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Septiembre 2007 Archivos

Septiembre 20, 2007

SOBRE UN MUSEO Y UN MURAL

La semana pasada, el Museo de la Historia del Holocausto, de Jerusalén, fue galardonado el miércoles con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2007 por su labor para promover "la superación del odio, del racismo y de la intolerancia".
Otros 46 candidatos estaban en la lista de aspitantes, entre ellos la política colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada por la guerrilla de las FARC desde 2002, las orquestas juveniles e infantiles de Venezuela, fundadas por José Antonio Abreu, y otros procedentes de varios países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Cuba, México y Perú. Pero el galardón recayó en el museo jerosolimitano.

Visité el lugar en diciembre pasado, como parte de una delegación de periodistas latinoamericanos, y pude ver lo que se puede construir como nación, cuando se tiene una historia para contar al mundo.

En el suplemento Brújula del sábado 15 publiqué una breve reseña sobre esa visita. Aquí está el texto y también van algunas fotos, para que tengan una mejor idea de lo que hay allí, bajo el Monte de la Conmemoración.

 

METÁFORA DEL DESCENSO Y LA LUMINOSIDAD

Una visita al Museo de la Historia del Holocausto en Jerusalén es, literalmente, una inmersión. Un descenso a los años más oscuros del siglo pasado que toma forma en el pasaje a través del Monte de la Conmemoración, en cuyo interior se construyó el memorial.La metáfora del descenso tiene un principio y un fin. Empieza mostrando la vida de las comunidades de judíos dispersas por Europa en siglos anteriores y detalla las condiciones de discriminación a que eran sometidas.El visitante avanza en el tiempo, de sala a sala, en zigzag, cruzando diez veces la columna vertebral del museo, compuesta por dos largas planchas de concreto que crean una figura triangular que domina el ambiente. En cada sala, retazos de historia, desde periódicos y fotos hasta armas y latas del letal gas Zyklon, hablan por sí mismos de una existencia plagada de sufrimientos y persecuciones que tienen su nivel más alto y brutal con el  exterminio en el campo de concentración de Auschwitz.El tránsito por la montaña/historia conduce al resurgimiento, a la luz. Al final del recorrido, las planchas de concreto se separan sobre un balcón que ofrece una vista privilegiada de un valle en el oeste de Jerusalén. Es, después del terror vivido, la visión de la Tierra prometida que se reclama, no sin dolor para todos, aun en estos días.

 

 

 

 

 

 

 

Bueno, esa es una parte mínima del recorrido, que se hace en unas dos horas. Como ven, termina bien, con una visión de la Tierra encarnada en ese valle verde cerca de Jerusalén.

Lo que por cuestiones de espacio solamente no entró en la columnita de Brújula, es la referencia a otra visión de esa Tierra, con la que me crucé en el campo de refugiados de Aida, cerca de Belén.

Un campo de refugiados palestinos en territorio palestino puede resultar difícil de entender. Se trata de espacios en los que se hallan confinados palestinos que tuvieron que dejar sus tierras cuando se formó el Estado de Israel, en mayo de 1948. Según quien les de la versión, podrán escuchar que en la época unas 700.000 personas fueron expulsadas por las milicias judías, lo que marcó la desaparición de unas 400 aldeas palestinas. Del otro lado oirán que mucha gente se marchó voluntariamente y no tiene derecho a retornar.

El caso es que la ONU reconoce que hay unos tres millones de palestinos viviendo en espacios 'prestados' por otros palestinos, en sectores de Cisjrdania y la Franja de Gaza, así conmo también en los hay en Líbano y Jordania.

En el campo de Aida, tuve la oportunidad de ver un mural, que en toda su simpleza habla de lo mismo que el museo de Jerusalén. En no más de 25 metros de pared, pintada a mano con aplicaciones de vidrio de botella para el toque artístico y ya.

Cada moneda tiene dos caras y al lanzarla se apuesta por una. Si cae la otra, vemos la cara de nuestra derrota, el lado que no queremos ver, lo que obviamos o desearíamos no tener delante. El Museo de Jerusalén y el mural de Aida son lo mismo para unos y para otros, si uno es capaz de salvar las distancias de acceso a tecnología, recursos económicos y posibilidades de ejercer la fuerza para imponerse.

El mural empieza con los granjeros palestinos de inicios del siglo XX y en unos cuantos metros relata visualmente la Nabka -el 'desastre' que significó para ellos la creación del Estado de Israel- la vida de los que tuvieron que instalarse en los campos de refugiados, las dos Intifadas de 1987 y 2001, la represión militar israelí y la construcción del muro de separación, a partir de 2002.

El relato (pueden verlo si hacen click aquí), termina en un árbol verde y frondoso. La misma visión del final feliz en ese balcón sobre el valle de Jerusalén. El mismo deseo de tranquilidad y paz.

Irónico no?

Septiembre 24, 2007

AHMADINEJAD EN BOLIVIA (1)

Esta columna se publicó en la pág. A14 el pasado domingo, con mi firma. Acompañó al anuncio de que el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, llegará a Bolivia en visita oficial.

El momento de estar con Irán 

¿Qué país se hubiera puesto del lado de Irak antes de la invasión de 2003? La pregunta sintetiza lo que sucede hoy en un campo de la política exterior boliviana. La versión actual es: ¿Qué país se pone del lado de Irán, mientras está 'sobre la mesa' la posibilidad de un ataque estadounidense o israelí, para frenar su programa nuclear?

Con la visita del presidente Ahmadinejad, a Bolivia, el Gobierno confirmará la estrechez de los nuevos vínculos con Teherán en un momento delicado. Lo hace de manera calculada. La Cancillería sostiene que habrá apoyo a Irán mientras su plan nuclear sea pacífico, y que Bolivia no tiene que 'pedir permiso' a EEUU para acercarse a otras naciones.

Cada país tiene el derecho a la energía nuclear, pero la disputa entre Irán y EEUU, es más que una pugna por soberanía. La posible guerra contra Irán es un tema de la campaña electoral estadounidense, tanto como una preocupación política para la Unión Europea. 

Un Irán nuclear es inaceptable para los demócratas, que probablemente tomarán la Casa Blanca en 2008 y constituirán el próximo Gobierno de EEUU. Y aunque se multiplican las voces que alertan de que esa acción desencadenaría una larga y costosa guerra, un bombardeo contra Irán es posible dentro de lo que resta del mandato de George W. Bush. ¿De qué lado estará Bolivia entonces ?

Siendo optimista, aspira jugar el rol de México y Chile, que desde el Consejo de Seguridad de la ONU dijeron 'no' a la invasión de Irak. Comercialmente, a Bolivia puede interesarle la maquinaria agrícola o la tecnología petrolera iraní. Políticamente, Irán le interesa sumar, a la de Venezuela, otra voz latinoamericana que abogue en su favor ante la comunidad internacional.

El gran riesgo para el país es verse aislado, si se impone la visión de que Irán es el villano de la historia.

Septiembre 27, 2007

AHMADINEJAD EN BOLIVIA (2)

Cinco horas duró la visita del presidente iraní a Bolivia, pero los ecos de ese paso resonarán no sólo por unos días, si no por meses. Cada vez que algo suceda con Irán en el medio plazo, y seguramente muchas cosas sucederán, los bolivianos y el Gobierno nacional tendremos que hacer una valoración de lo que ha sido este acercamiento y qué resultados dejó para el país.

Al final de cuentas, se trata del presidente de un país que se halla en la mira de EEUU y de Israel, que tienen planes concretos para devolver el progama nuclear iraní a la época de las cavernas con tal de evitar que se convierta en una amenaza para los planes de Washington de estabilizar Oriente Medio a su imagen y semejanza.

Presidente al fin, con toda la controversia que lo rodea, Ahmadinejad fue recibido con un ambiente de fiesta en el Palacio Quemado, en La Paz. Jallallas y el sonido de cuernos acompañaron la ceremonia en la que el iraní y su anfitrión, el presidente Evo Morales, firmaron marcos de entendimiento en las áreas de agropecuaria, minería y energía. Son estos los documentos que, en definitiva, deben dar resultados para el país, a fin de probar en el plano interno, que el acercamiento con Irán consiguió ir más allá de los discursos y los abrazos.

En un breve recorrido por la web, éstos eran algunos de los enfoques que se podían encontrar sobre el asunto, pasadas las 20:00 de hoy. Para La Nación, lo importante fue la declaración de apoyo al desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos que hicieron ambos presidentes y los acuerdos firmados. La BBC habló de las 5 horas controversiales y elevó al nivel de asociación la nueva relación con Irán. En El País, valoraron otro aspecto de la declaración presidencial conjunta, referido al refuerzo del multilateralismo en el mundo. En Folha de Sao Paulo encontré esta columna completamente contraria al mandatario iraní.

Pero bueno, ¿qué dejó la visita en lo inmediato y más allá de los titulares? Por lo pronto, confirma que Bolivia, como Estado, se ha hecho un lugar en un bloque de países que tiene a EEUU en la pared de enfrente. En momentos en que Irán está (o se coloca voluntariamente) bajo amenaza, Bolivia se une al grupo de países que reclaman soberanía y dignidad , así como un nuevo marco de relaciones con las potencias tradicionales de occidente. Esto es positivo más allá de los discursos que se escucharon en la Asamblea General de la ONU

¿Quién se ve favorecido? en principio, Irán, que es el que está en la mira. A sus renovados lazos con China y Rusia, en el bloque de países del centro de Asia (junto con Uzbekistán, Tayikistán, Kazajistán, Kyrgystán y Turkmenistán), suma ahora la voz no de uno, si no dos latinoamericanos. El Gobierno de Bolivia, y el de Nicaragua. Ahmadinejad tuvo un encuentro poco publicitado con el presidente Daniel Ortega durante la Asamblea General.

Visto desde cierta distancia, y en esto dejo espacio para las valoraciones de cada lector, lo ocurrido con Irán en estos días es una señal de los tiempos que corren. ¿O a alguien se le pasa por la mente la imagen de Saddam Hussein hablando en una universidad neoyorquina meses antes de que su país sea invadido? No es del todo correcta esta comparación Ahmadinejad/Hussein, pero para los efectos funciona. Lo ocurrido esta semana demuestra que pese a su agenda exterior dirigida durante los últimos años por el bloque neoconservador del partido Republicano, EEUU tiene el poderío mermado, al menos lo suficiente como para que su peor enemigo (del momento), pise su territorio y hable.

Si es cierto que la de George W. Bush es una presidencia en el ocaso. Le queda un año y muy poco margen de maniobra ante la opinión pública interna como para tomar una nueva decisión militar. Su actuación está incluso restringida a la conveniencia de los republicanos que, ante la posibilidad casi segura de perder la Casa Blanca en noviembre de 2008, querrán al menos tratar de evitarse un estrepitosa derrota que les quite la voz por completo.

Cierto también que Bush puede sorprender y dejar un otro frente de guerra abierto a los demócratas, en un escenario de desastre mayor para la imagen internacional de EEUU, con costos elevadísimos para su ya tambaleante economía y un largo conflicto capaz de contagiarse desde el Golfo a las orillas del Mediterráneo. Pero ese es un panorama demasiado arriesgado, y, si bien la decisión de proceder puede ya haber sido tomada, la visita de Ahmadinejad a EEUU el domingo y lunes, con la consiguiente exposición mediática que el viaje le dio, pueden haber demorado la guerra por algunos meses.

No en vano políticos, autoridades públicas, académicos y etcéteras en EEUU intentaron impedir que Ahmadinejad hablara en la Columbia University o que visitara la 'zona cero' en Nueva York.

Como sucedió meses antes de la invasión a Irak, todo el camino hacia la orden de invadir fue también un trabajo de relaciones públicas y propaganda. Pero Saddam tuvo que hacerla desde su palacio en Bagdad, o con alguna tímida salida a la calle. Optó por el bluff de un programa de armas de destrucción masiva inexistente y dio la justificación que EEUU buscaba para derrocarlo.

El discurso de Ahmadinejad en la universidad, o mostró como alguien coherente con su discurso. La ola inmediata de contrapropaganda ha buscado banalizar su alocución y ha evitado tratar dos temas que él señaló como claves y para los que pidió respuesta. Se ha destacado por todo lo alto que negó que en Irán haya homosexuales o que fue recibido de mala manera por el rector de la universidad, pero no se ha atendido honestamente el centro de su discurso. Las dos preguntas que, palabras más, palabras menos, formuló, se refieren al holocausto judío, tema por el cual el iraní ya ha recibido todas las condenas occidentales, y sobre el derecho a la energía atómica.

En el primer caso, dijo llanamente que reconoce el genocidio judío de la II Guerra Mundial. Aquí la prensa en general se ocupó de toser para un lado y continuar con la noción general de que Ahmadinejad no reconoce el hecho, pero lo cierto es que Ahmadinejad dijo que si lo reconoce. La segunda parte se vuelve todavía peor, porque trae la pregunta de ¿porqué los palestinos han tenido que pagar durante 60 años por el holocausto que ocurrió en Europa? Nadie se atreve a dar respuesta, ni la ONU, ni la Unión Europea, ni la prensa. Pero a eso se refiere Ahmadinejad cuando dice que hay que abordar el holocausto desde otros puntos de vista, que occidente ha mitificado el holocausto y actúa a partir de él. La respuesta toca directamente al orden de las cosas como las conocemos y la respuesta no llegará tal y como están las cosas.

En el segundo caso, Ahmadinejad preguntó casi textualmente: ¿Con qué derecho le exige a Irán que no acceda a la energía nuclear pacífica, o militar, un país que está desarrollando y probando armas atómicas de qinta generación, y que es el único que ha usado tales artefactos contra poblaciones civiles en toda la historia? Si la respuesta es que "con el derecho de la experiencia", las acusaciones contra Ahmadinejad y su país deberían cuando menos ser más honestas, y no ir vestidas de libertad para las mujeres, para los homosexuales o temas por el estilo. Las cuestiones culturales o religiosas no deberían ser tomadas como elementos para justificar la guerra. Pertenecen al plan o de los derechos humanos y hay foros apropiados para tratarlas.

Bueno. Si aguantaron leer hasta aquí es porque, estén de acuerdo o no, les interesó. Espero que en los próximos meses se hagan visibles los réditos del acercamiento con Irán y que el Gobierno no se vea obligado a salir en defensa de su nuevo amigo porque éste está a punto de ser bombardeado. Son deseos de progreso para el país y de paz en el exterior. ¿Qué más se puede pedir?

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