Después de tanto tiempo volví a ver un clásico. La verdad que pese a que no fue un partidazo, es inevitable ver a Blooming y Oriente y no emocionarse. La academia ganó (2-1) y lo tuvo bien merecido, pese a quien le pese y llore quien llore. Nada de que a Oriente le faltaron tres jugadores (Galarza, Arana y Aguirre), los celestes fueron superiores por arriba y por abajo, al derecho y al revés.
Pero bueno, mientras miraba el partido, me acordé de varias películas que he visto en los últimos tiempos y me fue inevitable asociarlas con lo que pasó en la cancha. La verdad que varios de los protagonistas del clásico cruceño podrían ser estrellas de cine por sus cualidades futbolísticas. Aquí les dejo un resumen y clasificación de las películas que presencié en el Tahuichi.
Harry Potter y la 'Academia' del Fénix (10 puntos)
Aquí el protagonista fue Joselito Vaca. Fue el mago de Blooming, no sólo por ser el que mostró mejor calidad, sino también porque anotó el gol de la victoria con la complicidad de José Loayza. A Joselito le salieron bien todos sus conjuros y no hubo Lord Voldemort ni nada por el estilo que lo detuviera. Constantemente rompió la defensa albiverde y puso en montón de pases para que Boyero llevara peligro. Diez puntos pa´l mago de Mapaizo.
Los Simpson, la película (3 puntos)
El papel estelar, el de Homero Simpson, lo ocupó el DT de Oriente. Al igual que el padre de la familia más famosa de la televisión, acostumbrado a meter la pata, Roque Drago mantuvo todo el partido a Fabio Giménes y sacó a Regis de Souza casi sobre el final. Los dos están gordos y fueron puntos en contra durante casi todo el primer tiempo, cuando Blooming arrinconó a los refineros. Tenerlos 45 minutos en la cancha ya había sido demasiado premio, pero Roque insistió con los dos y en el segundo tiempo el equipo saltó a la cancha tal y como había comenzado.
En el caso de Fabio, hay que reconocer que tuvo unos 10 minutos de redención, cuando se encontró con Sucha Suárez, pero no fue más. Incluso al final un periodista le preguntó a Drago por qué tanta insistencia con Fabio. El DT lo defendió a capa y espada, pero lo que se vio en la cancha no coincide con sus palabras.
Depredador 1 y 2 (1 punto)
Sergio Jáuregui (Blooming) y Luis Alberto Gutiérrez (Oriente) harían buena pareja en una de esas películas de terror, en la que descuartizan a un personaje cada minuto, como Depredador, por ejemplo. Los dos repartieron patadas a gusto y placer. Gutiérrez no le perdonó las piernas a Limberg, ni siquiera porque llevan el mismo apellido. En la primera etapa merecía la amarilla por una hacheada que le dio al Bomba y luego le plantó un codazo en la cara. Esta vez el árbitro le sacó amarilla, pero en realidad ya merecía una roja.
Jáuregui también le sacó chispas a varios rivales, pero tuvo la mala suerte de que el árbitro no lo perdonó y se fue expulsado en el segundo tiempo. El DT Quinteros reconoció que las rojas del zaguero le afectan al equipo, pero matizó su declaración diciendo que “es un chico joven muy temperamental”.
El retorno del Jedi (3 puntos)
Volvió Sucha Suárez a Oriente y hay que admitirlo que es buen jugador nomás, aunque saca de sus casillas hasta a su propia hinchada. Ayer, cuando ingresó, le cambió la cara a un equipo que no hilvanaba una. Sucha se juntó con Giménes y Palavicini y durante unos minutos le cambiaron la cara al partido, haciendo que Oriente pase de víctima a cazador. Es más, el delantero estuvo a punto de anotar el gol del empate con un remate cruzado, pero le faltó el centavo pal peso.
Lo malo, la amarilla infantil que le sacaron y la roja que se mereció después, tras fingir una falta dentro del área. El árbitro no lo botó y Sucha se salvó de terminar abucheado en su reaparición.
La delgada línea ‘celeste’ (10 puntos)
Aquí tuve que cambiarle el nombre a la película original. Su protagonista es Hernán Boyero. Flaco y alto, no hay quien pare al delantero de Blooming. Todas las pelotas que recibió, las cuidó muy bien y siempre generó peligro. Es de eso tipos raros, ya que uno suele pensar que los altos son malos pa controlar la pelota. Con Boyero nada que ver, domina, controla, espera a sus compañeros y lleva peligro a cada rato.
FIN
(bueno, hasta aquí me dio el tari por el momento. Si ustedes quieren anexar alguna película más, el teclado es todo suyo)