de 64 horas, 20 minutos y 46 segundos de 15 noticieros meridianos estudiados durante 5 días hábiles, en los tres principales centros urbanos del país, en abril de 2007. De ese total, 37% correspondió a Cochabamba, 34% a La Paz-El Alto y 29% a Santa Cruz.

 

La distribución del tiempo entre información y publicidad prácticamente se replicó en el perfil de los tres centros urbanos: Cochabamba (80% y 13%), La Paz-El Alto (82% y 13%) y Santa Cruz (79% y 12%).

 

El análisis y clasificación de 2.138 notas permitió identificar poca diversidad en el uso de subgéneros, es decir, las formas narrativas radiofónicas de desarrollo de las notas. El subgénero hegemónico y más utilizado fue la noticia (59%), idealmente como narración breve, completa y suficiente del hecho. Se presentó poco de nota ampliada (3%) —constituida por un conjunto de notas y fuentes, en ocasiones a través del contacto con varias ciudades— y aun menos de entrevista (1%) —diálogo exclusivo de la emisora, en estudio o exteriores, con una fuente noticiosa individual o grupal—.  

 

Entre las notas resumen —presentadas al abrir y cerrar el noticiero o un sector de noticias—, los titulares (27%) fueron claramente más utilizados que los avances (6%) y los titulares resumen (3%). Esa tendencia tuvo variación significativa en el perfil de Cochabamba en relación al titular resumen que alcanzó el 12%.

 

Respecto de la cobertura temática, más de un tercio de las noticias se refirió a hechos con protagonistas o problemáticas de la sociedad civil, lo que fue codificado bajo el tema sociedad (34%), que junto con los de política (20%, referido a actores estatales: gobierno central, prefecturas, alcaldías) y economía (13%), constituyeron los contenidos centrales de la mayor parte de las notas difundidas (67%). Internacionales (13%) tuvo la misma presencia que economía.

 

Otros temas, como tierra y territorio que podría ser considerado clave, apenas alcanzaron entre el 3% y 2% de presencia.  Cultura y comunicación apenas llegó al 1%.

 

En los resultados por ciudad, sin excepción, sociedad se mantuvo como el tema más frecuente, aunque con mayor énfasis en los perfiles generales de Cochabamba (38%) y La Paz (36%), y notoriamente menos en Santa Cruz (28%). La similitud entre La Paz y Cochabamba se mantuvo incluso en el orden de abordaje de los cuatro temas más importantes en la tendencia general (sociedad, política, economía e internacionales). El perfil cruceño presenta una variación con internacionales (18%) que superó ampliamente a economía (10%) y ocupó el tercer lugar. 

 

En cuanto a las fuentes noticiosas más recurrentes, se invirtió el resultado verificado respecto de los temas abordados. En primer lugar, las fuentes oficiales del Estado (autoridades nacionales, departamentales y municipales) fueron las más consultadas y citadas (42% en conjunto). Dentro de la misma categoría, los representantes del Poder Ejecutivo (33%) fueron los más citados, seguidos de personeros de los gobiernos municipales (20%), del Poder Legislativo (15%) y de las prefecturas (14%). Después de las fuentes oficiales, el segundo lugar fue ocupado por representantes de la sociedad civil (ciudadanía, dirigentes sindicales, vecinales, ONG’s, etc.).

 

En los resultados por ciudad, los noticieros de Santa Cruz (35%) consultaron y citaron menos a las fuentes oficiales. En La Paz (46%) y Cochabamba (44%) las utilizaron por encima de la tendencia general. Mayor diferencia se encontró en la composición interna de las fuentes oficiales: en La Paz se citó con mayor frecuencia al Poder Ejecutivo (41%) y, en segundo orden, al Legislativo (20%); mientras que en Santa Cruz y Cochabamba disminuyó la consulta al ejecutivo nacional (29% y 28%, respectivamente) y aumentó la efectuada a los gobiernos municipales (28% y 21%). El Poder Ejecutivo nacional y los gobiernos municipales tuvieron prácticamente la misma importancia en tanto fuentes noticiosas en el perfil total de Santa Cruz. Cochabamba fue la ciudad donde más se recurrió a los representantes de la Prefectura (20%) dentro de la categoría de fuentes oficiales.

 

En el perfil de las tres ciudades, en la categoría sociedad civil, las fuentes más citadas fueron las organizaciones sindicales (22%), luego la ciudadanía (16%) y los comités cívicos (12%). En La Paz y Cochabamba se siguió la tendencia general, excepto en la menor consulta a los comités cívicos (9% en cada caso). En cambio, en Santa Cruz, la ciudadanía (21%) fue la más citada junto a sindicatos y comités cívicos (19% cada uno), estos últimos notoriamente más importantes como fuente en esta ciudad, dentro de la misma categoría. 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

Cabe remarcar, la vocación periodística de la radio preocupada por —y ocupada en— la cobertura mayoritaria de hechos que involucran a los actores de la sociedad civil que sobrepasó el tercio de la oferta informativa. Resaltó también, salvando diferencias particulares de cada noticiero, la proporción prioritaria del tiempo de la información que se mantuvo en alrededor del 80%, en el perfil radiofónico general de los tres centros urbanos estudiados.

 

Entre las expectativas pendientes, queda la mejora técnico-profesional que se puede traducir en la elaboración y presentación del reportaje radiofónico —fruto de la investigación periodística, no circunscrita al “momento” ni a lo inmediato—, el cual estuvo por completo ausente en la oferta de subgéneros registrados. Por otro lado, la cobertura “en vivo”, la otra vocación de la radio informativa actual, en ocasiones llega a ser tan sólo un “efecto”, ya que se descuida la fidelidad sonora y disminuye en general la calidad periodística radiofónica. Con todo, los resultados centrales del monitoreo reafirman las grandes potencialidades y vocaciones del periodismo radiofónico.  

Por Bernardo Poma. Responsable Operativo Metodológico del Observatorio Nacional de Medios - ONADEM