Después de la sacudida que me dejó la primera y segunda fecha de las eliminatorias, decidí que era tiempo de armar mi pilchas y salir del país, para buscar consuelo en tierras lejanas.
Decidí irme lo más lejos posible para olvidarme de los cinco goles que nos clavó Uruguay y para sanar mis heridas futbolísticas. Decidí deconectarme del mundo y me marché, para sacarme de encima ese estigma de perdedores que tenemos los bolivianos. Lancé mi telaraña y me colgué de un avión que me llevó a un extraño y lejano país.
Antes de ingresar, me revisaron a más no poder. Hasta me metieron a una cámara de cristal donde me fumigaron peor que a una garrapata. Al parecer pensaron que esta arañita era terrorista o algo por el estilo.
Después de pasar todos los interrogatorios de rigor, me instalé y tejí mi telaraña en uno de los arcos del estadios JFK de Washington. Grande fue mi sorpresa al saber que en este país del Norte al fútbol lo llaman 'soccer'. Además, casi me caigo de espalda cuando me enteré que acá, nuestro querido y apasionante deporte no es el rey de reyes, sino que está en la cola después del básquetbol, el béisbol y el fútbol americano.
Me dio tanta rabia saber eso, que decidí salir rajando del estadio. De pronto, sucedió algo interesante. Comencé a escuchar a miles de gringuitos y migrantes hispanos que coreaban: Diablo, Diablo. Luego, en una mezcla de 'espanglish' también lanzaban vivas a un tal Moreno. Grande fue mi sorpresa cuando me di cuenta que se referían a Etcheverry y a Jaime.
Acá, en la tierra del Tío Sam, estos dos bolivianos pisan fuerte en el 'soccer'. Saberlo me sirvió para levantar el ánimo, ya que me di cuenta que no somos taan malos en el fútbol, que hay jugadores que, aunque no nos demos cuenta, nos dan un poco de alegría.
Lo que pasa es que en Bolivia a veces ni nos enteramos de lo que hacen nuestros jugadores. O si lo sabemos, no le damos su verdadero valor. Para los latinos que viven entre Washington DC, Virginia o Maryland, el Diablo es todo un ídolo, pese a que está retirado desde hace tiempo. Lo mismo pasa con Moreno, goleador histórico de la MLS y figura actual del DC United.
La verdad que nunca me había sentido tan orgulloso de ser boliviano y, además, de encontrarme con tantos compatriotas que han venido hasta acá a buscarse la vida. Así que por el momento, esta arañita (o Spider, como dicen acá) se queda en el Norte, aunque no tenga papeles y corra el riesgo de que la 'migra' lo pille.
See you later... (ven que ya estoy aprendiendo inglés).
Comentarios (1)
Hola araña,
no se puede poner ninguna publicidad politica en las canchas, eso está prohibido por la FIFA. Ademas ironicamente los jugadores pisan la Autonomia durante un partido.
Saludos
Publicado por El señor | Noviembre 1, 2007 1:03 PM
Publicado el Noviembre 1, 2007 13:03